EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Ojo con las cartas de invitación

12/05/2017

A raíz de la supresión del visado Schengen a los ciudadanos provenientes de Perú y Colombia, nos han llegado datos fiables de que hay personas que irresponsablemente están haciendo un mal uso de la carta de invitación. Este documento es uno de los requisitos que exige la Policía Nacional para entrar a España a los turistas que no tienen reserva de hotel.

Es normal que las autoridades de inmigración tengan conocimiento y estén atentos sobre la pista de las personas que entran a territorio español sin visado a hospedarse al domicilio de un familiar o amigo. La desesperación y la ignorancia sobre un determinado tema nos hacen tentar la suerte con las consiguientes repercusiones del caso.

La mala praxis y el desconocimiento sobre el grave perjuicio de promover la inmigración irregular pueden desencadenar en sanciones y multas superiores a los seis mil euros, o prisión de hasta un año para quienes sean partícipes de estas acciones que quebranten la ley de extranjería.

Tenemos conocimiento que hay personas que están llegando a España con la carta de invitación y no propiamente con la intención de regresar a su país de origen, a pesar de que lleve consigo un billete de regreso. Muchas personas obnubiladas por el paraíso europeo están dispuestas a arriesgar, al fin y al cabo, la mayoría no tienen nada que perder y sí mucho que ganar.

Infortunadamente la misma situación no ocurre con el invitante que desafían a la suerte y ponen en evidente peligro un arraigo laboral y social en la tierra de acogida, un esfuerzo que les ha tocado ganarlo a pulso. En Aragón ya salió a la luz pública el negocio de una mujer que cobraba por las cartas de invitación 650,00€ y otros gastos de gestión.

Pero dicen que la justicia cojea pero llega. A veces las personas dispuestas a desafiar la ley se toman a la ligera este tipo de irregularidades. Finalmente, la mujer fue descubierta por las autoridades y el fraudulento negocio se le acabó de un momento a otro. No es el caso de Baleares, pero ya se están viendo extremos en los que se transgrede la ley de extranjería y el invitante se convierte en un cómplice pasivo de un acto que le puede generar serios problemas.

Tengo conocimiento que las autoridades de extranjería no solamente están pendientes de las personas que llegan con cartas de invitación, sino que andan muy atentas de que abandonen el país. No se trata de suscitar alarmas entre quienes en un acto de desespero han aprovechado la supresión del visado para darles una vida mejor a sus familiares o amigos de toda la vida.

Estas líneas son un llamado a la reflexión, sabemos que en casos específicos agentes de la Policía Nacional se han apersonado en el domicilio de invitantes constatando que el invitado aún continúa en España.

Debemos poner una balanza sobre lo conveniente y lo que nos puede perjudicar gravemente. La supresión del visado Schengen no equivale a que el invitante asuma esta situación relajadamente, más de una mayúscula sorpresa se puede llevar. Las cifras de quienes desafían esta hipótesis pueden ir en aumento, algo muy preocupante que incluso podría hacer pensar en la imposición nuevamente del visado, o en su defecto, los controles y requisitos para llegar a la Unión Europea se intensifiquen

Compartir esta noticia:    



Apestados de violencia en las redes sociales

28/04/2017

La vida es una espiral de contradicciones en las que, si bien las cosas están cada vez más a nuestro alcance, me refiero al avance de la tecnología, nuestro pensamiento va en picada en el momento de expresar las ideas en una red social o un foro de reacciones a las noticias publicadas por un periódico.


Posiblemente las noticias que nos llegan sobre las masacres perpetradas en Siria, atentados de los que Europa está siendo blanco, las constantes amenazas de guerras entre un par de locos Trump y Kim Jong-un, una enfermedad contagiosa en el globo terráqueo llamada corrrupción, nos han llevado a convertirnos en seres insensibles con un plus añadido que nos permite la tecnología.


Hoy por hoy, a cualquier hora es fácil encontrar auténticos misiles de insultos, y es evidente que nos dejamos contagiar de esa violencia literaria que afecta en las actividades cotidianas de nuestras vidas. La interrelación internauta es el descubrimiento más poderoso a nivel mundial, pero al mismo tiempo se está convirtiendo en un arma de doble filo si no se sabe utilizar. El fenómeno de las redes sociales y los foros de opinión de algunos periódicos- muchos de ellos sin filtros de moderación- nos ha permitido destapar el “otro yo” que tenemos represado, y nos da la facilidad de desahogarnos de una manera peligrosa despertando sentimientos de odios sobre determinados temas.


Hasta no hace poco conocí a gente que decía ser muy afín a los movimientos migratorios globales, algo normal en la evolución de la humanidad, hoy esas mismas personas escriben en una red social sobre lo fabuloso que sería para la humanidad que a la Moncloa llegara un Trump, o que la corriente Le Pen se apodere de Europa.


Esas afirmaciones me llevan a pensar que si estas personas hubiesen “reencarnado” en épocas de Hitler habrían participado activamente en el exterminio de judíos, solo por citar un ejemplo.


El pasado 21 de abril un periódico local publicaba la noticia sobre “la devolución de la tarjeta sanitaria a 6.411 sin papeles en Baleares”. Esta noticia data de la propuesta electoral que en este pacto de gobierno se llevó a la práctica. Cabe recordar que el decreto 16/2012 dejaba sin cobertura sanitaria a los inmigrantes irregulares a excepción de los menores de 18 años y a las embarazadas.


Al leer los más de 120 comentarios sobre la noticia, la verdad sentí envidia de la especie animal, antes te decían que eran muy pocos los que pensaban de esa forma y eran cuestiones aisladas, quizá los que no están involucrados en el día a día en asuntos de problemáticas sociales lo viven de otro modo, pero desde estas líneas, siento mucho decir que el racismo y la xenofobia en la sociedad se han incrementado por los hechos de terrorismo mundial acaecidos en los dos últimos años.


Pero insisto en lo dicho durante todas las ediciones de este medio. Existe un desconocimiento generalizado sobre las verdaderas problemáticas de un país, en el caso particular de España, el problema no está en que la sanidad pública devuelva la atención a más de seis mil inmigrantes irregulares- dicho sea- muchos de ellos perdieron su residencia por falta de trabajo en la crisis, pero alcanzaron a cotizar a la Seguridad Social. La verdadera lacra de una sociedad comienza desde la semilla, o si no, basta con echar un vistazo a cómo está constituido el organigrama político de Dinamarca, Suecia o Noruega, que son países con altos índices de inmigración.


El desfase de un país arranca desde el desangre a las arcas públicas provocada por quienes lo gobiernan, añadiendo a la cantidad de cargos públicos innecesarios, mientras tanto parece que la inmigración y sus estereotipos fueran el lastre en una sociedad de acogida. No sobraría entrar a judicializar muchos de los aberrantes comentarios en las redes sociales, ojo, no es censura, es simple respeto a los seres humanos.


Compartir esta noticia:    



Las tragedias de Colombia, Perú y Siria

12/04/2017

El primer día de abril nos levantábamos con la tragedia de la muerte de más de trescientas personas en Colombia, Mocoa, capital del departamento del Putumayo, por el desbordamiento de tres ríos. Centenares de familias afectadas que lo han perdido todo y medio millar de niños que se han quedado sin hogar por la muerte de sus progenitores.
Poco o nada podemos hacer sobre los efectos devastadores de la madre naturaleza, esa es la frase del común cuando se presenta un hecho de estas magnitudes. Sin embargo, dentro de lo poco que se pueda hacer, nunca los gobiernos nacionales deben escatimar esfuerzos para paliar los estragos de la naturaleza.
Sin embargo en el caso del departamento del Putumayo, dicen expertos y portales especializados, *es una de las regiones con mayores índices de deforestación en el país, según los informes de corpoamazonía más de 9 mil hectáreas han sido convertidas en potreros, zonas usadas para la ganadería extensiva o para cultivos de uso ilícito.
Este desastre que actualmente vuelca la solidaridad de Colombia, debe llevarnos a la reflexión frente a la necesidad de revisar prácticas que están acabando con el entorno natural; el monocultivo, la minería, la extracción forestal, no pueden seguir siendo prácticas avaladas por las políticas del Gobierno Nacional, mientras que la protección de páramos, reservas y bosques son señaladas y estigmatizadas*

He extractado esta reflexión del portal http://www.lahaine.org por la responsabilidad directa que los gobiernos deben asumir frente a futuras catástrofes. Existen otras zonas en Colombia y en Perú que están avisadas, se encuentran en alerta roja, y eso es lo preocupante. ¿Cuántas desgracias más nos esperan?.
Los gobiernos malgastan y derrochan dinero público, por ejemplo, en plebiscitos y en sandeces que en nada contribuyen al estado de bienestar de la ciudadanía. Y ni qué hablar de la corrupción y los miles de millones que la mayoría de los políticos se roban a diario en Sudamérica, y bueno, aquí en España cada día empeora el enfermo, a tenor de la cantidad de torcidos favores que se hacen entre simpatizantes de los partidos con tal de llegar y aferrarse al poder a cualquier precio.
En definitiva, es un mal endémico que desde luego es generalizado, podría ser que antes viviéramos en la realidad de nuestros países, pero con este fenómeno de las redes sociales y de la comunicación al instante nos damos cuenta que la lacra de la corrupción carcome a toda la sociedad global.
Esperemos que en el caso de Colombia, Perú y otros países expuestos a estos arrasadores fenómenos naturales, los gobiernos desde ya adopten planes de contención que ayuden a que estos problemas imposibles de erradicar, por lo menos sean más llevaderos para no seguir contando muertos a puñados.
La última parte la quiero dedicar a Siria: siempre he sido de los que afirma que el perdón es una de las grandes virtudes que puede heredar un espíritu noble. Sin embargo, existe algo en lo que no cabe la palabra perdón. Es cruel para la vida explicarles a nuestros hijos por qué otros pequeños mueren a la distancia por el capricho de la mezquindad humana, del hambre de poder y del instinto de la supremacía económica, el fanatismo religioso y lo avariciosa que es la política.
Como padre de familia no perdono, ni perdonaré cualquier acto de barbarie que atente contra las vidas inocentes. Las espeluznantes imágenes de los niños de la guerra que morían por el ataque de elementos químicos es para que el corazón se nos parta en varios trozos, a quienes tenemos un poco de sensibilidad y apego por lo más sagrado que la vida nos ha regalado. La muerte de estos inocentes no tienen ningún tipo de perdón, ni olvido, y no sé, hoy por hoy, qué explicación les daré dentro de muy poco a mis pequeñas hijas Paula e Isabella de 3 años y 7 años, respectivamente. Compartir esta noticia:    



Se veía venir, sucedió y es hora de aplicar los correctivos

30/03/2017

Hace siete años, un grupo de personas liderado por quien escribe, se aventuró a crear un loco proyecto por el que muy pocos apostaban. Era la creación de un equipo de fútbol aficionado federado que representara a este periódico en la tercera regional de la Federación Balear de Fútbol.
No fuimos los primeros en incursionar con un equipo conformado por jugadores mayores de 18 años de varios países, pero sí el primero en la Isla de tener un equipo conformado por integrantes de más de doce nacionalidades. Una especie de Resto del Mundo de jugadores que no tenían equipo y se identificaban con la finalidad de integración de culturas a través del deporte.
El desconocimiento y la nula experiencia en estas lides nos hicieron cometer algunos errores, que poco a poco se fueron enderezando. El primer año, pese al flamante ascenso a segunda regional, no fue fácil, pues aunque advertidos estábamos de situaciones que nunca imaginé vivir, me parecía que lo que vivimos sólo se veían en las películas de vaqueros del lejano oeste.
En lo deportivo debutábamos en dos grupos, el nuestro tenía 20 equipos y el otro 15. Al final ascendieron cuatro equipos, dos por cada grupo, nosotros lo hicimos con lujo de detalles obteniendo la segunda mejor clasificación, únicamente por debajo del desaparecido Ses Salines.
En definitiva fue un año exultante en lo futbolístico, mejor debut imposible. Sin embargo, nunca olvidaremos incidentes en los que nos vimos envueltos. La excusa siempre era la misma, “lo que queda en el campo se queda en el campo”. Y tras los insultos y enviarnos cada quince días en la mayoría de pueblos a la selva o invitarnos a abordar el barco de rejilla, las ofensas y los insultos quedaban ahí en el recinto deportivo. Si hablabas o denunciabas te tildaban de víctima o te entraba paranoia,.
Todo tiene un límite en la vida, la verdad, muchas veces respondimos a los insultos por nuestra procedencia. La etnia de algunos jugadores sudamericanos o el color de piel de los africanos- en aquel momento contábamos con cuatro muchachos de Senegal- eran suficientes motivos para desencadenar trifulcas verbales que por fortuna nunca llegaron a mayores, pero en algunas ocasiones llegué a pensar que tarde o temprano ocurriría.
Y es que a veces, desde el mismo momento en que cruzabas la puerta de un polideportivo algunos delegados de campo se encargaban de hacer hostil el ambiente y nos recibían con cara de escopetas. Afortunadamente esta situación con el tiempo se ha ido normalizando, aun así no faltan los comentarios xenófobos o insultos racistas a nuestros jugadores desde las tribunas, cuyos autores en su gran mayoría son padres e incluso gente que supera la media de 60 años. Vaya ejemplo que les dan a sus hijos a los que les acompañan supuestamente para animarlos.
Siempre el consejo que te dan es que permanezcas indiferente, no te dejes provocar, mantener la calma y ni hablar de ir a interponer una denuncia, pues eso es perder el tiempo. El pasado sábado 18 de marzo el árbitro Marc Prats resultó fue agredido en Llucmajor por unos aficionados del equipo local, nadie dijo nada, diez días después el hermetismo es total y absoluto.
El domingo 25 de marzo, una batalla campal entre adultos en un partido infantil en Alaró hizo que la imagen de Mallorca diera la vuelta al mundo, no precisamente por sus bondades turísticas.
Desde hace siete años las cosas tienden a cambiar gracias a las redes sociales y las potentes cámaras de grabación de los móviles. No solamente un partido se debe parar por la agresión e insulto a un árbitro. Las humillaciones y vejaciones de tipo racista y xenófobo están a la orden del día en algunos campos de fútbol de Mallorca. Lo saben en la federación, lo han escuchado los propios delegados federativos, los árbitros y jueces de línea, pero ninguno reacciona. Protejamos la integridad de los árbitros y también la de los jugadores cuando sean insultados desde la tribuna por desadaptados que desatan su furia y frustración en un campo de fútbol. Compartir esta noticia:    



¡Nada que festejar!

13/03/2017

Los que somos de la generación de los setenta y ochenta, veíamos el año dos mil muy lejano, pero de repente en un abrir y cerrar de ojos, dentro de ocho años cumpliremos el primer cuarto de siglo. ¿Quién lo creyera? Y es que hoy, más que nunca, me siento como si no hubiésemos avanzado en nada, tan solo progresos en las comunicaciones, ciencia y tecnología. Sin embargo, lo más importante, lo esencial y lo que nos permite seguir construyendo modelos de sociedades decentes se ha dejado de lado.
Me refiero al factor humano que ha sido reemplazado por unos estereotipos que, en definitiva, siguen arrasando con la humanidad. El estereotipo del más poderoso, del más influyente, de las jerarquías y de los intereses mediáticos que se anteponen al bienestar colectivo.
Esta semana pensaba que era increíble que en pleno 2017 aún celebráramos el Día Internacional de la Mujer. Y me cuestionaba sobre el verdadero sentido de festejar un acontecimiento que, personalmente no debería tener nada de relevante, pero que aún le debemos rendir tributo. La realidad nos enfrenta a este tipo de sociedades, ancladas a la desigualdad y amarradas a una serie de prejuicios absurdamente impuestos por la ley del más fuerte.
En ningún lugar de la tierra, a las mujeres y a los hombres se les tendrían que diferenciar, discriminar o estigmatizar. Parece mentira, pero todos los 8 de marzo debemos recordarle al mundo que las féminas son iguales a los varones, me parece salido de contexto, especialmente en épocas modernas muy avanzadas para algunas cosas, pero aún trancadas mentalmente para otras.
Esperemos abolir algún día la celebración del 8 de marzo, sencillamente porque el raciocinio y el coeficiente intelectual de la raza humana permita avanzar al mismo paso de las máquinas.
Pasando a otro tema, desde el 2001 resido en Mallorca, y parafraseando el dicho, cuando pisé la Isla, como nos suele pasar a todos los forasteros, “llegué dando palos de ciego”. Si bien es cierto, nos cuesta entrarle a los mallorquines, la leyenda dice, que una vez te los haces amigos, será para siempre. En el caso personal, ya hice ese “curso de admisión”, y confieso que tengo algunos amigos de la Isla que se quitan el pan de la boca por dártelo, he ahí un verdadero signo de amistad sincera, a la cual siempre he mostrado reciprocidad.
¿Y por qué hago referencia a este ejemplo personalizado?: sencillamente porque leyendo las noticias de estos días sobre la negativa en el Congreso de los Diputados de Madrid de subvencionar la tarifa plana del coste del billete aéreo de vuelos entre islas, entiendo de alguna manera el carácter mallorquín.
No es para menos el disgusto y el desasosiego causado por el trato discriminatorio que desde Madrid se otorga a una de las comunidades que más dividendos le deja a España por un rubro tan importante como el turismo. Si los presupuestos del Estado se desajustan por los descuentos aéreos que debemos tener los ciudadanos de estas Islas cuando viajemos, es cuestión de echar el tijeretazo a otro rubro, en vez de perjudicar a quienes por su ubicación geográfica están en situación de insularidad. Pero no, la verdad es que tirando de memoria, salvo alguna equivocación, Baleares es una de las comunidades más castigadas por el gobierno de Madrid a la hora de distribuir presupuestos. Esta Comunidad Autónoma es un rentable destino paradisiaco para veranear, pero en la práctica es el trastero de la casa al momento de darle la importancia que se merecen los ciudadanos residentes. Solo por este trato discriminatorio, entiendo algunas actitudes de rechazo de muchos de los nativos, no justifico tampoco las mentes cerradas, pero sí que hay que conocer un poco de la historia para encontrar la razón de ciertos comportamientos de los mallorquines. Compartir esta noticia:    



Si usted es víctima de un delito de odio, denuncie

24/02/2017

A los políticos los criticamos porque sí y porque no. Y es que en el mundo en el que vivimos marcada por la tendencia de las redes sociales nos hemos convertido en jueces de todos, especialmente en el Facebook, Twitter y demás foros sociales tenemos patente para dar palos a cuantos se nos presente en el camino, y más aún si es un político que lo está haciendo mal. 

Hoy, desde esta columna, contrario a algunas últimas publicaciones en las que he hecho eco de situaciones generales con las que no comparto procedimientos, concretamente de cómo se manejan los temas de inmigración en algunas competencias de la administración pública, esta vez aplaudo la iniciativa de la regiduría de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Palma sobre la creación de un canal para denunciar los delitos de odio. 

De ahora en adelante, las personas que se sientan insultadas, menospreciadas, discriminadas y agredidas por su raza, procedencia, condición sexual, ideologías o asuntos de discapacidad, podrán llamar a una línea telefónica local para denunciar o dirigir su queja a un correo electrónico .

Las denuncias serán reportadas a la Policía Local de Palma, cuyos efectivos se entrevistarán con los afectados para hacer un seguimiento, y dependiendo de la gravedad se reportarán a la Policía Nacional, Fiscalía o Juzgado para hacer la respectiva investigación. 
Parece mentira, según datos del Ayuntamiento de Palma, que el 85% de los delitos por odio no sean denunciados, bien sea por desconocimiento, temor o desconfianza que sienten las víctimas.  En mi opinión, este hecho constituye avanzar un paso adelante para combatir lacras sociales como la xenofobia y el racismo. Por la temática de este periódico, vivimos de cerca hechos puntuales que parecen ser de otro planeta y no propios de la especie humana. 

Aunque en algunos lugares del mundo se evidencian más los problemas de discriminación racial o por la condición sexual de alguien, también es cierto que en Baleares- precioso destino del mediterráneo – la tierra que nos acoge existen algunos atisbos de racismo, sin embargo, el daño que hacen pocos es suficiente para que los niveles de intolerancia y de conflictos se eleven al máximo nivel de tensión. 

Lo que sí puedo afirmar es que desde este periódico, por los casos denunciados en los que hemos ido a la fuente de la noticia, podemos dar cuenta de numerosas situaciones humillantes – especialmente a nivel laboral por la procedencia de los empleados. Lo más común son los insultos de índole racial o por procedencia entre compañeros de trabajo, incluyendo a algunos jefes que aprovechan su cargo para descargar sentimientos de odio, y obviamente, no faltan los que se presentan en situaciones de la vida cotidiana.
Desde hace siete años fundamos nuestro equipo de fútbol, BSF FC, que viaja por los diferentes municipios de la Isla, en donde, en la mayoría nos han tratado muy bien. Pero no puedo pasar por alto, otros lugares en los que la intolerancia, el desprecio y las ofensas están a la orden del día, y lo peor, instigado por padres y madres de familia y gente mayor que son los llamados a dar ejemplo a sus hijos o nietos deportistas.

Hemos sido testigos de auténticas escenas dantescas que parece que se vieran¡ en las películas de terror, solo por el pecado de haber nacido en otro país o tener unas características étnicas diferentes, un acento o idioma de otro país.
Lo peor, es que sí este tema se denuncia públicamente causa incomodidad entre algunos sectores de la sociedad, e incluso, puedo afirmar con conocimiento de causa que muchos de los representantes políticos que han calentado la silla en cargos de responsabilidad relacionados a la inmigración pasan olímpicamente, no se involucran y siguen con discursos inútiles y distribuyendo panfletos con dibujos y mensaje bonitos que en la práctica no sirven para nada.

Lo cierto es que aunque en la teoría, el código penal el racismo y la xenofobia se castiga con cárcel en la práctica no se hace nada. Infortunadamente, a los delitos de odio poco se les presta atención, no se previene y solo se les otorga la suficiente importancia cuando se presentan asesinatos u otros atenuantes en los que haya hechos graves que lamentar.

Enhorabuena a la regiduría de Seguridad Ciudadana por la iniciativa, no duden en llamar a la línea telefónica habilitada o de escribir al correo electrónico para tales efectos

¡Perder el miedo y no darle tregua a esta lacra social es fundamental para hacer valer nuestros derechos!.

Línea para denunciar (650781644) correo (stop.odi@pol.palma.es)


Compartir esta noticia:    



Aprendamos la lección, una muerte absurda

09/02/2017

Y seguramente serán millones más, si definitivamente no tomamos conciencia del riesgo que conlleva conducir bajos los efectos del alcohol o estupefacientes. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. No es hora de buscar culpables, ni de señalamientos por nacionalidades, credos o costumbres. De eso se encargará la justicia.

Por muy baja que sea la tasa de alcohol en el cuerpo no deja alterar los sentidos en el momento de estar al frente del volante de un vehículo. Si bien los altos índices de siniestralidad por este tipo de hechos apuntan a la población joven, tampoco las personas mayores se salvan, incluso, por qué no decirlo que entre más viejos nos volvemos más irresponsables somos.

En la madrugada del pasado domingo 29 de enero en un cruce de dos calles palmesanas de habitual circulación de vehículos, una grave imprudencia de un conductor bebido que arrojó una tasa de 0.60 miligramos por litro de aíre expirado, muy superiores del nivel máximo permitido 0,25 miligramos, no sólo cegó la vida de una persona de 38 años, padre de una niña de 10 años, excelente hijo y apreciado por muchos de sus amigos, sino que regó de tristeza y dolor el hogar de una familia, a cuyos padres y hermanos nadie les podrá reparar el daño causado.

Esta noticia no solo me ha tocado cubrirla desde el ámbito profesional, sino que desde luego me ha afectado bastante, no acostumbro a hablar en primera persona, sin embargo, en esta ocasión hago una excepción, a tenor de los acontecimientos. Con César, siempre tuve un trato cercano, me parecía una persona cordial, comprometida y solidaria con las causas nobles.

Su misma forma de ser espontánea, original y orgulloso de sus raíces despertaba en los demás simpatía. El carisma en el trato hacia los demás siempre lo diferenciaban de las otras personas, no todos tenemos la virtud de caerle bien a todo el mundo, en el caso de este colombiano que residía hace doce años en Mallorca, era atípico, sus allegados lo describían como amigo de sus amigos.

La típica definición cuando una persona fallece es que a pesar de sus defectos “era muy buena”. Pero en el caso de César, les puedo asegurar que hasta yo mismo me sorprendí de la gran cantidad de personas que supieron darle valor a la huella que dejó en vida. No recuerdo antes, desde que salí de mi país natal, Colombia, haber visto tanta gente asistir a un funeral, decenas de personas fueron a darle el último adiós al tanatorio. Una despedida propia de un Jefe de Estado, no estoy exagerando.

En medio del inmenso dolor de la familia, su novia y sus amigos, la conclusión es la misma de siempre. La vida es corta y hay que saberla vivir, no estoy diciendo nada nuevo, un letrero de sus más allegados lo confirmaba con una enorme imagen suya esbozando su sonrisa. “Bien- vivida”.

No quisiera volver a ver la imagen desgarradora de miles de Magolas (la progenitora de César) llorando desconsoladamente al lado del ataúd por su hijo, ni las lágrimas de los familiares como pude observarlo en primera persona el pasado miércoles 1º de febrero, no iba a cubrir la noticia, simplemente estaba para acompañar su presencia física en uno de sus últimos días sobre este mundo terrenal.

Quien escribe ya aprendió la lección hace hace varios años que no pasó de un simple susto, hay que tomar notas de los errores, de hombres es errar y de sabios rectificar, no es un mensaje para rasgarnos las vestiduras, sino para que reflexionemos sobre la cantidad de vidas que podemos arruinar como consecuencia de actos irresponsables, incluso hasta la propia vida y la de nuestros seres queridos. Esta vez tengo la oportunidad de contar una experiencia personal a través de uno de mis artículos de opinión

¡ Descansa en paz César!. Compartir esta noticia:    



La inclusión no contrarresta la identidad

24/01/2017

No dejó de resultar decepcionante que en las fiestas de Sant Sebastiá el folclor latinoamericano brillara por su ausencia. Lo adelanté en un comentario en las redes sociales. Y no se trataba de irrespetar unas tradiciones muy consolidadas en las que en estos 16 años de estar radicado en Palma las he disfrutado y festejado, por lo que al mal pensado que pueda tergiversar mi idea, solamente decirle que soy plenamente consciente de que recientemente hemos hecho apología por un año más al patrón de Ciutat, me considero un palmesano de adopción, acojo sus costumbres, las respeto y promuevo a cualquier punto del planeta donde me desplace.

En Palma han nacido mis hijas y generaciones de hijos y nietos de personas que han emigrado de sus tierras de origen para venir a esta prodigiosa tierra a ganarse la vida y encontrar las oportunidades negadas en su propio terruño.

En estos días, una información del Ultima Hora daba cuenta del regreso a sus países de origen de más de veinte mil suramericanos en el 2016, también cabe recordar que se han quedado los que definitivamente tienen asentadas sus raíces, los que bajo ningún pretexto familiar o sentimental tienen vínculos con sus países.

En esa gran proporción se incluye a los latinoamericanos que han escogido en su momento a Baleares como destino opcional para vivir; algunos tuvieron la suerte de sobreponerse a la falta de empleo y a todas las vicisitudes de las problemáticas sociales; a otros, el tsunami de la crisis acabó con las ilusiones de las que hoy en día desde sus lugares de origen guardan el recuerdo, literalmente se vieron obligados a regresar.

Con esto, vale señalar que pese a los retornos masivos, los que se quedaron constituyen una nutrida de gente latinoamericana, centenares de ellos con nacionalidad, que ya tienen establecida su vida. Por eso, no dejó de resultar chocante a diferencia de otros años que en una de las fiestas más emblemáticas de la Isla la cumbia colombiana, el tango argentino, la murga uruguaya, la cueca chilena, la samba de Brasil o los bailes típicos de Ecuador, Paraguay, Bolivia, Venezuela y Perú.

Y es que en ningún momento se trata de desconocer el sentimiento local que despiertan estas tradiciones, por el contrario, somos muchos los que apreciamos estos valores históricos y culturales reconocidos, que desde luego, no pierden su esencia por incorporar música representativa de una gran parte de la población afincada en Palma, más de un 10%, como sí lo hacen con géneros que no se identifican para nada con la identidad palmesana.

El procedimiento de escoger los artistas pasa por las votaciones recabadas en la WEB habilitada para tal efecto, no obstante, este procedimiento debería ser revisado en un futuro por los filtros humanos o encargados de ofrecer variedad de alternativas. La integración pasa por acoger las costumbres de la tierra donde emigras, asimilarlas como en su momento las nuevas generaciones aprenden la otra lengua que cohabita junto con el castellano en esta tierra, el catalán, tal y como lo decíamos en la edición anterior de este periódico.

Las fiestas de una ciudad o de un país deben mantener su identidad, los tópicos añadidos simplemente constituyen un atenuante social para su enriquecimiento. La realidad demográfica está ahí y en los años anteriores se dedicó una plaza para géneros de música latinoamericana, si este año no se pudo el mundo no se va acabar, no estamos señalando responsables, pero es atípico pasar de un extremo a otro, de tener una plaza con una veintena de artistas a ni tan siquiera contar una actuación musical.
Esperemos que el otro año, pese a la convocatoria de concursos de Cort, el criterio sea diferente y se ofrezca variedad, pluralidad e igualdad de oportunidades en cuanto a gustos se refiere, sin que ello desluzca la fiesta o le reste el sentido de la identidad, talento latinoamericano de músicos hay a granel, desparramado a lo largo y ancho de la Isla.

Compartir esta noticia:    



Que las promesas electorales se hagan realidad este 2017

10/01/2017

Solo algo pedirle a los Reyes Magos en este 2017. Lo que se debe implorar a la dirigencia política de este país y de los demás puntos de la geografía universal es que gobiernen con responsabilidad social, administren equitativamente los presupuestos y la balanza no la inclinen hacia un solo lado de acuerdo a sus tendencias o corrientes ideológicas, gustos personales- muchos de ellos salidos del contexto de la realidad- y siendo especialmente prácticos a la hora de ejecutar para el bienestar común, muchas veces imperan los caprichos y las disputas partidistas sobre el sentido común y la lógica de cómo hacer las cosas bien.
Si la gente estaba cansada de las promesas incumplidas de los políticos y las riñas diarias entre unos y otros, dignos invitados de Sálvame, estoy seguro que el año pasado se batió el record. Nuestros dirigentes estuvieron de los 365 días, casi todos ellos, tirándose los trastos a la cabeza, arreglando el tejado del vecino sin mirar el propio, incluso, siendo objeto de mofas, memes y un sin número de artículos de prensa convirtiéndose en carne de cañón de los más connotados editorialistas de este país de varias tendencias ideológicas.
Empleando términos futbolísticos, el centrocampista de creación, el que se echa el equipo al hombro, ese líder encargado de proponer y originar ideas, ha desaparecido. Otrora, recuerdo, en la política emergían dirigentes con propuestas sociales, arriesgados y sin ningún temor por lanzarse a la aventura de ejecutar para el bienestar ciudadano.
Hoy por hoy, esos líderes han desaparecido, y los que intentan surgir son absorbidos por la libido del sistema o por encontrar encarnizados enemigos no sólo en la otra orilla, sino en su propio terruño. Es difícil que un país en esas circunstancias salga adelante y mucho menos que sus ciudadanos recuperen la credibilidad, a partir de esta descripción generalizada es que el absentismo sea el común denominador en épocas electorales.
Y aunque parezca un pequeño detalle, como si fuera poco, cuando un o una política se aferra a su puesto, se rodea en muchos casos de asesores o cargos que entorpecen durante una legislatura todo lo que se les cruza por el camino, el eterno problema de los mandos medios y de delegar sobre personas incompetentes y de poca visión que en lugar de hacer parte a la solución de una situación se convierten en un factor añadido al problema, no lo generalizo pero sí es algo que comúnmente se suele percibir en el ámbito político en todas los lugares del planeta.
Esperemos que en esta Comunidad Autónoma, quienes tienen la responsabilidad de defender los intereses de la ciudadanía y de propugnar por la igualdad y el equilibrio de políticas sociales saquen a relucir lo propuesto en época electoral. No es factible que todo lo propuesto se convierta en realidad, pues es bien sabido que para aprobar algunos proyectos se debe contar con el beneplácito del adversario político. Sin embargo, existen áreas de un gobierno encaminadas a ofrecer a la ciudadanía una mejora en calidad de vida, bien sea en lo social, salud, educativa, infraestructuras y un largo etcétera.
Infortunadamente en el 90% de los casos no se cumple lo que se dice, y en época electoral el votante no asume el deber democrático del derecho al voto. La pescadilla que se muerde la cola. Esperemos que en este nuevo año, algo cambie, y los ciudadanos de a pie y las empresas pequeñas y medianas realmente encuentren políticas sociales basadas en igualdad de oportunidades, además de velar por muchas familias azotadas por el desempleo que rozan la exclusión social. ¡Benvingut!, ¡Bienvenido 2017! Compartir esta noticia:    



La reactivación del tejido asociativo

27/12/2016

El pasado 18 de diciembre el área de derechos cívicos, igualdad e inmigración del Ayuntamiento de Palma organizó la I Feria de las Culturas en el Patio de la Misericordia en la que participaron veintidós asociaciones de varios países. Aunque este tipo de eventos no sea la solución a los problemas de convivencia ciudadana- no de inmigración- sí que es un analgésico para que se reactive el decaído tejido asociativo que se había literalmente descuidado en las anteriores legislaturas, so pretexto de la crisis. E incluso, a las actividades de autofinanciación el pasado gobierno autonómico le dio la espalda, nunca hemos encontrado respuesta sobre el papel que desempeñó durante cuatro años una paquidérmica y prácticamente ausente dirección general de inmigración.
Aunque con mejoras para una próxima versión fue gratificante devolvernos diez años en el tiempo para comprobar de primera mano que Palma es una ciudad multicultural representada en 151 nacionalidades. Infortunadamente el tiempo no fue el mejor aliado para los organizadores y en 2017, en caso de repetir la experiencia, tendría que replantearse el lugar para que el esfuerzo de las asociaciones participantes se vea recompensado con una asistencia masiva de público.
Antes de que arreciera el mal tiempo, antes del mediodía se notó una afluencia nutrida de asistentes con lo que hace pensar que merece la pena que desde esta regiduría del ayuntamiento se continué apoyando la iniciativa de cara al 2017.
Respecto a algunos de noticias y comentarios personales publicados en Facebook sobre el Día Internacional de las Personas Emigradas, salió un comentario de un representante de una entidad local acerca de mi “discurso perfecto”, agregando que la integración se hacía con una correlación de culturas, reclamando una mayor presencia de inmigrantes en actividades de las entidades locales y además advirtiendo que en los festejos organizados por las asociaciones de inmigrantes no se invitaba a estas organizaciones locales.
Como es normal un debate dentro de los cánones del respeto suele ser atractivo, la retroalimentación de ideas y conceptos siempre será fructífera en aras de fomentar una buena convivencia. Y es que el comentario del representante de esta entidad local se puede extrapolar a los argumentos generalistas que podemos interpretar todos los días en los medios de comunicación con la idea de que los colectivos de inmigrantes tienden a formar sus propios guetos.
No obstante, tirando de hemeroteca he recopilado unas páginas de una época, menos de ocho años, en la que las asociaciones foráneas invitaban a las asociaciones vecinales a sus celebraciones y viceversa.
Posiblemente el representante de esta entidad local tenga razón en que hay cosas que aún fallan para la convivencia ideal en una comunidad autónoma, en donde proporcionalmente si se compara con el resto de España, los extranjeros ascienden a casi el veinte por ciento del total de la población.
Soy enemigo de los discursos perfectos, pues con trece años de edición de Baleares Sin Fronteras estamos propensos a tener márgenes de errores, nadie es dueño de la verdad absoluta ni mucho menos nos podemos acercar a la perfección, tal y como creen algunos jovencitos graduados de las facultades de comunicación social que creen estar por encima del bien y del mal.
En el único punto que puedo estar completamente seguro es en afirmar que a tenor de la experiencia, he conocido a gente muy valiosa- independientemente de su corriente política- que desde el trabajo y demostración fehaciente de hechos y no con fantocherías, ni discursos demagógicos, sí le ha apostado a la integración y a la buena convivencia. ¡Una Feliz Navidad y un próspero año nuevo!
Compartir esta noticia:    




Baleares Sin fronteras (+34) 971 720 860 (+34) 655 207 019