EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Editorial 331: A por los 16 años…

13/11/2018

Primero que todo agradezco a todas las personas que fueron pilares para que la celebración de los quince años de nuestro periódico saliera a la altura de las circunstancias los 3 y 4 de noviembre en la Plazoleta del Parque de las Estaciones de Palma. Confieso que el miércoles 31 de octubre, día de Halloween me fui a casa pensando en posponer para el 2019 el evento, la lluvia era incesante, el frío y el viento no daban tregua.

Pero no fue así. De un momento a otro los astros se alienaron a nuestro favor, y como por obra y gracia del Espíritu Santo para los que son creyentes, después de un octubre pasado por agua, “San Pedro” se fumó la pipa de la paz con Baleares Sin Fronteras regalándonos dos esplendorosos días. ¿Qué más se le puede a la Madre Naturaleza?.

Los participantes en nuestro evento nunca tiraron la toalla y apostaron una carrera al tiempo para tener su gastronomía lista el sábado, los de servicios lo tenían un poco más fácil, pero también hicieron su propio esfuerzo para asistir a la celebración de un aniversario que siempre estuvo en el limbo.

No es la premisa a la que me gusta ceñirme, pero dicen que a veces las improvisaciones salen mejor que lo planeado en años. Y así fue, la tenacidad de Norbey Andrade, experto en estas lides para que a la infraestructura del evento no le faltara nada, la reactivación de la promoción de la celebración de nuestro cumpleaños en las redes sociales y el apoyo de Fiesta FM, fueron fundamentales para que ese fin de semana más de cinco mil personas disfrutaran de nuestra programación.

Otro punto y aparte. El apoyo de cada uno de los artistas que se volcaron en el festejo, nunca perdieron la fe, unos hasta por darme consuelo me manifestaban su intención de cantar y bailar hasta con aguacero y truenos. No hubo necesidad de tal sacrificio, al final resultaron espectaculares cada una de las intervenciones musicales acompañadas del gran sonido de Jonathan, el popular “mexicano”.

Mil gracias por todas las muestras de aprecio recibidas, la verdad que con un simple apretón de manos o una mirada directa a los ojos sabemos quiénes han estado de corazón acompañándonos en estos quince años. No necesitamos premios, ni reconocimientos públicos para que la experiencia y la intuición nos dictamine quiénes son sinceros y quienes se deben guardar sus premios.

Baleares Sin Fronteras no es un periódico amigo o enemigo de nadie, tal y como ahora catalogan a los medios de comunicación. Siempre hemos apostado más por la gente que se ha “untado de barro”, concretamente, gente de asociaciones que ha ayudado a sus compatriotas en situaciones de exclusión social, en los momentos de enfermedad- he visto mucha gente sola en un hospital sin un solo familiar en este país- o cuando se han hecho campañas solidarias para repatriaciones de fallecidos a sus países de origen, solo por citar algunos ejemplos.

Desde estas páginas siempre hemos hecho eco del valor que representan las personas que verdaderamente ayudan al prójimo, lo de dedicarse a criticar en las redes sociales ya es adoptar posiciones muy cómodas desde las zonas de confort, eso no merece ningún tipo de reconocimiento.

Agradezco las muestras de aprecio y amistad en nuestro aniversario, pero lo recordé públicamente cuando estaba arriba del escenario. No somos portavoces, ni representamos a nadie, simplemente siempre hemos tratado de ser embajadores de la información objetiva, y tratando con suma sinceridad a quienes nos visitan por nuestra redacción. ¡Nada mejor que la sinceridad!. ¡Mil gracias!.



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Editorial 330: La celebración de los 15 años con nuestros lectores

26/10/2018

Para este periódico no solamente es un orgullo cumplir quince años en el papel y digital, también es motivo de alegría tener la oportunidad de celebrarlo con nuestros lectores los 3 y 4 de noviembre en la plazoleta del Parque de las Estaciones de Palma. Siempre nos ha agradado tener contacto con los lectores, interactuar con los representantes del tejido asociativo y sentirnos valorados por las autoridades institucionales- gobierne quien gobierne- y ser reconocidos por el trabajo que realizamos por el Cuerpo Consular Latinoamericano.

No se trata de presumir de algo. En absoluto, por el contrario los desafíos que se avecinan en los próximos años son muy exigentes debido al avance de la tecnología y la inmediatez de las redes sociales. Los medios de comunicación tradicionales no se pueden quedar rezagados, siempre hay que realizar un trabajo de reciclaje para ofrecer alternativas de interés a nuestros lectores y a la empresa privada que apuesta por este medio.

Los retos son más exigentes, pero antes de hablar del futuro tenemos que recordar a las personas que han estado presentes en estos quince años aportando su profesionalidad periodística, comercial, en el reparto, en el área de informática y en los eventos multitudinarios que hemos realizado.

Intentaremos para el 3 y 4 de noviembre juntar a los ex Baleares Sin Fronteras, a las personas que aunque ya no estén vigentes en el marco del asociacionismo su legado ha sido fundamental para crear espacios de integración con la sociedad de acogida. Y desde luego recordaremos a quienes comenzaron ilusión con nosotros este proyecto y por designios de la vida se han ido para siempre.

Durante los dos días el público podrá apreciar una variada muestra gastronómica de diferentes países y algunos stands con ofertas de servicios. Uno de los atractivos de las celebraciones será la participación activa de artistas de diferentes nacionalidades, la mayoría por iniciativa propia nos han llamado a ofrecer su talento artístico, sencillamente les nace sumarse a una fiesta que no es solo de Baleares Sin Fronteras, sino de ellos mismos, que se ven identificados en un periódico que los ha admirado y que representan una de las facetas más llamativas de la inmigración en el ámbito del folclor de sus países de origen.

Este espacio lo aprovechamos también para agradecer la carta que nos ha llegado a nuestra redacción del alcalde de Palma, Antonio Noguera felicitándonos por nuestra decena y media de años. Nos llama la atención el primer párrafo en el que se refiere a la integración citando a Palma como una ciudad plural y diversa donde conviven más de 170 culturas de todo el mundo, añadiendo que esta diversidad cultural representa una fuente de riqueza muy importante que hay que poner en valor y potenciar.

Y esa riqueza cultural, desde luego, siempre la hemos plasmado en las páginas de las 330 ediciones quincenales de Baleares Sin Fronteras. Contentos de vivir en este paraíso del mediterráneo, pero mejor aún nos sentimos de estar aportando un grano de arena para la real integración.

Parafraseando lo que dice el alcalde, nuestro periódico ha sido parte de los hechos trascendentales para el conjunto de las ciudadanas y ciudadanos de este municipio, y en esa misma línea, Baleares Sin Fronteras es y será, como desde hace 15 años, testigo directo de lo que nos afecte o beneficie como ciudadanos.
Gracias a todos, los esperamos los 3 y 4 de noviembre en la plazoleta del Parque de las Estaciones, donde se suelen hacer las efemérides de Bolivia, Chile y Uruguay.



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Editorial 329: Quince años que merecen la pena

13/10/2018

El 10 de octubre de 2003 salía a la calle la primera edición de Baleares Sin Fronteras. Para quienes no conocen la historia de esta publicación comentar que fue una idea editorial importada de New York, este periodista, ocupaba el cargo de redactor en el también periódico gratuito Noticia Hispanoamericana.
Los dos años de experiencia en esta publicación de 1999 al 2001, me ofreció una visión más amplia de los movimientos migratorios alrededor del mundo, y qué mejor que haberlo vivido en mis propias carnes en un país de inmigrantes, en el que como me atrevo calificarlo como una “tierra de todos, y a la vez, una “tierra de nadie”.

Muy pocos se pueden atribuir en el país del “Tío Sam” una identidad cultural absoluta, o tirar del árbol genealógico para demostrar que sus ascendientes hasta tercera o cuarta generación son originarios de allí.

El trabajo que realizábamos en Noticia Hispanoamericana apuntaba a lo positivo, a proyectar el mejor rostro de la inmigración representada en prósperos empresarios, en hablar de las asociaciones de comunidades de países que fortalecían la imagen de sus representados a través de los eventos a los que les dábamos cobertura informativa, a resaltar el entusiasmo de los estudiantes, la pujanza de los profesionales, las virtudes de los artistas y los logros de los deportistas.

La verdad que la experiencia resultó reconfortante y marcó el inicio de lo que sería Baleares Sin Fronteras a mi llegada a Mallorca. En 2001, por motivos familiares llegué a la Isla y poco a poco fui conociendo los tópicos culturales y características de la sociedad de acogida a donde iba a vivir. Aunque si bien existía una publicación de la que fui director por tres meses antes de que se cerrara, Planeta Latino, sentía ese vacío y siempre se me venía a la mente la línea editorial de Noticia Hispanoamericana.

Me costaba admitir que en una comunidad multicultural como la balear en la que el 25% de la población es extranjera, escasearan las noticias positivas de la gente emprendedora, de los trabajadores que llegaban a aportar desarrollo con su mano de obra, de profesionales de la salud, especialmente cuando acudía a una consulta en los centros de salud en donde proliferaban los acentos cubanos, colombianos, peruanos… muchos médicos latinoamericanos, sin embargo, era muy poca la prensa que se le daba y aún se le sigue dando, las noticias positivas no interesan.

A mediados de 2003 trabajaba como free lance para el periódico El Mundo, y luego de que Planeta Latino cerrara para siempre, decidí emprender la aventura de Baleares Sin Fronteras que en esta edición cumple quince años. Ha sido un camino difícil de recorrer, sobre todo cuando con un proyecto desconocido, recuerdo la llamada de una regidora del Ayuntamiento de Palma. Me decía que veía muy complicado la acogida de una publicación de esas características (inmigración). Sin embargo, nunca claudicamos, ya había incorporado a un pequeño grupo de trabajo que ha ido rotando hasta llegar a la decena y media de años.

Ya lo que viene se lo imaginarán: la terrible crisis de hace ocho años y el surgimiento del poder mediático de las redes sociales. Aun así nos hemos caído a la lona pero nunca nos ha sonado la campana, aunque hayamos estado groguis y a punto de tirar la toalla, siempre nos hemos levantado para seguir dando “guerra”, con esta publicación llegamos a las 329 ediciones quincenales ininterrumpidas.

Mil gracias a mí siempre compañero incondicional de travesía, Cristian Guardia, a mi esposa Pierina, a David Zurita y a todos quienes han pasado por esta empresa periodística, a los lectores, a los amigos y a la empresa privada que sigue apostando por nosotros. Una mención especial a quienes desde sus cargos políticos en estas ya casi cuatro legislaturas han considerado a nuestro medio una plataforma para dar a conocer cada uno de los programas y actividades emprendidas en aras de la buena convivencia.

Dedicado a Paula e Isabella, dos bellos motivos para seguir adelante.



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Editorial 328: ¿Amotinamiento o conflicto laboral?

21/09/2018

Desde luego la temática de las líneas de opinión de esta quincena tiene que girar en torno del conflicto laboral que se vive en el Consulado de Ecuador en Palma. Situación que ha tomado matices graves al ser publicada la noticia por un periódico con repercusión mediática de la Isla con un titular muy llamativo “Motín en el Consulado de Ecuador por denuncias por acoso contra su titular”.
Lo primero que se viene a la mente al utilizar la palabra motín hace referencia a una revuelta o agitación de masas contra una autoridad traducida en hechos de desobediencia en los que en la mayoría de ocasiones predomina la violencia.
Que no se mal interprete, pero como redactor de una noticia no utilizaría nunca ese término en un titular de una noticia, si voy a referirme a unas desavenencias laborales entre empleadores y empleados en las que existen denuncias que serán resueltas en los juzgados.
El amotinamiento aunque la palabra tenga varias acepciones, lo digo a nivel personal, transporta mi mente a una cárcel donde los internos y guardias de un centro penitenciario se enfrascan en una batalla campal marcada siempre por la intención de hacer perder el control y jerarquía a la autoridad.
Puede que esté equivocado, pero en más de 25 años que llevó en España residiendo jamás he leído una noticia en la que se titule “amotinamiento por quejas en el Ministerio”, o viviendo en Mallorca tampoco me he topado con una noticia que hable de un “amotinamiento en el Consell, en el Ayuntamiento o Conselleria”, obviamente, sí que le leído informaciones de prensa relacionadas a denuncias de funcionarios de la Administración Pública que ven vulnerados sus derechos laborales, pero lejos de protagonizar motines.
Resulta extraño que cuando se hable de los trabajadores de un consulado se acuda en el titular a la palabra “amotinamiento”. Dejo la inquietud para que cada uno saque sus propias conclusiones. No se necesita ser muy listo o ilustrado para hacer un ejercicio en Google con la palabra amotinamiento y cuántas de esas acciones se refieren a los centros penitenciarios.
Este titular del Diario de Mallorca me hizo devolverme hace unos siete años en el pasado cuando Baleares Sin Fronteras repartía “entradas a granel” para que sus lectores ingresaran gratuitamente a Son Moix. Y no se trataba de un butrón que hubiésemos hecho a una de las taquillas, simplemente consistía en un acuerdo comercial de publicidad entre este periódico y el club mallorquinista. Entradas a cambio de publicidad, y nadie se dignó a indagar e investigar, por lo que el daño se hizo con el titular de la noticia a posteriori fue inevitable.
Hablando del conflicto en cuestión vale destacar que esta información Baleares Sin Fronteras la tenía desde hace un mes en el congelador. La resistencia es más importante que la velocidad, en esa línea estábamos a la espera de una entrevista con el Embajador o un comunicado para presentar las diferentes versiones de la noticia, sin embargo, salió publicada el pasado 15 de septiembre y acto seguido no tardaron en salir a la luz las diferentes reacciones.
Simplemente esperamos que este conflicto se salde de la mejor forma para todas las partes implicadas, no se trata de no mojarse ni de evitar comprometerse. No podemos emitir juicios de valores hasta que los tribunales no se pronuncien en el caso extremo.
Confiamos en el buen obrar de la justicia. Mal consejero es dejarnos desbordar por la efusividad, y también mala consejera es esperar a que salga publicada una noticia para columpiarse en ella, etiquetando o compartiendo con todos los contactos para luego salir a opinar como los adalides o Robín Hood de la patria para quizá querer cobrar una vieja o reciente deuda de vanidad y de egos.
Compartir una noticia en las redes sociales es lo más fácil para quedar bien con todos y recibir el halago y el aplauso cibernético del que “buena eres”, no obstante, desde el punto de vista personal lo veo como una actitud oportunista.
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Editorial 327: Las malas experiencias deben servir de lección

08/09/2018

Pensábamos equivocadamente que no era necesario devolvernos a las viejas épocas de las aclaraciones sobre nuestra línea editorial de objetividad, imparcialidad, neutralidad o cómo le quieran llamar. Quienes han seguido nuestra hoja de ruta periodística desde hace quince años saben perfectamente cómo nos hemos manejado en los criterios de una información plural en la que todos, absolutamente todos los colectivos, siempre han tenido visibilidad en nuestras páginas, siempre y cuando la noticia o información a publicar sea de trascendencia y desde luego tenga repercusión mediática dentro de la perspectiva humana y social.

Respetamos esta profesión, y por ende, los problemas o discrepancias personales respecto a una temática, jamás la hemos mezclado con nuestro quehacer de informar pluralmente e intentando que todo el tejido asociativo tenga cabida en las páginas de este periódico, siempre que no se vislumbre ninguna intención política.

Solo me referiré a las asociaciones. Y sí, debo comentarlo abiertamente para no caer en las trampas de hace tres legislaturas en las que algunas- no todas- asociaciones de inmigrantes fueron mal utilizadas por sus propios líderes para hacer política con unas nefastas consecuencias que ni ellos mismos se hubiesen imaginado.

Algunos portavoces de colectivos de inmigrantes fueron subidos a un pedestal por gente que hoy en día está fuera del escenario político, o peor aún, están tras las rejas pagando condenas por varios delitos, entre ellos compra de votos.

Por si alguien no se ha enterado, hace una década existía un partido llamado Unión Mallorquina que puso el pie en el acelerador en el asociacionismo para la captación de votos, entre ellos puso la mira en los colectivos de la tercera edad, los vecinales, y claro, no se escaparon en aquel entonces algunos líderes de la inmigración que se deslumbraron por promesas que a posteriori les causó bastantes dolores de cabeza.

Algunas personas inmigrantes resultaron imputadas tras las elecciones de hace tres legislaturas. La olla podrida se destapó e hizo que muchos de los voluntarios de las asociaciones se desencantaran de seguir trabajando por sus comunidades, no fue solo la crisis lo que debilitó al tejido asociativo.

No sobra recordar que con el trascurrir del tiempo esos mismos líderes que se prestaron al juego político admitieron que fueron utilizados como chivos expiatorios en los escándalos destapados por la compra de votos, no es ninguna falacia, lo viví a modo propio, lo tuve que contar en estas mismas páginas, además basta tirar de la hemeroteca de los periódicos para corroborar lo que estoy afirmando.

Con esto no me opongo a que los inmigrantes o nuevos ciudadanos hagan política y se decanten por las ideas que estimen convenientes, gracias a la facultad de participar en un proceso electoral que nos ofrece la divina democracia.

Aunque sea difícil de creer, he conocido en estas legislaturas mujeres y hombres en la política desprovistos de intereses personales, me ha impresionado la capacidad de trabajo de algunos que sí llevan en las venas la intención de cambio en pro de una sociedad más justa y haciendo política transparente, alejados de los atisbos de corrupción e intereses particulares.

Soy un fiel convencido de que los inmigrantes deben participar en los procesos electorales de la sociedad de acogida, siempre y cuando lo hagan a modo propio y no utilizando el nombre de alguna asociación de un país, a partir de ahí la cosa se comienza a torcer.

El peor error de los llegados de afuera es no participar en la elección de sus gobernantes, e incluso, por qué no dar un paso adelante y postularse a un cargo político, están en todo su derecho siempre que reúnan los requisitos. Una clave para la integración real consiste en conocer las obligaciones para con la sociedad de acogida, y a la vez, estar enterado de las políticas de bienestar social en aras de erradicar la inequidad, la desigualdad y la vulneración de los derechos fundamentales. No obstante, esto hay que hacerlo a modo personal, no merece la pena tropezar de nuevo con la misma piedra.



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Editorial 326: Amnesia de quiénes somos y de dónde venimos

25/08/2018

Alguna vez en USA escribí un reportaje sobre inmigrantes trabajadores. El título era “No quiero un jefe latinoamericano”. Sin entrar en generalizaciones, son malas consejeras, visto lo visto después de haber salido hace 20 años de mi país natal Colombia, algunos inmigrantes olvidan sus inicios y los sacrificios que tuvieron que hacer para posicionarse en la sociedad de acogida donde recalaron.

Respetando siempre las leyes y las costumbres del país que nos abre las puertas, no debemos olvidarnos de nuestros orígenes, de dónde venimos y todo lo que nos ha costado para estar donde estamos.

Es cierto que Europa y en este caso España, no se puede convertir en un corredor de papeles para todos, pero más cierto es que hay países en situaciones de emergencia y eso no lo podemos obviar. Con mayúscula sorpresa analizo algunos comentarios en las redes sociales de contactos de mi perfil, cuyos motivos para venir a España fueron exactamente los mismos de quienes hoy en día buscan mejores oportunidades de vida, e incluso, me atrevo a afirmar que hace tres décadas la situación en muchos países era más llevadera que la de ahora.

Entonces, quienes sufren de amnesia histórica añadiendo a algunos que intentan imitar el acento español perdiendo el propio, no se deben tomar la cabeza a dos manos cuando ven personas de otros países llegando a Europa o a USA, literalmente esa gente huye despavorida de regímenes opresores y violentos que quebrantan los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Entre mayor injusticia social y menos Estados desprovistos de bienestar y derechos fundamentales para los ciudadanos, es normal que las personas por instinto de supervivencia busquen la opción que más les convenga de emigrar.

Un claro ejemplo es el que se presenta en este momento en Venezuela en donde centenares de ciudadanos están cruzando la frontera con Colombia, Ecuador, Perú y Brasil. Solamente en Colombia ya se podrían contabilizar más de un millón y medio de venezolanos. ¿Los echamos?, o entendemos una situación que es provocada por los tiranos, corruptos y negligentes gobernantes.

Desde luego es normal que las masivas migraciones hagan que la inseguridad aumente, pero esto es producto del crecimiento demográfico, lógicamente se cuelan delincuentes, pero eso no quiere decir que a cada ciudadano de un país le tengamos que poner una etiqueta por su procedencia.

No se necesita haber ido a Harvard para saber cuál es el epicentro del problema. Alguien lanzaba un comentario con doble sentido que me llamó la atención en un foro de opinión. “España tiene un futuro muy negro”, yo le respondería a mi manera: Sí, efectivamente España tiene un futuro negro no por el color de piel de los que entran, sino por las “Tarjetas Black”, cuyos “excelentísimos” usuarios de las mismas colaboraron para seguir haciendo más hondo el agujero.

Y es que para la amnesia ejemplos. Ya olvidamos lo de las preferentes y la masiva estafa, y no muchos están pagando cárcel por este despropósito de dejar sin un céntimo a centenares de jubilados que se comieron el cuento de hadas cuando les ofrecían este timo bancario. Recordemos que hubo hasta suicidios de personas que no aguantaron el verse estafados y perderlo todo de la noche a la mañana.

Y si hablamos de casos de corrupción y de “asesores de los asesores de los mismos asesores” que se han cebado con el erario público. Esos sí que chupan del bote, algunos no sirven para un carajo y van únicamente a su despacho a calentar el sillón.

Tantos Iñakis pululando por ahí, pero la moda es hablar de inmigración y de la invasión perpetrada, en definitiva los problemas hay que analizarlos desde la raíz y no desde la superficie, desde esa perspectiva todos nos convertimos en los adalides de nuestras propias verdades en las redes sociales. Y a quienes emigraron ayer, y hoy se sienten más españoles que los propios españoles, les recomendaría no olvidar sus orígenes, pretender ser más papistas que el Papa es una señal carente de memoria e identidad.



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Editorial 325: Divide y vencerás

11/08/2018

Desde hace algún tiempo a la fecha he notado positivamente la reactivación del tejido asociativo inmigrante. Me parece bien que surjan colectivos de personas que representando a un país y a su cultura se caractericen por tener espíritu de voluntariado para realizar actividades provechosas comunitarias, gente a la que poco le cuesta emprender iniciativas de integración desde la perspectiva del entusiasmo.

En estos años he visto con admiración el trabajo de líderes de asociaciones que siempre están dispuestos a poner en marcha iniciativas que proyecten aspectos positivos de cara a la sociedad de acogida. Es algo que agradecen los diferentes colectivos, especialmente visto como está de candente el tema migratorio hoy por hoy en Europa.

Confieso que siempre he sido un furibundo defensor del asociacionismo: ¿El por qué?. Es muy sencillo de explicarlo, a tenor de los quince años de experiencia en este periódico en las cuatro legislaturas, los diferentes inquilinos políticos con cargos de relevancia en áreas de inmigración o participación ciudadana agradecen que existan portavoces válidos para canalizar las necesidades, inquietudes y problemáticas de las comunidades foráneas residentes en las Islas. Así me lo han manifestado en reiteradas ocasiones,

No es lo mismo para un responsable de una concejalía hablar con cien personas a la vez para interpretar cualquier tipo de reivindicación, que hacerlo con cinco representantes de esa comunidad. Esto realmente le facilita el trabajo y le despeja el camino para aunar esfuerzos en aras de conseguir objetivos comunes.

Hace doce años, concretamente en el gobierno de Matas en el Consolat de Mar y de Munar en el Consell de Mallorca, proliferaban las asociaciones. Era inconcebible que en el registro de asociaciones de entidades se hubiesen llegado a contabilizar más de una treintena de asociaciones por país, caso Argentina y Ecuador, al paso que íbamos iba a ser una asociación por inmigrante.
¿Pero cuál era el encanto de esa época?. Algunos líderes de los que ya hoy en día no queda ni el rastro se obnubilaban ante las promesas políticas de unos y otros. El descreste era la moda en aquella época y la competencia entre las propias asociaciones de los mismos países era el pan de cada día hasta llegar a unos conflictos internos que terminaban por evaporar ese “entusiasmo”, tan pronto como terminaba la época electoral.

La inmigración en todos los lugares del mundo siempre ha sido utilizada como herramienta política entre unos y otros. Los pros para reivindicar derechos y lógicamente llevar a los más débiles- en la teoría- a su parcela. Y los anti, despertar fervores nacionalistas para la captación de votos a costa de discursos racistas y xenófobos.

Este es un ir y venir político de nunca acabar y hasta en cierta forma entendible dentro de la estrategia política. Sin embargo, lo que cuesta trabajo asimilar es ver cómo algunas asociaciones no toman escarmiento de épocas no muy lejanas.

Nunca me he cortado para describir la realidad de lo que percibo, lo que no quiere decir que tenga la razón o sea dueño de la verdad absoluta. No obstante, tengo la sensación de que otra vez se puede caer en la trampa del pasado, el de los enfrentamientos asociativos, dimes y diretes, “si no estás conmigo entonces estás en mi contra”, divisiones insulsas que no llevan a nada positivo dentro de los propios colectivos.

Es normal que surjan diferencias dentro de los denominados líderes, lo que me parece anormal es que en pleno siglo XXI y hablando en clave de ciudadanía lejos de los países de origen, no sean capaces llegar a la concordia y en lugar de apaciguar los ánimos enciendan la llama de la discordia. Ciertamente, no faltan las personas que se autoproclaman líderes y con el tiempo se constituyen en un peligro para la unidad del tejido asociativo. Desgraciadamente no faltan quienes- afortunadamente pocos- están plenamente convencidos de que para ganar liderazgo utilizan la estrategia del “divide y vencerás”. ¡Lamentable!



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Editorial 323: La multiculturalidad plasmada en Rusia

13/07/2018

El mundial de fútbol de Rusia está llegando a su fin. La verdad es que más allá de lo deportivo, me gustaría aludir a que esta cita orbital me ha dejado algunas reflexiones gracias al poderío mediático de las redes sociales. Comenzando por lo negativo, podríamos citar dos de las imágenes que me han impactado sobre vejaciones verbales a una jovencita rusa y a dos japonesas por parte de unos mal llamados aficionados castellano hablantes, que aprovechando su poderío “varonil” les hacían repetir a las féminas frases irreproducibles para luego mofarse de ellas en las redes.

Pero dicen que tal es la influencia de las redes sociales que los videos se hicieron virales y a estos impresentables les salió el tiro por la culata. Uno de ellos, el argentino que se aprovechó del desconocimiento dialectico de una adolescente rusa, fue deportado a su país. Y el colombiano que se burló de una aficionada nipona fue sometido al escarnio público, incluso con un severo llamado de atención de las autoridades de su país. Dos claros ejemplos de lo mal que puede llegar a ser utilizada la herramienta lingüistica de la multiculturalidad.

Seguramente no es la primera vez que se presentan este tipo de incidentes, lo que ocurre es que el implacable poderío de la tecnología no perdona para según qué episodios desagradables, que antes pasaban completamente desapercibidos.

Sin embargo, pasando al lado más amable que nos ha dejado este mundial, también hay que hablar de las notas destacadas y abordar los aspectos positivos, especialmente la notable presencia de la diversidad multicultural que ha sido protagonista dentro y fuera de las canchas, los mensajes que nos dejan son bastante enriquecedores.

Impactan las imágenes de sudamericanos bailando sus ritmos típicos acompañados de los anfitriones, que de fríos poco tienen, según testimonios de conocidos que estuvieron en Rusia. Obviamente las diferencias culturales podrán ser abismales, pero los estereotipos por lo general juegan una mala pasada vendiendo tópicos que no corresponden a la realidad de un país y su gente.

Las imágenes de los aficionados japoneses limpiando las tribunas de los estadios le dieron la vuelta al mundo. Luego a este ejemplo de convivencia y buenas costumbres se sumaron aficionados de otros países.

Ya en el plano netamente futbolístico llama la atención la diversidad étnica que se da en países como Suiza y Alemania. Los dos defensas centrales helvéticos afrodescendientes, en Alemania ya podemos ver jugadores de raza negra y ni qué decir del probable campeón del mundo, Francia, cuyos jugadores son jóvenes de familias provenientes de África que emigraron a esa nación europea.

Y pensar que la pasión por el deporte, especialmente por el fútbol, logra unir a un país por el objetivo de un título mundial. Me pregunto ¿qué dirán los líderes de la ultraderecha- Le Pen y sus “feligreses”- y promotores de movimientos xenófobos en países como Francia al ver que jugadores negros le pueden dar el domingo 16 de julio una de las mayores alegrías históricas a los franceses?.

¿Saldrán a celebrar?, o ¿se les olvidará ese discurso avasallante y peligroso de supremacía que solo busca sembrar odio y desprecio por los demás?. Esperemos a ver si los franceses son los próximos campeones del mundo, o si por el contrario, los croatas, un país con apenas 4 millones de habitantes logran la hazaña.

Siempre le seguiremos apostando a la multiculturalidad, no me cambio por nadie cuando aprendo de los demás cosas diferentes y me enriquezco con la enseñanza de otras culturas. Me precio de tener amigos de diferentes nacionalidades regados por el mundo.



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Editorial 322: El Aquarius, culpable de las “desgracias”

27/06/2018

Varias temáticas interesantes de análisis en estas cortas líneas. No es para menos comenzar con la situación de los refugiados que han llegado a España tras las nuevas políticas de acogida del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apoyado por la mayoría de coaliciones políticas.

A veces leyendo las opiniones de las redes sociales me da la sensación que cuando se habla de populismo nos vamos a los extremos. Tan populistas pueden llegar a ser las políticas tan criticadas de Sánchez como la desaforada resurrección patriótica en la que algunos comentarios nos hacen sentir a los inmigrantes como la peor peste del planeta.

Me excusarán mis amigos, mi intención no es ofender a nadie, pero hay frases absolutamente no propias de la época en la que vivimos, ni tampoco pretendo no atender a razones que por muy reivindicativas y justas que parezcan desvirtúan cualquier argumento con criterios sólidos.

Aquella frase que está haciendo carrera a raíz de todo lo que está sucediendo, “los españoles primero” no deja de ser hiriente para quienes llevamos casi toda una vida en este país cotizando a la Seguridad Social, pagando impuestos, generando empleo y arraigados con hijos e hijas.

Sin renunciar a nuestras costumbres ni tradiciones, no deja de sentirse tristeza, impotencia y hasta rabia por algunas actitudes claramente individualistas, egoístas e hirientes. ¿Saben por qué?, sencillamente por la gratitud que le guardo a este país y a las personas que algún día me abrieron las puertas para desarrollarme personal y profesionalmente, no somos de donde nacemos sino de donde nos hacemos.

Peor aún, mensajes escritos por gente profesional que con esas palabras encienden la hoguera de la intolerancia, crean rivalidades y en nada contribuyen a la buena convivencia. Lo de los barcos con refugiados lo encuentro normal, hoy por hoy proliferan el negocio de las mafias, pero desde los países desarrollados no se hace nada al respecto para luchar contra ellos. Sacamos un cero muy redondo en materia de cooperación internacional.

Y lo que se avecina puede ser aún de grandes magnitudes. Antes de emplear la frase que acabo de citar, preferiría que leyéramos un poco sobre el aporte de la inmigración. Con ello no avalo la típica frase de “papeles para todos”, simplemente, antes de seguir demonizando el fenómeno migratorio debemos multiplicar y luego restar todo lo que podríamos tener de no haber sido por la corrupción que ha desangrado las arcas del Estado.

Ya está bien de culpar a los llegados de fuera de nuestras desgracias. ¿Por qué esos mismos que arremeten contra los barcos en que llegan los “negritos”, como he podido leerlo, no escriben exigiendo en sus muros que Iñaki devuelva lo sustraído al Estado?. Amnesia con los banqueros que estafaron a miles de pensionados con las preferentes, incluso, hasta algunos los empujaron al suicidio. Recordemos la cantidad de sueldos vitalicios para los políticos en este país.

Seguro que lo del Aquarius es solo un sofisma de distracción para la cantidad de problemas que hay que comenzar a limpiar desde nuestra propia casa. Digo nuestra, porque como miles de ciudadanos que han llegado a este país me siento parte integral de esta sociedad.

Creo que la mejor frase en estos casos para limpiar la casa y mirar la esencia de lo que nos destruye es “los ciudadanos de bien, primero”.

Para terminar no quiero dejar de mencionar las inhumanas políticas de Donald Trump en la frontera con México. He leído a mucha gente en las redes pidiendo un personaje de estos para España. Y si por cuestiones de la vida un tipo de estos lo separa de sus hijos, usted que lo pide a gritos, ¿qué sentiría?.

Algunos opinarán que es un tema que los inmigrantes mexicanos y de parte de Centroamérica se lo han buscado, pero en mi opinión, ningún fin justifica los medios cuando se trata de arruinar para siempre la inocencia de la niñez.

La últimas noticias desvelan que por presiones mediáticas hasta de su propia gente, Trump dio marcha atrás, sin embargo, el daño está causado.



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Editorial 321:
No solo la tinta vende buenas noticias, en la práctica también es posible

12/06/2018

La pasada VII Feria de Comercio Latinoamericana de Palma fue todo un éxito y una vez más este periódico demostró que no solo la tinta “vende buenas noticias”. En la práctica resultó gratificante la masiva convocatoria de público que a la vista de todos se volcaron a apreciar el emprendimiento latinoamericano.

En los medios, especialmente en la sección de sucesos de los periódicos, la inmigración se aborda con criterios relacionados a delitos, o desde otras perspectivas se achacan a los inmigrantes las desbordadas cargas sociales de un país, omitiendo las verdaderas connotaciones que hunden y estrangulan las economías de una nación.

Lo más fácil y populista es culpar a los flujos migratorios y a los gobiernos que permiten atravesar las fronteras, lo imposible resulta cuando se plantean proyectos de ley para suprimir privilegios en el Congreso, los recortes de miles de cargos públicos buenos para nada, asesores de los asesores, la proliferación del poder abusivo del sistema financiero sobre los ciudadanos y la corrupción en todo su esplendor.

El verdadero despilfarro comienza desde los encargados de gestionar la casa y no por los que llegan a ella. Por el contrario, actividades como la feria del 1, 2 y 3 de junio ratifica que hay un verdadero potencial de economía representada en gente pujante proveniente de afuera. En esta ocasión el Diario de Mallorca y Última Hora hicieron eco de la noticia. El propio Ayuntamiento de Palma convocó una conferencia de prensa para contar los detalles de este encuentro empresarial.

Para Baleares Sin Fronteras resulta un logro que la intención mostrada desde nuestra primera edición publicada un 10 de octubre del 2003 siga cosechando buenos resultados. Un agradecimiento a cada uno de los feriantes que participaron en la última versión de la Feria Latinoamericana. Nos veremos el próximo año si la salud y las fuerzas nos lo permiten.

Las actividades de los quince años del periódico Baleares Sin Fronteras no se detienen. Estamos planificando jornadas culturales para niños y foros con temáticas de interés general. En este aniversario no habrá conciertos, la coyuntura nos obliga a preocuparnos más por temas sociales y especialmente desde nuestras páginas seguiremos marcando el paso con el trabajo a efectos de aportar por la buena convivencia entre las diferentes culturas residentes en la Isla.


Nuevo gobierno

Por último mencionar que en paralelo a la actividad que tuvimos en el Parque de las Estaciones a comienzos de junio se presentaba en España el cambio de gobierno. Triunfó la moción de censura y desde luego que como nuevos ciudadanos de este país no podemos dejar de expresar nuestra opinión.

Sea el color político que esté en la Moncloa esperemos que se responda al reto de sacar adelante todas las políticas que encaminen al Estado de Bienestar desde todas las perspectivas sociales. Por citar un ejemplo, las guerras obligan a millones de familias a buscar un refugio en otros países, que dicho sea, no adoptan políticas solidarias de acogida y se hacen los de la vista gorda. Y con esto no pretendo decir que España se convierta en un semáforo en verde donde todo el mundo transite como le plazca, simplemente hacer un llamado urgente a que se diseñen políticas adecuadas y definidas para replantear soluciones concretas a este delicado tema.

En pleno siglo XXI es inconcebible que millones de seres humanos, entre ellos menores de edad, sigan muriendo en el mar tras los intentos fallidos de alcanzar costas españolas u otros países europeos.

Es entendible que las sociedades de acogida se muestren reticentes a aceptar el tráfico de personas provenientes de las mafias, pero repugna la indiferencia frente a gente inocente que sale despavorida huyendo de las guerras de sus países, sin duda, es un efecto rebote imposible de controlar, mientras predominen políticas e intereses económicos en el financiamiento de las guerras. Doble moral a flor de piel, nos rasgamos las vestiduras por la llegada de refugiados, pero permitimos que muchos de los Estados avanzados participen directamente patrocinando de esas guerra.



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