EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Editorial 305:
Nos duele aunque no seamos de aquí

11/10/2017

Si bien los contenidos de nuestro periódico apuntan a temas de inmigración, desde luego que los nuevos ciudadanos, miles de ellos llegados hace años a este país tienen su propia opinión respecto de lo que sucede en Catalunya.

Y es que aunque parezca inverosímil, a pesar de que varias generaciones están plenamente integradas en este país con DNI incluido, la mayoría prefiere opinar de puertas para adentro. Pocos se quieren “mojar”. Coinciden en que es un tema muy delicado en el que lo más lógico sería que este nudo lo desenreden los propios españoles y catalanes, de acuerdo a lo que decidan los renombrados políticos de turno.

De todas maneras a pie de calle, sin tener una muestra objetiva sobre un resultado final de un todo, ni mucho menos pretender ejercer de encuestadores, la sensación que nos deja hablando con líderes conocidos, que nos insisten en su neutralidad y ninguna cercanía a ninguna corriente ideológica, les preocupa seriamente lo que sucede en España. Personalmente comparto la posición en la que coinciden dentro de un mismo contexto. La incertidumbre social con brotes de violencia y que describen unas experiencias vividas en los países de origen en carne propia antes de emigrar a España, un país próspero, repleto de oportunidades.

Esa realidad precisamente está marcada en un retroceso en el tiempo, el espejo de lo que allí vivieron. La inmensa mayoría, ha emigrado huyendo de la violencia, de la inseguridad, de las guerras, de las extorsiones, de los secuestros, de las bombas y de los crímenes del narcotráfico en el caso de Colombia, de la falta de oportunidades de trabajo, de vidas marcadas por la injusticia social y de la corrupción en la que la clase dirigente política ha jugado un papel trascendental en la sociedad latinoamericana.
Cada país tiene sus propios problemas, no se podría comparar los conflictos sociales y las identidades culturales de unos lugares geográficos con otros, pero como nuevos ciudadanos lo que menos nos gustaría es que este problema social cobre graves matices. Para muchos de nosotros sería retroceder en el tiempo, el recuerdo apunta al mismo momento en que centenares de emigrantes optaron por buscar una vida nueva, alejados de tanta contaminación social de los países de origen, en nuestro caso, en la mayoría de Latinoamérica, en donde los políticos de todas las corrientes se han cargado el Estado de bienestar, al fin y al cabo es un deporte nacional de nunca acabar.

Las imágenes violentas de estos días, no solamente las físicas, sino los ataques verbales de afines a la independencia de Catalunya y de los partidarios de la unidad de España, son de alerta máxima. Personalmente me parece estar viviendo treinta años atrás, es decir, el de una crispación por la falta de entendimiento entre los políticos. Como decía un ruso que ya vivió las desgracias de la violencia en su país, y cuyo video se hizo viral en las redes: “dentro de poco llegará la guerra, y de seguir así, si queréis armas, tendréis armas”, visto lo visto, no está lejos de la verdad.

Personalmente no me cabe la menor duda que los gobernantes – sean del partido que sean- están empujando a la ciudadanía al precipicio. Los dueños del poder agitadores de masas con intereses partidistas y personales- de eso estoy convencido- no pierden un segundo en seguir adoctrinando con discursos populistas, mientras la gente se lanza a las calles a pelearse absurdamente. A España le falta la irrupción de un movimiento con convicciones que haga despertar del letargo a miles de ciudadanos, que defienda sus propios intereses, gente con valores y capacidad de respetar las ideas de los demás sin necesidad de caer en vulgares agresiones físicas y verbales.

En mi caso, muy agradecido con esta nación, al igual que centenares de inmigrantes que les duele este país como si fuera el suyo. Aquí han nacido nuestros hijos, y no podemos pasar de algo que roza lo irracional.



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Editorial 304:
La historia del Pac y el buen gesto de Diego Cadena

26/09/2017

Todos los días llegan a la redacción historias inverosímiles que las redactamos y las presentamos a la opinión pública. Sin embargo, recientemente viví en primera persona como en un PAC de Palma una funcionaria de ventanilla, en primera instancia, se negaba a darle trámite a una solicitud de un paciente, a quien acompañaba a urgencias. El joven de 25 años, tenía un fuerte dolor en el pecho y sentía que se asfixiaba al respirar. Simplemente me llamó y con gusto lo acompañé.

Si bien, él admitió ante la funcionaria no haber tramitado la tarjeta sanitaria, demostraba estar empadronado en el Ayuntamiento de Palma, sin embargo, la señorita se negaba a remitirlo al médico. Con la ley en la mano y argumentos documentados logré que lo atendieran, le dije que conocía el tema, un poco exaltado reconozco pues me declaro intolerante frente a la indiferencia, la apatía y la gente insolidaria.

En definitiva, estoy convencido que es necesario que desde la Administración Pública se emprendan campañas no solo de cara a la ciudadanía, sino a algunos funcionarios que desconocen que los principios en estos casos de asistencia sanitaria son universales, a nadie se le puede negar el derecho a ser atendido o ralentizar un trámite por no tener 65€ para pagar.

No es ideal generalizar, algunos atienden muy bien y otros se hacen los de la vista gorda como si no fuera con ellos y por no ir más allá, algunos lectores de este periódico me han manifestado abiertamente que no falta quienes les molesta escuchar otros acentos, parece de película, pero no lo dice solo uno, esto es un secreto a voces.

Finalmente el muchacho fue remitido a urgencias de Son Espases, le encontraron una anomalía cardiaca, no era ni teatro, ni show, ni paranoia. Porque conozco el tema logré solucionarlo, pero quien lo desconozca perfectamente puede correr la misma suerte de Alpha Pam. El caso lo he puesto en conocimiento de las autoridades sanitarias de esta comunidad que efectiva y rápidamente aplicaron los correctivos de rigor.


Cónsul Diego Cadena

Desde estas líneas agradecemos al cónsul de Colombia, Diego Felipe Cadena la gestión realizada ante el Embajador de Madrid, Alberto Furmanski, que recientemente estuvo en una visita protocolaria por Mallorca. Muchos coincidirán que cuando se emigra lo mínimo es encontrar en el consulado de su país gente amable que por lo menos lo atienda con algo de calor humano y amabilidad. Pero no, a veces me he encontrado con inmigrantes frustrados por la forma de trato tan despectivo y déspota que reciben en sus propios consulados. Cierto es que los representantes consulares y diplomáticos deben guardar la distancia de respeto y trato cordial para con sus conciudadanos. Pero una cosa es el respeto y otra muy diferente es el pasotismo, la frialdad y la barrera que imponen algunos cónsules.

Diego Cadena desde que llegó ha roto los estereotipos y ha tratado de reactivar la Asociación de Colombianos, no es indiferente a la problemática social de algunos de sus compatriotas que caen en desgracia o la exclusión social y está pendiente de buscar acuerdos comerciales y promocionar inversiones de hoteleros en Colombia. Y para el que piense que es “peloteo”, poco utilizo estas líneas para elogiar a un político o a un cónsul, simplemente al César lo que es del César y lo ganado a pulso se debe resaltar.

El pasado 18 de septiembre empresarios, representantes de asociaciones y medios de comunicación dialogamos con el Embajador de Colombia en un ambiente distendido, le expresamos bastantes inquietudes después de participar en una comida organizada por el cónsul Cadena en un conocido restaurante. La jornada se completó en las horas de la noche ante un auditorio repleto. Doscientas personas de varios países vieron el documental, Colombia Magia Salvaje. Este tipo de detalles honran una misión consular que va dejando una huella en positivo por donde quiera que representa a un país.



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Editorial 303:
Pulso entre Baleares y Madrid por derecho de la tarjeta sanitaria a inmigrantes irregulares

12/09/2017

Vuelve y juega. Los inmigrantes en situación irregular en Baleares no tendrían derecho a la Tarjeta Sanitaria, a tenor del Real Decreto del 16 de abril del 2012 en el que se deniega la asistencia sanitaria, salvo en casos de emergencia o a las embarazadas. En esta línea, cabe recordar que hace dos años, tan pronto como se posesionó el nuevo pacto del Govern, la primera medida extraordinaria que se puso en marcha fue la de devolver este derecho a estos cientos de inmigrantes “sin papeles” en su gran mayoría sin recursos económicos.

A partir de ahora, comienza un pulso entre los servicios jurídicos de la Comunidad Autónoma, que interpondrá un recurso respondiendo al fallo del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), que a su vez, cuestiona categóricamente la intromisión del Govern en estos asuntos y hace hincapié en que es una competencia única y exclusivamente del gobierno estatal.

Más allá de las competencias y de la buena intención mostrada por el Pacte con esta medida, a mi criterio, reafirmo lo siempre comentado en estas líneas, la cuerda siempre se revienta por el lado más delgado, y en ese sentido, la inmigración aparte de convertirse en carne de cañón para los xenófobos y racistas, siempre ha sido un sofisma de distracción y un argumento para maquillar realidades sociales que hunden a un país.

Y en esta hipótesis que manejo estoy convencido que en un centro de salud en los que se atiende a un inmigrante irregular no se ahorra presupuesto, ni se arreglan los problemas sociales y económicos que han enviado al despeñadero a este país. Incluso, la cura puede llegar a ser peor que la enfermedad, las complicaciones surgen por la falta de tratamientos adecuados de una enfermedad o afección que puede extenderse al resto de la población.

No se puede juzgar a la ligera y máxime cuando existen varias connotaciones de origen social, por ejemplo, muchos de esos 8.281 de Baleares a los que se les devolvió la Tarjeta Sanitaria ya habían cotizado a la Seguridad Social y pagado impuestos al fisco, algunos no pudieron renovar sus papeles porque las empresas donde trabajaban prescindieron de ellos o cesaron su actividad operativa.

Otro grupo no alcanzó a lograr el arraigo social de los tres años ya que con la crisis ningún empresario se arriesgaba a hacer una oferta de trabajo, ni mucho menos a regularizarlo. Sencillamente, no eran los tiempos de bonanza de antes.

La hecatombe de España no proviene de si atienden o no en un hospital a un “sin papeles”. La catástrofe financiera es derivada de los corruptos que se han robado este país. Los que desangran las arcas de la Seguridad Social no somos “los invasores” como suelen llamarnos despectivamente en algunos foros de redes y periódicos.

A este país con una inmensa mayoría de gente trabajadora, solidaria y hospitalaria lo empujó en su momento al precipicio el sistema político, los sinvergüenzas de las preferentes, los de las tarjetas blacks, los promotores de la burbuja inmobiliaria con los posteriores desahucios y muchos banqueros con la connivencia de la clase política española al servicio de los intereses financieros.

Aunque cueste admitirlo discursos nacionalistas como los de Trump, hoy flamante presidente de la primera potencia mundial, o la ultraderechista, Marine Le Pen en Francia que ya ha comenzado a abrirse un espacio entre los nacionalistas, están calando en la población, máxime con la islamofobia hoy más despierta que nunca. Ni qué hablar de los partidos de la extrema derecha surgidos en Grecia, Austria, Holanda y Hungría que emergen en el panorama político con bastante fuerza.

Sería bueno saber cuánto se ha ahorrado España desde que se aplica el Real Decreto 16 del 2012, y las consecuencias sanitarias que reviste para el país el hecho de suprimir un derecho universal como es el acceso a un sistema de salud digno. Esperemos que el recurso del Govern prospere.


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No se puede caer en la misma trampa

26/08/2017

Cada quien es libre de pensar y escribir lo que sea. El divino precio de la democracia y de los avances tecnológicos.Todos somos un mundo diferente, e indudablemente, las personas de bien debemos rechazar y repudiar cualquier acto violento. Si bien la impunidad no puede campar a sus anchas y el terrorismo debe ser castigado y combatido por el aparato de justicia en un Estado de derecho, también es cierto que no se puede caer en la trampa de los violentos.

Leyendo los comentarios y respetando la forma de pensar de cada uno, es evidente que la epidemia del odio se está extinguiendo como un cáncer que devora a la humanidad. Ya existen dos bandos, el objetivo de quienes pretendían sembrar el terror no sólo está triunfando, sino está llevando a la gente de bien al terreno de ellos.

El odio atrae odio y la violencia verbal o física multiplicará la violencia, se están saliendo con la suya, divide y vencerás. No nos espera nada bueno, ya no solo es preocupante el futuro, sino el presente de las nuevas generaciones propensas a dejarse influenciar y aplastar por las tendencias ideológicas de cualquier vertiente. Simplemente pensemos en nuestros jóvenes y lo que les espera.

Plaga universal

Por la cercanía repudiamos lo sucedido en Barcelona. Pero nos olvidamos del reciente atropello masivo protagonizado esta semana por un neonazi en Charlottesville, Virginia (USA) que causó un muerto y varios heridos.

En esta noticia con amplia difusión internacional los protagonistas fueron miembros del Ku Klux Klan identificados como grupos ultranacionalistas, cuyo único mundo para ellos es de la supremacía blanca.

Esta concentración ha sido calificada como el de mayor odio en décadas en USA, un país aparentemente defensor de los derechos humanos e intervencionista por naturaleza en conflictos ajenos, pero donde a la vez es permitido este tipo de prácticas. Me parece contradictorio.

Discurso hipócrita en el que Trump en un comienzo se hizo el de la vista gorda, pero arrinconado por la presión mediática rectificó. Demasiado tarde después de que hay muertos de por medio y se muestra totalmente permisivo a estos exabruptos.

En todas partes se cuecen habas, no hay terroristas ni de primera ni de segunda. Ni sus víctimas son escogidas de acuerdo a sus prácticas religiosas, ideologías o procedencia

Incordiando en medio de una tragedia

La Vanguardia: “Josep Lluís Trapero contestaba a una pregunta en catalán, cuando unos periodistas tacharon su gesto. La respuesta del ‘major’ de los Mossos d’Esquadra fue: “Si me hacen la pregunta en catalán contesto en catalán y si me la hacen en castellano la contesto en castellano”.

Me parece una respuesta sensata y respetuosa, peor sería que se hubiese negado a utilizar cualquiera de los dos idiomas.

Vivimos una tragedia y nos agarramos a estupideces, los cuerpos de seguridad estatales, autonómicos y locales son los verdaderos héroes (exponen sus vidas y velan por nuestra seguridad), no solamente por un hecho concreto, siempre lo ha sido, a pesar de que muchos se cuelguen medallas ajenas de cara a la galería

Políticas de integración

Hace un par de años una política me respondía en una entrevista que el proceso de integración en Baleares apuntaba a la normalización de los ciudadanos en la sociedad de acogida. La justificación era que “casi todos tenían papeles en regla”. Esa respuesta me dejó muy pensativo.

La integración no pasa por tener o no la situación administrativa en regla, sino acercar a los nuevos ciudadanos a las administraciones e involucrarlas en proyectos que eviten a toda regla los guetos y exclusión social. Y cuando me refiero a políticas de integración social no insinúo subvenciones o ayudas para nadie, simplemente que los políticos se involucren más y conozcan la problemática de la ciudadanía, desde hace varias legislaturas el tema del tejido asociativo a nivel de inmigración se ha descuidado en Baleares, no es la primera vez que pongo este asunto sobre la mesa. Compartir esta noticia:    



Editorial 302:
No se puede caer
en la misma trampa

26/08/2017

Cada quien es libre de pensar y escribir lo que sea. El divino precio de la democracia y de los avances tecnológicos.Todos somos un mundo diferente, e indudablemente, las personas de bien debemos rechazar y repudiar cualquier acto violento. Si bien la impunidad no puede campar a sus anchas y el terrorismo debe ser castigado y combatido por el aparato de justicia en un Estado de derecho, también es cierto que no se puede caer en la trampa de los violentos.
Leyendo los comentarios y respetando la forma de pensar de cada uno, es evidente que la epidemia del odio se está extinguiendo como un cáncer que devora a la humanidad. Ya existen dos bandos, el objetivo de quienes pretendían sembrar el terror no sólo está triunfando, sino está llevando a la gente de bien al terreno de ellos.

El odio atrae odio y la violencia verbal o física multiplicará la violencia, se están saliendo con la suya, divide y vencerás. No nos espera nada bueno, ya no solo es preocupante el futuro, sino el presente de las nuevas generaciones propensas a dejarse influenciar y aplastar por las tendencias ideológicas de cualquier vertiente. Simplemente pensemos en nuestros jóvenes y lo que les espera.

Plaga universal
Por la cercanía repudiamos lo sucedido en Barcelona. Pero nos olvidamos del reciente atropello masivo protagonizado esta semana por un neonazi en Charlottesville, Virginia (USA) que causó un muerto y varios heridos.
En esta noticia con amplia difusión internacional los protagonistas fueron miembros del Ku Klux Klan identificados como grupos ultranacionalistas, cuyo único mundo para ellos es de la supremacía blanca.
Esta concentración ha sido calificada como el de mayor odio en décadas en USA, un país aparentemente defensor de los derechos humanos e intervencionista por naturaleza en conflictos ajenos, pero donde a la vez es permitido este tipo de prácticas. Me parece contradictorio.
Discurso hipócrita en el que Trump en un comienzo se hizo el de la vista gorda, pero arrinconado por la presión mediática rectificó. Demasiado tarde después de que hay muertos de por medio y se muestra totalmente permisivo a estos exabruptos.
En todas partes se cuecen habas, no hay terroristas ni de primera ni de segunda. Ni sus víctimas son escogidas de acuerdo a sus prácticas religiosas, ideologías o procedencia

Incordiando en medio de una tragedia
La Vanguardia: “Josep Lluís Trapero contestaba a una pregunta en catalán, cuando unos periodistas tacharon su gesto. La respuesta del ‘major’ de los Mossos d’Esquadra fue: “Si me hacen la pregunta en catalán contesto en catalán y si me la hacen en castellano la contesto en castellano”.
Me parece una respuesta sensata y respetuosa, peor sería que se hubiese negado a utilizar cualquiera de los dos idiomas.
Vivimos una tragedia y nos agarramos a estupideces, los cuerpos de seguridad estatales, autonómicos y locales son los verdaderos héroes (exponen sus vidas y velan por nuestra seguridad), no solamente por un hecho concreto, siempre lo ha sido, a pesar de que muchos se cuelguen medallas ajenas de cara a la galería

Políticas de integración
Hace un par de años una política me respondía en una entrevista que el proceso de integración en Baleares apuntaba a la normalización de los ciudadanos en la sociedad de acogida. La justificación era que “casi todos tenían papeles en regla”. Esa respuesta me dejó muy pensativo.
La integración no pasa por tener o no la situación administrativa en regla, sino acercar a los nuevos ciudadanos a las administraciones e involucrarlas en proyectos que eviten a toda regla los guetos y exclusión social. Y cuando me refiero a políticas de integración social no insinúo subvenciones o ayudas para nadie, simplemente que los políticos se involucren más y conozcan la problemática de la ciudadanía, desde hace varias legislaturas el tema del tejido asociativo a nivel de inmigración se ha descuidado en Baleares, no es la primera vez que pongo este asunto sobre la mesa.


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El sufrimiento no entiende de derechas ni de izquierdas

11/08/2017

PALMA DE MALLORCA, 11 Agost. (BSF)-

Antes de lanzar una opinión para los que trabajamos en esto de la comunicación debemos ser cautelosos y mirar siempre los contenidos de los mensajes, y especialmente hacer el ejercicio de ponernos en los zapatos de los protagonistas de una noticia.

Siempre he sido enemigo de los radicalismos, de los fanatismos, de los posicionamientos cuadriculados, de ofender al que piensa diferente a mí… en fin, siempre una información debe ir compuesta de varios contextos para que el interlocutor en el caso de los medios audiovisuales o radiofónicos, o el lector si se trata de un medio escrito, me pueda entender.

Nunca me cansaré de afirmar que las generalizaciones son muy malas consejeras, recuerden que los religiosos pecan, incluso más que el resto de los mortales, además, los médicos también tienen una fecha de caducidad como cualquiera de nosotros.

Con esto quiero decir que nadie es dueño de la verdad absoluta. En estos últimos quince días hay una proliferación de noticias sobre Venezuela fundamentalmente en la tecno-democracia de las redes sociales y en los foros de los periódicos- en el caso del país sudamericano, no faltan quienes se empeñan en defender al régimen de Nicolás Maduro y Diosdao Cabello, siempre amparados en el régimen capitalista e imperialista norteamericano y su desmedida ambición por el petróleo y las riquezas de terceros países.

Comparto plenamente la opinión de quienes piensan que Estados Unidos no da puntada sin dedal, o para que entendamos mejor, no se entromete en asuntos internos de los países sin esperar nada a cambio. Eso lo tienes aprendido desde que vas a la escuela, no es nada nuevo para nadie.

Decir que los “yanquis” son unos angelitos de la caridad es como pretender afirmar que el Real Mallorca será campeón de la Liga Santander. Por si acaso, los que no saben, el equipo bermellón juega en la segunda B, parece una comparación absurda, pero hablamos de utopías en ambos casos, y lo que para nadie constituye un descubrimiento es la teoría del capitalismo y Estados Unidos, es casi un sinónimo, máxime para los que hemos tenido la oportunidad de vivir en ese país.

Sin embargo, tampoco se entiende que por el hecho de ser de una corriente ideológica estés obligado a defender una doctrina que atenta contra los derechos humanos. Estos despropósitos no entienden de izquierdas o de derechas, como nunca lo entendió Pinochet en Chile con los miles de muertos que reposan en la memoria de la historia, o los asesinatos que se están perpetrando en un país como Venezuela, que es ingobernable en todo el sentido de la palabra.

Acuño la frase de que es muy “fácil criticar desde el sofá de la casa” defendiendo unas ideologías que perdurarán por el resto de la historia, pero en la práctica la realidad es otra cuando a miles de kilómetros hay muertes, hambre, miseria, desesperación, precariedad, concretamente, nadie tiene tiempo para pensar si el que está vulnerando sus derechos es de derechas o de izquierdas o si defiende un sistema capitalista o socialista.

Las dictaduras son iguales de miserables en todas partes y quienes dicen defender una ideología deben primero hacer autocrítica, muertes son muertes desde la perspectiva que se mire independientemente de si los verdugos son opositores o el propio régimen, lo único cierto es que las cosas se están haciendo muy mal, el hambre es hambre en países gobernados por tiranos de izquierdas o derechas, es sencillo de explicar.

No obstante, parece que el sufrimiento de los demás es diferente, o incluso, nos es indiferente si se trata de una determinada corriente ideológica. El sentido común y la solidaridad es cosa de la teoría, pero sin duda, en la práctica hay quienes se empecinan en defender lo indefendible. Compartir esta noticia:    



Gran gesto solidario para festejar 300 ediciones

26/07/2017

PALMA DE MALLORCA, 26 Jul. (BSF)-

Un gesto de nobleza el del empresario uruguayo, Jorge Marr, propietario de una inmobiliaria que ha hecho un donativo a los afectados por la ola invernal en Perú y Colombia, en donde murieron cientos de personas a comienzos de este trimestre.

Ante tanta noticia negativa que prolifera en las redes sociales de asesinatos, atentados, torturas, agresiones, peleas, accidentes, protestas sociales ...en fin, un cúmulo de desastres que invaden nuestra mente y te ponen a pensar sobre los efectos negativos de la tecnología de las comunicaciones que están siendo utilizadas por los propios usuarios para propagar violencia.

Es cierto que la realidad no se debe ocultar, especialmente en tiempos en los que las tiranías en algunos países se va recrudeciendo. De todas maneras opino que en el mundo existen millones de Jorges, cuyos gestos nobles y solidarios quedan en el absoluto anonimato y no se debe ahorrar una sola palabra para contarlo al mundo.

Ojalá que las personas que tenemos la oportunidad de ser portadores de informaciones también nos tomáramos la molestia de encontrar noticias de estas características con mayor frecuencia, aunque el director o jefe de redacción de un medio de comunicación no le preste demasiada atención, pero no lo duden que una historia bien contada también vende.

Nos alegra publicar este tipo de historias (página 5), aunque sabemos que uno de los pilares básicos del periodismo es la denuncia para salir al paso a los atropellos e injusticias que proliferan sobre la faz de la tierra.

En otro orden de cosas, hemos tenido acceso a un informe actualizado acerca de la cantidad de extranjeros que actualmente cotizan a la Seguridad Social española. La cifra asciende al 1.800.000, una cantidad nada despreciable que, sin duda, aumenta las arcas del fisco de este país.

Llegar a casi dos millones de cotizantes es realmente significativo para el índice de población activa en el mercado laboral. Constituye un argumento claro sobre el estigma equivocado que se tiene de la inmigración en algunos sectores de la población, claro está, hoy por hoy empujados por los demagógicos discursos de algún político de turno que para ganar votos lanzan mensajes a la turba cargados de odio y xenofobia.

Por último, en esta edición número trescientos, damos las gracias a todos los que nos han apoyado en esta gesta de Baleares Sin Fronteras. Al comienzo pocos apostaban por este proyecto y en la crisis nos ponían la lápida. A pesar de estar en condiciones adversas por la falta de interés de algunos responsables de imponer los criterios de igualdad en las entidades públicas, nos mantenemos en pie, cada edición trabajamos para mejorar y estamos convencidos que la escalada de alta montaña ya está llegando a su fin.

Hemos superado muchas pruebas en casi 14 años de existencia y seguiremos con la frente en alto para seguir llegando cada quince días a nuestros lectores. Un reconocimiento especial a la empresa privada y a aquellas personas que desde la tribuna de la sinceridad y sin ningún tipo de interés mediático han estado siempre apoyando nuestro trabajo. Compartir esta noticia:    



Llegas legal, pero de un momento a otro todo puede cambiar

13/07/2017

Muy interesante el artículo de la abogada Margarita Palos Nadal en esta edición, ya que la letrada nos cuenta cómo hemos llegado al colmo de los colmos en materia de trabas burocráticas. No es posible que un consulado en el país de origen del interesado conceda un visado de reagrupación a un familiar de comunitario, y una vez en España la Oficina de Extranjería le deniegue el permiso.

Sin darle tantas vueltas al asunto, empleando palabras castizas esto en la práctica equivale a que la Administración no se fía ni de ellos mismos. Lo nunca antes visto, lo que se puede dar por válido en un consulado, en territorio español esos mismos requisitos se pueden mirar bajo otra perspectiva para finalmente no conceder un permiso de residencia.

Es difícil de entender que entre las propias administraciones exista una diferencia de criterios tan notable. Tan grandes son las contradicciones entre un consulado y una oficina de extranjería que hacen que una persona ilusionada cruce la frontera española pensando que tiene su estatus migratorio definido, para que de un momento a otro se enfrente a una situación de irregularidad.

Los viajeros entienden que el consulado de España, en este caso en Bolivia, tiene la suficiente potestad para avalar unos documentos que cumplan o no con los requisitos para que el solicitante pueda ingresar al país y luego tramitar los documentos solicitados por la Administración estatal.

Según la letrada Palos Nadal, a criterio de la Administración, el visado concedido por el consulado de la Paz no les vincula en absoluto para aprobar una tarjeta de familiar de comunitario, puesto que proceden a revisar de nuevo el expediente y a solicitar la misma documentación que requirió el consulado de España en La Paz. Y la pregunta concreta es: ¿no le podría remitir esa documentación del expediente el mismo consulado de España en la Paz a Extranjería antes de que el solicitante abandone el país?

Salvo equivocaciones de apreciación, me parece que entre las propias administraciones se deberían entender para unificar criterios. Con este tipo de hechos se está dejando en evidencia una inseguridad jurídica entre el reagrupante y el reagrupado. Lo que era impensable hasta hace algunos años hoy por hoy se constituye en una realidad. El hecho de tener un visado de reagrupación para obtener la tarjeta de familiar de comunitario no es óbice para que extranjería conceda los papeles que permitan estar regularmente en España.

Lo que resulta lógico es que la Administración desconfié del administrado, pero lo que ciertamente parece inaudito es que la Administración no confié en la propia Administración aunque parezca redundante la frase. Por lo hablado con la columnista abogada, al parecer este tipo de denegaciones se pueden convertir en una tendencia que afectaría a mucha gente. Lo peor de esto es que centenares de reagrupantes son españoles por derecho, a tenor de la concesión de la nacionalidad, e increíblemente, son tratados como extranjeros en su propio país, e incluso llegándolos a poner por debajo de ciudadanos originarios de otras latitudes geográficas.

No quería despedir esta columna sin antes comentar el grado de satisfacción profesional que nos genera el hecho de llegar en el próximo número a la 300 edición, no ha sido fácil, sobrevivientes al tsunami de la crisis, pero al pie del cañón sin desfallecer un solo momento, junto a los tres centenares de ediciones se nos aproximan los catorce años de fundación, un reconocimiento a todos los que hacreído en Baleares Sin Fronteras.
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Orgullosos de ser la plataforma de lo positivo

28/06/2017

Acumulamos otro éxito más en nuestro trasegar, a portas de cumplir el próximo mes de octubre los catorce años de Baleares Sin Fronteras.

Si en la edición pasada festejábamos con algarabía el título de liga del equipo de fútbol que representa a este periódico, esta vez nos felicitamos todos por el reciente éxito de la VI Feria de Comercio Latinoamericana de Palma.

Es motivo de orgullo ser la plataforma ideal para que los comerciantes latinoamericanos explayen su aporte social y económico en un espacio físico de la explanada del Parque de las Estaciones. Constituye una satisfacción no solo personal, sino a nivel periodístico demostrar en la práctica el potencial de toda la gente emprendedora que algún día decidió emigrar a otras tierras a buscar las oportunidades que su propio país les negaba.

Muchos de los que emprenden un negocio en tierras lejanas jamás hubiesen imaginado atravesar con creces el umbral del éxito. Y está demostrado un año más que la inmigración no debe convertirse en el enfermizo tema de medios de comunicación que venden solo noticias negativas, especialmente en las secciones de sucesos.

De todo se ve en la viña del Señor, nadie escoge una nacionalidad para convertirse en delincuente, ni tampoco las personas de bien tienen la posibilidad de atajar a sus compatriotas que no hacen las cosas correctamente cuando están lejos de su patria. Quien hace el mal lo hace en su propia casa o lejos de ella, por esa razón es cuestionable cuando se pretende meter a todos los nuevos ciudadanos en el mismo saco.

Cuando hace seis años se presentó la idea a través de la regiduría de comercio de hacer una feria Latinoamérica en pleno centro de Palma no faltó el crítico a quien la idea no le cuadraba. Con el paso del tiempo el equipo que organiza este evento ha demostrado respetar al milímetro cada una de las exigencias de los técnicos del Ayuntamiento de Palma y las normativas municipales, ha sido fruto de una extenuante labor y de estar rodeado de un equipo experimentado en este tipo de temáticas.

Hemos sorteado situaciones nada fáciles de superar y cumplido los puntos que nos avalan con merecimientos la confianza de quienes autorizan la realización del evento. Nos agrada ver como los propios nativos e incluso los turistas se adentran en un mundo gastronómico o de ofertas de servicios desconocidos para ellos.

La multiculturalidad bien llevada genera riqueza social y desarrollo económico, quienes aún viven anclados en el pasado se quedaran ahí en esa burbuja de cristal, en ese mundo de mentiras que no existe. Negar la existencia y el avance de un mundo globalizado, mírese por donde se mire es pretender negar una realidad que está a la vista de todos, no solo en Mallorca ni en el resto de España, sino en todo el planeta.

Los movimientos migratorios existirán hasta el final de nuestros días, no todos explorarán nuevas tierras con buenas intenciones, ni tampoco llegará lo peor de nuestros países como suele folclóricamente afirmarse. La VI Feria de Comercio Latinoamericano y las actividades de integración realizadas a través de los catorce años desde nuestro medio, constituyen una prueba fehaciente del enaltecimiento de esta hipótesis de la que siempre me he apoyado en estas líneas.

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No estaba loco, estaba muy cuerdo

16/06/2017

No estaba loco, estaba muy cuerdo

Hace siete años fueron varios los amigos y allegados los que se dividían las opiniones respecto a mi decisión de fundar un equipo aficionado que representara a este periódico en la categoría de tercera regional del fútbol balear.

Recuerdo como si fuera ayer, que en el campo de fútbol que alquilamos en aquel entonces, año 2010 en la barriada de Indioteria de Palma, llegaban jóvenes por montones, personas de mediana edad y practicantes de este deporte ya pasados los 35 años con varios kilos encima, y quizá sin haber pateado nunca en su vida un balón de fútbol, simplemente se tomaban con humor la convocatoria que hacía el periódico.

No se me borra la imagen de un campo de fútbol once que por limitación de espacio y tiempo salían multitudes a correr detrás de un balón para demostrarle a nuestro primer técnico, Welmer Berrio, que tenían las condiciones para merecer una oportunidad dentro del equipo y ser los primeros en fijar los cimientos de aquel proyecto deportivo.

La verdad, es que de los más de cien jugadores que se probaron solamente fueron escogidos diez, que el entrenador observó con lupa, era una misión complicada y máxime en este mundillo del fútbol modesto que está contagiado de la élite del Real Madrid o Barcelona, en el que algunos jugadores con capacidad y talento se atreven a cobrar a clubes que apenas tienen para pagar el alquiler de un campo, o de lo contrario, prefieren permanecer en el equipo de sus amigos o los técnicos de su preferencia, algo que encuentro lógico, el sentido de pertenencia de los jugadores para con un club es para los directivos que aún vivimos del romanticismo.

Para formar una buena plantilla que compitiera en dignas condiciones nos tocó superar adversidades impensadas, la inexperiencia como directivo me hizo plantear en ocasiones echar marcha atrás. Fueron y siguen siendo muchas horas de trabajo sacrificando tiempo a la familia (en mi caso a mi esposa y dos hijas pequeñas), enormes dificultades económicas porque a pesar de los patrocinios las cuentas a final de temporada nunca han cuadrado, y cómo si fuera poco aguantando insultos xenofobos y racistas a diestra y siniestra en algunos pueblos donde no faltan los que piensan que el mundo les pertenece, creen que su terruño es una burbuja en la que nadie más tiene derecho a estar. Este último comentario es necesario dejarlo en evidencia, pero también es mi obligación afirmar que la inmensa mayoría nos ha acogido muy bien.

A esto podemos añadir un plus social y humano en que el equipo se ha visto inmerso en estos años. Sus integrantes son de varias nacionalidades, los españoles en estas dos últimas temporadas han visto que el objetivo deportivo del equipo también va de la mano con la integración cultural, y por ese mismo factor algunos jugadores nativos también han mostrado su interés de hacer parte de nuestro proyecto en estos dos últimos años.

El primer título de liga federativo a nivel nacional logrado por un equipo conformado por una plantilla de jugadores, cuerpo técnico y directivos que suman trece nacionalidades es una clara muestra que en el fútbol federado como en las otras disciplinas, el deporte constituye un factor fundamental y un soporte básico de integración a la tierra de acogida.

Analizándolo desde la perspectiva social, el fútbol en estos siete años de vida de BSF FC, ha sido un “pretexto” para conocernos y aceptarnos socialmente con todo y las diferencias que puedan existir sobre el camino.

Debutamos en 2010 con un ascenso de tercera regional a segunda y transcurrieron seis años para escalar otro peldaño. Ahora ya estamos en primera regional, Las exigencias de aquí en adelante me harán replantearme el presente y el futuro por el bien del equipo, quizá no me importaría estar en una segunda línea en la directiva para darle aíre fresco a otras personas que me han acompañado estos años, estoy convencido que todo cambio debe ser para bien.

Gracias a quienes han pasado por el club estos siete años aportando su grano de arena, reconocimiento a: Héctor Souto, Welmer Berrio, Jorge Rojas, Francisco Rodríguez Martín, “Bilbao”, Javier Bruno, Simeón Grozdanova, Didier Castro y Alvaro Santillan, quienes han hecho parte del cuerpo técnico en estos años. A todos los jugadores en estos siete años mis sinceros reconocimientos. Compartir esta noticia:    




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