EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Editorial 340: Los bulos antiinmigrantes en las redes

23/03/2019

Hemos dedicado la portada de esta edición a uno de los temas que siempre me ha llamado la atención, especialmente conociendo el asunto migratorio español. No siendo jurista experto en derecho de extranjería, pero habiendo publicado incontables artículos dedicados a este asunto me asiste la propiedad desde mi óptica de comunicador escribir con relativo conocimiento.

Confieso que anteriormente me causaba indignación leer todas las sartas de mentiras inventadas en blogs piratas o páginas creadas solo para recibir visitas y engordar la estadística de la pauta publicitaria, algo a lo que se dedican millones de personas y los nuevo iluminados de una profesión tan pisoteada, pero apasionante como la del periodismo.

Hay un sinfín de páginas piratas carentes de veracidad, algunas con raras denominaciones que resuelven a las primeras de cambio las verdaderas intenciones de hacer daño a todo lo que les huela a inmigración. Y es que en definitiva el amarillismo creyéndose sus propias mentiras es lo que más vende, de eso no cabe la menor duda a medida que la tecnología de los medios avancen a pasos agigantados.

Me causa asombro la facilidad para inventar y hacer montajes. Pero lo que más me produce estupor es que algunos contactos de mi perfil cuya formación ha llegado a niveles superiores de estudios profesionales, compartan informaciones y hagan virales mensajes peligrosos que son absolutamente falsos y carecen de rigor investigativo, a veces algunos ni siquiera se toman la molestia de leer la noticia, sino con ojear el titular les basta, es decir, de buenas a primeras van compartiendo y expandiendo por las redes la epidemia desinformativa con olor a veneno en el que se refleja una palpable ignorancia llevada a límites insospechados.

Bulos como publicaciones del BOEB que dentro de sus últimas disposiciones incluye “ayudas de dinero para inmigrantes sin papeles”, o “acceso a viviendas solo para gente de afuera”, o “comedores escolares únicamente para los niños y niñas foráneas”, o las noticias que proliferan en millones de muros de “españoles que no van a devengar pensiones dignas por culpa de los que llegan de afuera”.

En fin, auténticas barrabasadas que con la Ley en la mano es impropio, inmoral e inaplicable, nunca he podido leer una noticia de tales características en periódicos generalistas o en los medios habituales para desvirtuar las mentiras que venden los denominados bulos o “fake news”.

En esta edición hemos realizado un ejercicio práctico de hablar con una alcaldesa y dos alcaldes de Mallorca, específicamente de Palma, Inca y Manacor. Desmontar esta leyenda urbana de que a los inmigrantes irregulares todo les cae del cielo es sencillo de comprobar. Basta hablar con los mandatarios municipales e ir a recoger las cifras de personas que acuden a los servicios sociales y clasificarlos por nacionalidades y en qué situación administrativa se encuentran.
Y es que sobre la práctica en los servicios sociales de los consistorios no tienen en cuenta la nacionalidad del solicitante en una necesidad básica a la hora de otorgar una ayuda, y tampoco se puede denegar algo puntual a una familia con niños en riesgo de exclusión social, más sin embargo, este tipo de noticias venden odio, desprecio, intolerancia y confrontación social y cero solidaridad.

De la misma forma tampoco se entregan bonos de Mercadona para que los “sin papeles” vayan a hacer la compra a cargo del dinero público del ayuntamiento como dicen algunos bulos de blocs o WEBS, cuyos editores no tienen ningún tipo de escrúpulos, no me extrañaría que se inventaran la muerte de sus seres queridos con tal de seguir consiguiendo visitas y pauta publicitaria a costa de mentes cerradas y alcahuetas que se prestan para el juego.



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Editorial 339: No a las generalizaciones por culpa de bestias humanas

09/03/2019

Me uno a los millones que piensan que entre las mujeres y los hombres no debe haber distinción para el acceso de oportunidades, discriminación por cargos, diferencia de salarios, si estás al mismo nivel profesional del hombre o desempeñas las mismas funciones.

A nivel personal rechazo las vejaciones, las imposiciones y las humillaciones al género femenino, no quiero quedar bien con nadie, lo escribo como lo siento y me enseñaron desde pequeño dentro de los valores que me inculcaron en mi hogar.

Es innegable que el machismo es uno de los problemas de esta sociedad avanzada de la tecnología. Respecto a la violencia de género estoy de acuerdo en que se incrementen las penas para aquellos que no solamente se conviertan en el terror de sus parejas, sino del resto del núcleo familiar, es imperdonable que las nuevas generaciones no tengan derecho a disfrutar de la inocencia de su niñez y juventud y formen traumas en edad adulta por culpa de descerebrados maltratadores.

Es cierto que en todas las sociedades deambulan las bestias humanas encargadas de hacer estragos y desarticular familias enteras generando dolor y desolación por actitudes y violentas reacciones no propias de nuestra especie.

El machismo en todas sus expresiones está mandado a recoger, y desde luego se aplauden todo este tipo de manifestaciones del 8M para recordar la valía y el respeto que debe existir por el género femenino.

Esta es una fecha simbólica para rendir tributo a la tragedia de las trabajadoras en New York, pero nada más, sin embargo, estamos tan atrasados en el tiempo que el 8M es un día en el que debemos recordar cosas que se deberían caer de su propio peso, nada más y nada menos que estamos hablando del respeto por los derechos fundamentales, en este caso hacía las del género femenino.

De la misma manera soy de los hombres que piensan que por bestias, maltratadores o asesinos, no se puede generalizar al resto de la población masculina. Soy de los hombres que piensa que en este siglo XXI no nos podemos inventar modas o guerras de géneros.

El mundo le pertenece a la gente buena sin diferenciar sexos, no busquemos tendencias o conflictos absurdos donde no existen, ni transmitamos mensajes que generen odios o aversiones hacía los hombres. Somos infinitamente más los que valoramos y apreciamos el rol en la sociedad de las mujeres, que aquellos que causan daños irreparables.

Soy de los que piensa que por culpa de algunos malnacidos, a algunos hombres no se les puede desconocer el rol de padres de familia por unas leyes que están desequilibradas en el ámbito familiar de los hijos cuando se presentan casos de divorcio.

Así como repudio cualquier acto que atente contra la dignidad e integridad física de la mujer, la Ley debe también debe mirar con lupa cada denuncia de género que se haga. No afirmo que la mayoría sean falsas, que no se malinterprete, pero conozco allegados que no le harían daño a su pareja ni con el pétalo de una flor, e injustamente están siendo juzgados, señalados por su entorno y separados inexplicablemente de sus hijos o hijas por situaciones que nunca se presentaron, causando un daño irreversible en las familias.

Simplemente no podía dejar pasar esta última reflexión que también se ignora desde la administración de justicia, la opinión pública y los propios medios de comunicación.

Finalmente envío un reconocimiento especial a las mujeres que salieron de sus países en busca de una vida mejor.

E insisto: no es una batalla de sexos, ni de quién gana a quién, la humanidad tiene muchos problemas como para añadir uno más. Es simplemente una reivindicación por la igualdad de oportunidades y luchar contra todo tipo de violencia.

Somos una inmensa mayoría de hombres quienes las valoramos, respetamos, queremos y nos unimos a la reivindicación de sus derechos.



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Editorial 338: Me declararon la guerra por una pregunta

23/02/2019

Pocos días después de que circulara la anterior edición fuimos a cubrir una convocatoria de prensa sobre la situación en Venezuela en la plazoleta del Ayuntamiento de Palma. Al llegar me encontré con una docena de personas que sostenían una gigantesca lona, cuyo mensaje era la no intervención de Estados Unidos en Venezuela para evitar una guerra.

Hasta ahí todo normal. Acto seguido me dirigí al portavoz de la plataforma convocante para realizarle las preguntas que cualquier periodista con un mínimo de sentido común le haría. ¿Quiénes eran los organizadores de la convocatoria?, ¿el propósito de la misma?, ¿qué conocían a la distancia de Venezuela? y los pormenores de la manifestación que se realizaría al siguiente día a las puertas de la Delegación del Gobierno.

No obstante, me llamó la atención algo que a cualquier entrevistador con un poco de olfato periodístico preguntaría. Nada más y nada menos, indagué si había un venezolano o venezolana entre los convocantes. La reacción no fue parsimoniosa, pues por los gestos y la subida de tono a quien le habían declarado la guerra era a mí.

Pues sí, por fortuna apareció de la nada una señora venezolana en el extremo de la lona que se me acercó para darme unas declaraciones en las que afirmaba que en Venezuela la situación era compleja pero que no se aguantaba hambre. Sin embargo, cuando me volví a acercar a uno de los portavoces al notar mi acento colombiano pegó un alarido explayándose en críticas hacía mi país y convirtiéndome en su inmediato verdugo por el apoyo del gobierno de Duque a Juan Guaidó, como desahogando su enojo en mi nacionalidad para acabar de completar.

Los ánimos se apaciguaron a medida que me pidieron que me retirara porque le llegaba la hora de hacer preguntas a la “prensa seria”. Abandoné la Plaza de Cort con la sensación del deber cumplido y ratificando aquella premisa de objetividad del periodismo que “para hacer las preguntas que los convocantes quieren escuchar, mejor me quedo en la redacción o en mi casa, y no salgo a perder el tiempo o a cumplir el papel de idiota útil”, así de claro, al que lo entendió lo entendió.

Y hablando de periodismo, la sorpresa mayúscula me llegó en la noche cuando leo en el Diario de Mallorca, versión digital, la noticia de un redactor de apellido Adrover que me tuvo a dos metros de distancia, titulando un artículo de la siguiente manera: “Incidente en Palma entre un periodista colombiano y concentrados a favor de Maduro”.

Y lo que siempre he criticado desde estas mismas líneas, en estos casos cuando en los periódicos sobresale la nacionalidad por encima de la noticia, ese día lo viví en carne propia, pero por lo menos tengo un medio en el que me puedo defender y sacar mi propia conclusión, y la pregunta es: ¿qué ocurre con la gente que no se puede defender cuando le publican algo con lo que no está de acuerdo y le restriegan la nacionalidad en un titular de prensa?. Al buen entendedor pocas líneas más.

El cronista, en la edición digital en un comienzo y en la de papel después, omitió mi nombre y el medio al que representaba. Era la primera vez en muchos años de ejercicio periodístico en el que leía que le faltaba el nombre del protagonista a una noticia, eso sí, sin dejar de resaltar la procedencia del susodicho en cuestión y, para rematar, ilustrada con una foto que me fue tomada sin percatarme en uno de los momentos en que los ánimos se tensaron. En fin, en épocas en las que las redes sociales nos convierten a todos en opinadores, y sin el ánimo de ser ostentoso, la verdad sea dicha: la facultad es la facultad e iría cuantas veces fuese necesario para seguir aprendiendo.



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Editorial 337: La pluralidad periodística por encima de todo

09/02/2019

“¿Sin Fronteras”? “¿Y os traéis a ese islamófobo, catalanófobo?”, era el reproche de uno de los contactos de nuestra página de Facebook de Baleares Sin Fronteras, la misma persona proseguía el alud de críticas hacía nosotros con esta frase: “hacéis propaganda de un fulano fascista que os echaría a todos si pudiera... sois como negros apoyando al Kukuxklán”.

Y proseguía otro de los internautas: “a estos ni agua, son fascistas, homófobos, machistas, racistas y clasistas, y para rematar, un ciudadano de origen ecuatoriano comentaba: “increíble que un periódico que es de inmigrantes de cabida justamente a quienes odian a los inmigrantes es decir a unos nazis. Ya veo por dónde van los tiros en este periódico”.

Sí, estos son apenas unos ejemplos de una sociedad en la que las redes sociales cumplen su función. Ahora con esta inmediata interactuación gracias a la divina providencia de la tecnología, miles de ciudadanos se han convertido en fiscales y jueces de los medios de comunicación.

Apenas son tres ejemplos de una sociedad intolerable en la que queremos leer lo que nos gusta, o algo que nos apasione ideológicamente y obviamos de nuestra mente la realidad que no nos gusta, o quizá si somos apasionados o sectarios, una realidad que solo queremos enfrentar tras un ordenador despotricando del prójimo a diestra y siniestra.

Y es que la realidad a los medios de comunicación les obliga a ser plurales y a adelantarse a los acontecimientos. Me parece no solo de estos tres “fans” del periódico, sino de algunos otros más que con esto de la tecnología le tienen miedo al debate cara a cara y prefieren seguir en idealismos y apasionamientos por mucho que los tiempos cambien .

¿A quién le parece extraño que un partido como VOX, cuya temática es la inmigración irregular, sea invitado por un periódico con contenido de inmigración?. Parece lo más normal del universo, incluso, lo anormal sería que no se invitara a Jorge Campos, presidente de VOX en esta Comunidad Autónoma, a debatir sobre un tema que está en el ojo del huracán. Tenebroso es que un medio de comunicación pase desapercibido un tema social y sensible que nos afecta a todos los que hemos decidido buscar mejores horizontes lejos de la tierra natal.

Triste sería que nuestros lectores- la mayoría inmigrantes- nos reprocharán por no haberlos puesto al tanto sobre lo qué piensa un partido que tiene en el tema migratorio un instrumento letal para la captación de votos.

Agradecemos la deferencia de Jorge Campos por haber visitado nuestra redacción para estar dispuesto al debate, que dicho sea, en el asunto de la inmigración irregular me asaltan algunas dudas de sus respuestas y habrá más tiempo para seguir aclarando estos contenidos profundizando más en el Derecho de Extranjería.

El tema de los “sin papeles” no es tan fácil de abordar teniendo en cuenta lo que me dicen las abogadas que escriben para este periódico sobre el reglamento de expulsiones masivas de la Directiva Europea. No es tan simple como se plantea en el papel, ni en las propuestas electorales, tampoco resulta un chollo expulsar a un ciudadano africano a su país de origen, puede costarle al Estado Español más o menos unos diez mil euros teniendo que ser escoltados por dos policías que acompañan al expulsado. Y multiplíquelo casi por más de medio millón de “ilegales” en España. Entonces, ¿cómo es que se va a hacer?.

En fin, son conclusiones interesantes que únicamente se sacan de una entrevista, el o la que quiera estar informado puede seguir leyéndonos o sintonizando nuestro Canal YouTube Baleares Sin Fronteras, y los que quieran seguir viviendo en una metáfora o en una burbuja de fantasía están en la libertad de sintonizar otro canal o leer un medio diferente. Al periodismo plural nunca renunciaremos.

Feliz comienzo de febrero.



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Editorial 336: Venezuela en el punto de mira

26/01/2019

No podía ser menos dedicar estas líneas de opinión a lo que se está viviendo en Venezuela. Lo del país sudamericano es preocupante como lo es el calvario de naciones en guerras o territorios africanos que carecen de los servicios primarios básicos en donde son pocos los que subsisten dignamente.

El jueves 23 de enero de 1958, fecha simbólica para los venezolanos por el derrocamiento del poder del dictador militar, Marcos Pérez Jiménez, fue aprovechada, 61 años después, por millones de manifestantes que se congregaron en el país y en diferentes ciudades del mundo para pedir una salida digna a la emergencia social por la que atraviesa la nación sudamericana.

Palma de Mallorca no fue la excepción, a pesar de no haber tramitado con antelación el permiso ante la Delegación de Gobierno, un grupo de venezolanos se congregó en el Parc de la Mar para pedir que el Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guairó asumiera la Presidencia por considerar inconstitucional el nuevo mandato iniciado el pasado 10 de enero por Nicolás Maduro.

Estuvimos cubriendo la noticia por considerarla de interés general, es lo mínimo que puede hacer un medio de comunicación, máxime por la temática de este periódico. No obstante, después de colgar la noticia en las redes sociales y un vídeo en nuestro canal de YouTube, comenzamos a recibir insultos simplemente por haber ejercido nuestro derecho al trabajo y a la información.

Sin embargo, como en este medio hay un apartado para la opinión, libremente y sin ningún tipo de fanatismo ni sectarismo, no tendré inconveniente en expresar mi punto de vista. Primero lo que más debe preocupar es el sufrimiento de millones de personas, las muertes por el hambre, la insalubridad, la inseguridad, los asesinatos a mansalva y el masivo éxodo de venezolanos en la ley del sálvese quien pueda. Por ejemplo, a Colombia han llegado más de un millón de venezolanos en estos dos últimos años, sin contabilizar los que se han ido a otros países cercanos o los que han embarcado a Europa o Estados Unidos.

Aquí no se trata de hablar de invasión yanqui, ni de defender a Trump con el que no comulgo por su discurso xenófobo e intolerante, que dicho sea, se está extendiendo como una mancha de aceite por los países europeos y de la propia Latinoamérica.

Pero una cosa es una cosa y otra muy diferente es que vivamos todavía en los años sesenta y setenta con el cansino discurso de la invasión yanqui, típica frase de la época de las películas de vaqueros e indios que se emitían en blanco y negro, aún lo recuerdo.

Para nadie es un secreto que Estados Unidos pone el ojo donde le conviene, y es que hablar del imperio estadounidense es la repetición de la repetidera, es como un pleonasmo subir para arriba, bajar para abajo o afirmar que el agua moja. Lo preocupante es la aparición en el reparto de estelares protagonistas en este conflicto como lo son Rusia y China.

Y lo que me parece muy extraño de los acérrimos defensores del régimen de Maduro es que permanezcan callados ante lo hipotecada que está Venezuela con el “imperio chino y el ruso”, de eso poco se habla.

Ambos países no están defendiendo desinteresadamente a Venezuela, a ellos poco les interesa la legitimidad de un país con el que históricamente tienen pocos lazos, les importa únicamente algo que les corresponde, les preocupa. China ha concedido a Maduro hasta el momento créditos por 70 mil millones de dólares y por el mismo camino va Rusia. Sencillamente ven amenazados sus intereses, la deuda. Ni más, ni menos.

Al igual que el imperio estadounidense, los chinos y los rusos no van por arepas a Venezuela. Y una última reflexión. Para quienes defienden ahora a Putin por su “solidaridad” con Maduro y su séquito, parece que se olvidan rápidamente del lado de intolerancia y radical del líder ruso y tampoco recuerdan la advertencia continua de Amnistía Internacional sobre flagrantes violaciones de derechos humanos en China. ¡Memoria selectiva!



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Editorial 335: Conviene estudiar las propuestas que se hagan en materia de extranjería

12/01/2019

Cincuenta y dos mil inmigrantes irregulares, o “ilegales”, o “potenciales delincuentes” en Andalucía expulsados a sus países de origen. Multiplicado por el resto de comunidades autónomas podría sobrepasar el millón o mucho más, no es poca la cifra sobre la cantidad del total de la población en España.

Al comienzo de esta semana sorprendía a propios y extraños la osada propuesta de VOX de expulsar a los inmigrantes de esa Comunidad Autónoma que no tuvieran en regla sus papeles. Y es que más que ser una propuesta pre-electoral y un condicionante para permitir la formación del gobierno en la Junta de Andalucía junto al PP y Ciudadanos, no dejaban de llamar la atención algunos puntos que a nivel personal por trabajar en este tema de inmigración desde hace quince años me quedaban flotando en el aíre.

No podía entender, y es que en definitiva existen ideas que aunque no nos gusten se deben de aceptar, en la política como en el deporte se gana o se pierde, pero es que en este caso no se trata de eso, simplemente es cuestión de planteamientos con una gran cantidad de elementos carentes de fundamentación jurídica, no lo digo yo, lo afirman los eruditos en la materia de extranjería, ellos lo explican mucho mejor, pero no es muy difícil de entender.
En resumen tal y como está conformado el organigrama de este país, existen competencias autonómicas y estatales, y según entiendo las de extranjería se rigen por la estatal, es decir desde Madrid. Nada está exento de cambiar, pero en el caso de los inmigrantes sin papeles a los que VOX propone echar del país, primero deben pasar por un procedimiento que nuestra abogada Margarita Palos Nadal, una de las mejores intérpretes de la Ley de Extranjería, no sólo en Baleares, sino a nivel estatal, nos explica con lujo de detalles en la página 7 de esta edición.

Por Ley, las modificaciones a la normativa de extranjería siempre han sido competencias de Madrid, y por consiguiente, desde las áreas de inmigración de las Comunidades Autónomas no se puede hacer absolutamente nada, más allá de proponer una iniciativa a través de una conselleria en el caso de Baleares.

Recuerdo cuando existía la Conselleria de Inmigración en Baleares en el Govern de Jaume Matas entre los años 2005 y 2007. Y se me viene a la memoria cuando en las reuniones de la consellera de aquel entonces, Encarnación Pastor, algún que otro despistado ciudadano foráneo o representante de algún colectivo le pedía a la consellera solución a los problemas de los indocumentados, la respuesta inmediata era que las Comunidades Autónomas no tenían competencia y hoy por hoy siguen sin tener injerencia en las leyes de extranjería cuyas directrices dependen de Madrid y éstas a su vez de una directiva europea.

Las propuestas populistas con visos de pasión y entrega hacia un potencial electorado ansioso de que las cosas cambien generalmente nunca terminan bien, y ya no lo digo en este caso por VOX, sino por la política en general que adopta la estrategia del marketing apuntando a un tema sensible como la inmigración para la captación de votos, eso sucede en la derecha, en el centro y en la izquierda.

Cierro con este apartado de la abogada Margarita Palos: “Convendría que todos nos dedicáramos a estudiar la legislación vigente, comunitaria e interna y las decisiones de los Tribunales de Justicia para acertar en esta materia como en otras. La expulsión de un extranjero irregular en nuestro país, de un ser humano en situación de irregularidad, está sometida a garantías jurídicas”, las expulsiones masivas están sujetas a los principios generales del Derecho Comunitario, las decisiones que se tomen en el marco de la presente directiva deben adoptarse de manera individualizada, (de ahí que no caben las expulsiones masivas), así de sencillo.



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Editorial 334: No acabamos bien el 2018

21/12/2018

Se acaba mal un año en medio del repudio por el asesinato de la joven profesora, Laura Luelmo a manos de una bestia criminal. No se le puede llamar animal, sería ofender a toda la especie. Desde luego que todo tipo de condena es válida, hay que clamar al cielo y protestar enérgicamente por esta serie de deleznables hechos que a todos nos ponen a reflexionar.

Y la pregunta que me hago, creo que se la habrá hecho el común de la gente. ¿Qué le puede aportar a la humanidad o a una sociedad un tipo con semejantes alcances, capaz de lo peor, sin un atisbo de sentimiento por el sufrimiento del prójimo?.

Es hora de pensar seriamente de reformar el Código Penal, de imponer la cadena perpetua para gente que nada tiene que hacer en la calle. Es un peligro social para los vecinos y representa una amenaza para nuestras familias.

Mientras salimos a demostrar en las calles nuestra indignación – lo cual es absolutamente razonable- quién sabe cuántos sigan estando sueltos para seguir perpetrando crímenes, arruinando la vida de familias enteras y constituyendo un peligro que muy difícilmente será imposible de erradicar.

Estos asesinos no entienden de campañas, de mensajes, de manifestaciones o protestas. Son delincuentes innatos que no tienen piedad de seguir haciendo daño. En este país tan politizado en todos los estamentos se habla mucho, mientras que poco se hace. Parece que de cierta manera estuviéramos inmersos en un Sálvame llevado al Congreso de los Diputados en donde todos hablan al mismo tiempo, se tiran los trastos a la cabeza, se ningunean, pero finalmente es el país del “aquí no ha ocurrido nada”.

En otro orden de cosas, este final de año nos deja la cosa política muy movida de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas. Escribía en el editorial anterior que percibo en las redes sociales pánico con el irrumpimiento de lo que se denomina la extrema derecha en España en el escenario político. Desde mi punto de vista- lo reitero- la solución no es lanzarse a las calles a protestar por protestar, o a gritar por gritar, esto más que una reivindicación lo que deja entrever es clara impotencia y desespero.

El temor se debe vencer con argumentos sólidos y sobre el cuestionamiento de si se pueden cumplir todas las promesas electorales en el momento de gobernar. Hay programas populistas imposibles de llevar a rajatabla, pero eso se logra desvirtuar desde la tribuna del debate y no con acciones no razonadas que terminan por hacer añicos a cualquier formación política.

Desde este espacio de opinión siempre me he mostrado a favor de que las personas que vengan a empañar la imagen de sus compatriotas, dependiendo del grado del delito, deben ser devueltas a sus países de origen. Los inmigrantes de bien no quieren estar entre malandros, ni menos que los metan a todos en el mismo saco. Este realmente es el problema que a diario se observa en las redes sociales atizado por algunos políticos que encienden la mecha con tal de comenzar a ganar adeptos, aunque es normal dentro de la propia estrategia del marketing o de la comunicación política.

En este final de año doy las gracias a todas los lectores del periódico, a mi equipo de trabajo, al empresariado que sigue mostrando su apoyo a nuestro medio, a los amigos que nos hablan de frente mirándonos a la cara, o por qué no, con un mensaje en una red debatiendo respetuosamente sobre algún tema.

Baleares Sin Fronteras siempre tendrá las páginas abiertas a nuestros lectores y a quienes siempre obran desde el sentido del respeto y la sinceridad.

Un feliz venidero 2019.



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Editorial 333: ¿Y ahora qué sigue?

08/12/2018

La columna de opinión de esta edición no podría ser otra que la irrupción de VOX en el espectro político español. Es un hecho, no hay marcha atrás que la extrema derecha como se le denomina en el argot popular ha llegado de la mano de los andaluces que le han dado doce escaños en el Parlamento de esa Comunidad Autónoma, acabando de paso con la hegemonía de cuatro décadas de los socialistas.
¿Y ahora qué sigue?, es la pregunta que nos hacemos todos para lo que se avecina en mayo del 2019 en el que se elegirán a los representantes de las autonomías y los gobiernos locales.

La experiencia de la profesión me ha sido útil para aprender y ratificar que el periodista cuando se posiciona por un determinado partido político pierde credibilidad y prestigio de cara a la opinión pública. La objetividad y el análisis es el mejor camino a seguir para determinar las causas de un de un cómo y un porqué de una situación.

En esta legislatura he de reconocer que hay cosas que no se están haciendo para nada bien, como es el caso de la imposición del catalán desde algunos sectores que ignoran la coexistencia de otra lengua oficial que hace parte de esta Comunidad Autónoma.

Así como en la legislatura de Bauza se criticó y la gente se lanzó a las calles por la derogación del famoso TIL que suponía un ataque al catalán, ahora, cuatro años después nos vemos ante un panorama sombrío en el que se ignora el idioma castellano, lo afirmo como profesional, como un ciudadano normalizado y como padre de familia.

No es la primera vez que lo expongo, la ciudadanía le huye a los radicales y a los radicalismos, no hace parte de la hoja de ruta de miles de profesionales, ni comulga con la filosofía de vida de millones de personas. Y eso, no es estar en contra ni a favor del catalán o del castellano, es simplemente remontarse al sentido común y a la igualdad de derechos de comunicarnos en alguna de las dos lenguas oficiales.

Desde que llegué a esta Isla tengo claro que las dos lenguas pueden convivir y coexistir perfectamente, los idiomas representan vehículos para sumar y unir y no para restar y dividir. Como inmigrante quería hacer énfasis solo en este punto sobre el posible hartazgo de otro sector de la sociedad que no ha sido tenido en cuenta, incluso, desde mi perspectiva de profesional cuando en dos oportunidades que estuve preguntando en la Dirección General de Política Lingüística sobre el porqué de las subvenciones públicas pagadas con el dinero de todos a medios de comunicación en catalán y no en castellano, nunca se me dio una respuesta convincente. Al fin y al cabo dentro de la actividad del IAE también pago impuestos y cotizo a la Seguridad Social por lo que estas políticas discriminatorias no tienen ningún tipo de fundamento, ni sentido.

Pero no todo se ha hecho mal, en esta legislatura he conocido políticos de varias corrientes que le han apostado a la integración, que han reactivado el trabajo del tejido asociativo no solo inmigrante, sino vecinal. Por haber sufrido experiencias personales traumáticas propias de gente xenófoba cuando trabajaba en la recepción de un conocido hotel con el consiguiente temor de perder mi empleo si denunciaba, es que hoy por hoy, valoro más que nunca a las personas que, sin importar el color político que los ha llevado a un cargo representativo, defienden la igualdad, combaten los atisbos de racismo y xenofobia y tienen claro que el mundo está podrido por las desigualdades sociales y la ambición de gobernantes corruptos que empujan a su gente a largarse de sus países, nadie emigra por gusto.

Los partidos políticos que defienden los exacerbados nacionalismos no le pueden tampoco vender humo blanco a sus electores, por eso es que en esta edición tratamos de responder a cada uno de los puntos electorales planteados por VOX dentro de la temática migratoria de su programa. ¡Así de simple!.. ¿Lo pueden cumplir a rajatabla?


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Editorial 332: La lacra de la violencia de género

27/11/2018

Entramos al último mes del año. Y el dicho típico de la época decembrina, “que rápido pasa el tiempo”, y sí, indudablemente los días vuelan, las horas se hacen cortas para la cantidad de planes que, quizá se queden en el tintero para el próximo año.
Este 2018 se está diluyendo y con él las impactantes noticias que no quisiéramos contar, ni leer en los medios de comunicación y en las redes sociales. Me centraré en la lacra de la violencia machista que sigue haciendo estragos en nuestra sociedad. Lamentable ha sido el último asesinato perpetrado en una reconocida tienda de muebles de Palma.

No hace menos de dos meses elaboramos un informe para este periódico sobre la violencia de género. Recuerdo las declaraciones de Lucía Segura, Directora General de Igualdad, Juventud y Derechos Cívicos del Ayuntamiento de Palma. Una frase que me quedó en la memoria y la reproduje en el titular de la noticia. “No son víctimas de violencia de género, simplemente son mujeres sobrevivientes”.

Y es que aunque los altos cargos políticos cargados de buenas intenciones pongan en marcha desde sus respectivas áreas campañas con mensajes en defensa de los derechos de la mujer, la igualdad de género e iniciativas como el servicio de atención integral a la violencia machista, todo apunta a que esta lacra sigue haciendo de las suyas.

Nos encontramos con escenarios devastadores como el del pasado fin de semana. No solamente un asesinato, sino cuatro menores a los que se les ha arruinado la vida para siempre, dos hijas huérfanas de madre y otras dos destruidas por la barbarie cometida por su propio padre. Es de las situaciones más incomprensibles, nada tiene perdón cuando se sega vida de una persona inocente arrastrando para siempre de paso con el presente y futuro de menores de edad, traumas imposibles de superar desde ya y por supuesto para el resto de sus vidas.

Quedan en el aire varias preguntas como la necesidad de hacer una reforma integral a las leyes que no solamente castiguen al maltratador, sino que los protocolos de actuación sean eficientes a la hora de denunciar amenazas a las víctimas. En el caso de Sacramento Roca y en el de muchas otras mujeres asesinadas hay evidentes indicios de que los procedimientos a seguir están fallando.

Pero no se necesita que la sangre corra cuando alguien obsesionado acose a su pareja o ex pareja. La intimidación es el preámbulo al crimen. Por lo tanto, las leyes no tendrían que ser tan condescendientes con quienes se convierten en una amenaza social.

En la entrevista con Segura también se refería a las edades y procedencias. La violencia machista no entiende de edades ni de procedencias. Una señora denunció a su marido después de toda una vida de convivencia. Al cumplir los 70 años no aguantó más el infierno que vivía. Otras mujeres originarias de Sudamérica también aguantan verdaderos calvarios, algunas por desconocimiento de la ley, aunque sea difícil de creer por llegar a un país desconocido, e incluso algunas sin estar regularizadas administrativamente, les cuesta trabajo denunciar al maltratador.

Casos al por mayor que no son denunciados a pesar de las campañas de dejar el miedo a la denuncia. Falta bastante por avanzar. Esperemos que todos estos mensajes en contra de la violencia machista sigan multiplicándose y los encargados políticos desde las respectivas áreas de igualdad no cesen en su empeño de seguir trabajando, ayer fue asesinada en Huesca otra mujer, ¿qué nos seguirá deparando el presente y el futuro?. No hay que bajar los brazos, gobierne quien gobierne, es un tema complejo que no se debe descuidar, las jóvenes generaciones también son víctimas colaterales de esta lacra.



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Editorial 331: A por los 16 años…

13/11/2018

Primero que todo agradezco a todas las personas que fueron pilares para que la celebración de los quince años de nuestro periódico saliera a la altura de las circunstancias los 3 y 4 de noviembre en la Plazoleta del Parque de las Estaciones de Palma. Confieso que el miércoles 31 de octubre, día de Halloween me fui a casa pensando en posponer para el 2019 el evento, la lluvia era incesante, el frío y el viento no daban tregua.

Pero no fue así. De un momento a otro los astros se alienaron a nuestro favor, y como por obra y gracia del Espíritu Santo para los que son creyentes, después de un octubre pasado por agua, “San Pedro” se fumó la pipa de la paz con Baleares Sin Fronteras regalándonos dos esplendorosos días. ¿Qué más se le puede a la Madre Naturaleza?.

Los participantes en nuestro evento nunca tiraron la toalla y apostaron una carrera al tiempo para tener su gastronomía lista el sábado, los de servicios lo tenían un poco más fácil, pero también hicieron su propio esfuerzo para asistir a la celebración de un aniversario que siempre estuvo en el limbo.

No es la premisa a la que me gusta ceñirme, pero dicen que a veces las improvisaciones salen mejor que lo planeado en años. Y así fue, la tenacidad de Norbey Andrade, experto en estas lides para que a la infraestructura del evento no le faltara nada, la reactivación de la promoción de la celebración de nuestro cumpleaños en las redes sociales y el apoyo de Fiesta FM, fueron fundamentales para que ese fin de semana más de cinco mil personas disfrutaran de nuestra programación.

Otro punto y aparte. El apoyo de cada uno de los artistas que se volcaron en el festejo, nunca perdieron la fe, unos hasta por darme consuelo me manifestaban su intención de cantar y bailar hasta con aguacero y truenos. No hubo necesidad de tal sacrificio, al final resultaron espectaculares cada una de las intervenciones musicales acompañadas del gran sonido de Jonathan, el popular “mexicano”.

Mil gracias por todas las muestras de aprecio recibidas, la verdad que con un simple apretón de manos o una mirada directa a los ojos sabemos quiénes han estado de corazón acompañándonos en estos quince años. No necesitamos premios, ni reconocimientos públicos para que la experiencia y la intuición nos dictamine quiénes son sinceros y quienes se deben guardar sus premios.

Baleares Sin Fronteras no es un periódico amigo o enemigo de nadie, tal y como ahora catalogan a los medios de comunicación. Siempre hemos apostado más por la gente que se ha “untado de barro”, concretamente, gente de asociaciones que ha ayudado a sus compatriotas en situaciones de exclusión social, en los momentos de enfermedad- he visto mucha gente sola en un hospital sin un solo familiar en este país- o cuando se han hecho campañas solidarias para repatriaciones de fallecidos a sus países de origen, solo por citar algunos ejemplos.

Desde estas páginas siempre hemos hecho eco del valor que representan las personas que verdaderamente ayudan al prójimo, lo de dedicarse a criticar en las redes sociales ya es adoptar posiciones muy cómodas desde las zonas de confort, eso no merece ningún tipo de reconocimiento.

Agradezco las muestras de aprecio y amistad en nuestro aniversario, pero lo recordé públicamente cuando estaba arriba del escenario. No somos portavoces, ni representamos a nadie, simplemente siempre hemos tratado de ser embajadores de la información objetiva, y tratando con suma sinceridad a quienes nos visitan por nuestra redacción. ¡Nada mejor que la sinceridad!. ¡Mil gracias!.



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