EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Editorial 343: Pasando de la política

13/05/2019

Es impensable que a medida que trascurren los años residiendo en un país ajeno al de origen, pero que nos ha acogido con las puertas abiertas, permanezcamos indiferentes a la situación socio-política que se vive.
Sé que algunos pensarán: “la política me la suda”, o “paso de los políticos”, o “todos son iguales de chorizos”, las frases típicas para no acudir a las urnas y alimentar la abstención. Las excusas aumentan cuando no se ha nacido en este país y se ignora un derecho que por antonomasia a veces nos corresponde.
Algunos inmigrantes con cinco años de residencia legal continuada en España no saben ni siquiera si pueden votar al alcalde de la ciudad o municipio en donde están empadronados. En este punto hago hincapié en el caso de que España tenga convenio de voto recíproco con el país de origen del inmigrante receptor, tal como ocurre con los ciudadanos colombianos, ecuatorianos, paraguayos, chilenos, bolivianos y peruanos.
Será que estos ciudadanos, solo por citar los sudamericanos con los que España tiene acuerdos de reciprocidad de voto, se enteraron de que podían votar este 26 de mayo. Estoy seguro que la inmensa mayoría no se ha percatado bien sea por desinterés o también por una ausencia de información de la Administración Pública.
En Baleares para este 26 de mayo la nada despreciable cifra de 11.049 votos se hubiesen traducido en votos en las municipales si estas nacionalidades citadas, sumadas a los noruegos, neozelandeses, coreanos, islandeses, los de Cabo Verde y de Trinidad y Tobago, hubiesen acudido al Ayuntamiento de su municipio a inscribirse en el censo electoral. ¿Alguno que tenga en este momento cinco años de residencia legal continuada en España lo hizo?. ¿Lo sabían?.
Es una estadística fehaciente tomada del INE. Hago alusión a este tema porque veo a pie de calle a algunos nuevos ciudadanos desentendidos de la situación del país, y ni siquiera se dan por enterados que podían ejercer el derecho a escoger al candidato de su municipio donde está empadronado.
De todas maneras visto lo visto y analizándolo desde la perspectiva positiva más temprano que tarde los votos inmigrantes están desequilibrando la balanza. Los números de votos engordan las urnas en el momento de contar los cientos de nacionalizados que ejercen su derecho, seguramente el 28 de abril miles estuvieron en las mesas electorales.
También es gratificante ver que en las listas de los partidos hay personas de origen inmigrante, preparadas académicamente, no se necesita tener varias maestrías o ser un investigador, filósofo o escritor.
En Mallorca, nuestra Isla, la pasada legislatura (digo pasada porque ya es cuestión de días que termine), tuvimos a un concejal de origen venezolano y a otro argentino en el Ayuntamiento de Palma, que a la gente les guste o no su forma de gestionar o de su ideología política es otra cosa.
Lo cierto del asunto es que se tratan de personas pedagógicamente preparadas como para mínimamente poder hacer un escrito sobre cualquier temática o tener el criterio de pararse en frente de un público a expresarse como sus cargos lo exigen, o preparar proyectos o campañas para la ciudadanía a la que representan.
Para estar en unas listas de un partido político- cualquiera que sea- no se necesita vivir en Son Vida, nacer en determinado país, ser científico de la NASA o ser rico. No se trata de eso, no es cuestión de clasismo, es simplemente un ápice de conocimiento sobre si determinados inscritos por lo menos saben escribir un renglón de una carta sin un error de ortografía, o dominan mínimamente ciertas temáticas que no demandan un amplio bagaje cultural.
Me encantaría ver en esas listas el día de mañana a personas que tienen actitudes y aptitudes, no solo por su condición de extranjero de representarnos en un cargo público y abogar por los derechos de los ciudadanos en general, sino por el talante que debe tener, o por lo menos, un nivel mínimo de formación para poder figurar en la lista de un partido político. Compartir esta noticia:    



Editorial 342: Cuando se sufre de amnesia

27/04/2019

A algunos inmigrantes se les olvida de dónde vienen y las dificultades que han atravesado para estar dónde están.

Nos quejamos de la xenofobia de la sociedad de acogida y ponemos el grito en el cielo ante cualquier signo de ofensa en contra de nuestra moral, pero paradójicamente, ignoramos que desde nuestros países de origen algunos exportan grandes dosis de CLASISMO provenientes por antonomasia de ciertos sectores de sociedades latinoamericanas marcadas por falsos prejuicios, vanidades y egos del arrasar al otro y estereotipos de superioridad.

Nos alarmamos del racismo y de la xenofobia cuando en realidad muchas veces los principales promotores de esas dos lacras son algunos inmigrantes que carecen de memoria histórica, y dicho sea, disfrutan humillando a quienes en algún momento de la vida han emprendido su misma aventura.

Alguna vez en un periódico de New York elaboré un artículo de reacciones de trabajadores de los que recogía experiencias. El titular era bastante sugestivo: “Prefiero un jefe nativo a un jefe inmigrante”.

No es nada personal, ni genérico, conozco inmigrantes empresarios, emprendedores para quitarse el sombrero que nunca han perdido el norte cuando abrazan el éxito. Pero existen otros, cuya filosofía de vida gira sobre las premisas de la prepotencia y arrogancia.

Dicen que quien no ve a Dios cuando lo ve se asusta. Algunos de los nuevos ciudadanos carecen de memoria histórica, no está mal hacer un reseteo de sus orígenes.
Po este motivo siempre es ideal recordar que nunca debemos olvidar las dificultades de emigrar, el proceso de adaptación y los momentos de lucha para llegar al umbral de la prosperidad.

Nunca debemos olvidar los orígenes, sobre quiénes somos y de dónde venimos. Otros han pasado las mismas o peores dificultades que nosotros y nuestros hijos.

Nunca debemos pretender ser más papistas que el mismo Papa y carecer de memoria histórica.

Nunca debemos reprochar a nadie, salvo al que viene a delinquir, los motivos por los cuales ha emprendido una vida en otro país.

Nunca debemos perder de vista el espejo retrovisor de nuestras vidas

Cada quien es un mundo diferente. ¡Simplemente eso!



Nunca nos dimos por vencidos

Lo que te gusta no da dinero (los que están en el mundillo del fútbol aficionado saben de qué hablo), pero sí satisfacciones morales o porque no, decepciones en algunos casos. Esta vez disfrutamos de estar a punto de salvar la categoría, en diciembre dormíamos en el descenso de un año para otro, sensaciones nada placenteras.

Este es otro año, diferente panorama y dinámica progresiva. Lo positivo del fútbol y de las personas que han luchado con compromiso para luchar para que el barco no naufrague y se pierda lo conseguido en resultados deportivos desde la fundación del club.

Gracias a los patrocinadores, directiva, aficionados y lectores de BSF, que hacen posible este gratificante proyecto que lleva ya casi nueve años.El sábado pasado nos impusimos con autoridad al líder Santa María 3 -1. Allí también habíamos ganado de visita 0 1. El único en ganar al equipo que siempre ha estado ahí arriba

Gracias a quienes aportaron lo mejor en los momentos complicados, no ha sido fácil, simplemente el trabajo y la fe se han antepuesto a las rachas complicadas. Seguiremos adelante.



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Editorial 341: Problemas que no entienden de nacionalidades

12/04/2019

Entre las 10:30 de la mañana y las 19h del pasado 9 de abril en el CaixaForum de Palma de Mallorca se hicieron presentes 128 personas para escuchar las ponencias de los invitados al Foro de Exclusión Social organizado por este periódico. Los asistentes escogieron los temas que más les interesaron de la mañana, mediodía, tarde o sobre el final de la tarde.

Queda una satisfacción profesional a diferencia de otras convocatorias realizadas por este periódico. En quince años es la vez que hemos contado más público local que emigrante. Que no se preste a malas interpretaciones, simple y llanamente generalmente por la temática de nuestro periódico en los actos que hemos organizado predomina la presencia foránea sobre la española.

Uno de los objetivos del foro era que habláramos en clave ciudadana, en este medio no solamente estamos tratando temáticas de inmigración. Existen problemáticas que no entienden de nacionalidades, credos, ni incluso respetan clases sociales, tales las adicciones a la droga o al alcohol, la asistencia jurídica gratuita con los abogados del turno de oficio, la drogodependencia y el alcoholismo, los conflictos generados por la xenofobia y el racismo.

Pero también desde la Administración Pública gobierne quien gobierne se ponen en marcha programas sociales para la ciudadanía que muchas veces desconocemos, además de las ayudas de entidades sociales que brillan por la labor del voluntariado que en ocasiones pasan completamente desapercibidas.

Siempre hemos apostado desde estas líneas por dar a conocer las cosas positivas que se hacen de cara a la sociedad civil, no todas las noticias pueden apuntar a ver el lado oscuro, si bien lo malo es lo que mejor vende también una buena noticia nos puede reconfortar el alma.

No siempre detrás de una institución hay gente corrupta o buscando sacar provecho propio, ni tampoco podemos afirmar que todas las ONG,s o entidades sociales viven de subvenciones para beneficio particular.

Es lógico que con todas las informaciones de sucesos negativas que salen a la palestra pública por los medios o redes sociales, la paranoia se haya convertido en nuestro acompañante de cada día, sin embargo, este tipo de jornadas nos lleva a la reflexión y a la conclusión de que hay cosas que se están haciendo bien siempre susceptibles a mejorarlas.

No hay que siempre estar pensando en que me van a quitar lo mío por dárselo a los demás. Se entienden las injusticias del día a día, pero no se puede estar siempre destilando rencores en los foros de opinión de las redes sociales o los periódicos.

En relación a la ponencia de Fina Santiago sobre la Renta Social publicada por el Diario de Mallorca me tome la molestia de leer durante casi media hora comentarios de lectores de este medio sobre dichas ayudas sociales, sin embargo en lugar de centrar los comentarios en lo esencial, los opinadores centran sus ofensas hacía los inmigrantes en detrimento de los nativos.

Y les comento algo. Nunca he podido descubrir la dirección de las entidades públicas en las que se dice existen más ayudas para los de afuera en detrimento de los propios nativos. La leyenda urbana de nunca acabar y el discurso facilista y repetitivo del “a dónde va la gente va Vicente”

Por mi trabajo todos los días es una obligación sagrada leer sobre todos los temas habidos y por haber y hasta el día de hoy no he encontrado un enlace del BOE o una Ley que hable esas ayudas a los inmigrantes sin papeles.

Veintidós años en este país y aún sigo leyendo el mismo mensaje, si alguien por favor tiene el dato o la fuente fidedigna que me lo haga llegar para irme ipso facto a averiguar los trámites burocráticos a seguir para dejar de currar, “estoy cansado”

(Último párrafo sarcasmo, me encanta trabajar como la mayoría de los que llegan de afuera)

Gracias a los asistentes al foro y al grupo de trabajo de Baleares Sin Fronteras.



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Editorial 340: Los bulos antiinmigrantes en las redes

23/03/2019

Hemos dedicado la portada de esta edición a uno de los temas que siempre me ha llamado la atención, especialmente conociendo el asunto migratorio español. No siendo jurista experto en derecho de extranjería, pero habiendo publicado incontables artículos dedicados a este asunto me asiste la propiedad desde mi óptica de comunicador escribir con relativo conocimiento.

Confieso que anteriormente me causaba indignación leer todas las sartas de mentiras inventadas en blogs piratas o páginas creadas solo para recibir visitas y engordar la estadística de la pauta publicitaria, algo a lo que se dedican millones de personas y los nuevo iluminados de una profesión tan pisoteada, pero apasionante como la del periodismo.

Hay un sinfín de páginas piratas carentes de veracidad, algunas con raras denominaciones que resuelven a las primeras de cambio las verdaderas intenciones de hacer daño a todo lo que les huela a inmigración. Y es que en definitiva el amarillismo creyéndose sus propias mentiras es lo que más vende, de eso no cabe la menor duda a medida que la tecnología de los medios avancen a pasos agigantados.

Me causa asombro la facilidad para inventar y hacer montajes. Pero lo que más me produce estupor es que algunos contactos de mi perfil cuya formación ha llegado a niveles superiores de estudios profesionales, compartan informaciones y hagan virales mensajes peligrosos que son absolutamente falsos y carecen de rigor investigativo, a veces algunos ni siquiera se toman la molestia de leer la noticia, sino con ojear el titular les basta, es decir, de buenas a primeras van compartiendo y expandiendo por las redes la epidemia desinformativa con olor a veneno en el que se refleja una palpable ignorancia llevada a límites insospechados.

Bulos como publicaciones del BOEB que dentro de sus últimas disposiciones incluye “ayudas de dinero para inmigrantes sin papeles”, o “acceso a viviendas solo para gente de afuera”, o “comedores escolares únicamente para los niños y niñas foráneas”, o las noticias que proliferan en millones de muros de “españoles que no van a devengar pensiones dignas por culpa de los que llegan de afuera”.

En fin, auténticas barrabasadas que con la Ley en la mano es impropio, inmoral e inaplicable, nunca he podido leer una noticia de tales características en periódicos generalistas o en los medios habituales para desvirtuar las mentiras que venden los denominados bulos o “fake news”.

En esta edición hemos realizado un ejercicio práctico de hablar con una alcaldesa y dos alcaldes de Mallorca, específicamente de Palma, Inca y Manacor. Desmontar esta leyenda urbana de que a los inmigrantes irregulares todo les cae del cielo es sencillo de comprobar. Basta hablar con los mandatarios municipales e ir a recoger las cifras de personas que acuden a los servicios sociales y clasificarlos por nacionalidades y en qué situación administrativa se encuentran.
Y es que sobre la práctica en los servicios sociales de los consistorios no tienen en cuenta la nacionalidad del solicitante en una necesidad básica a la hora de otorgar una ayuda, y tampoco se puede denegar algo puntual a una familia con niños en riesgo de exclusión social, más sin embargo, este tipo de noticias venden odio, desprecio, intolerancia y confrontación social y cero solidaridad.

De la misma forma tampoco se entregan bonos de Mercadona para que los “sin papeles” vayan a hacer la compra a cargo del dinero público del ayuntamiento como dicen algunos bulos de blocs o WEBS, cuyos editores no tienen ningún tipo de escrúpulos, no me extrañaría que se inventaran la muerte de sus seres queridos con tal de seguir consiguiendo visitas y pauta publicitaria a costa de mentes cerradas y alcahuetas que se prestan para el juego.



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Editorial 339: No a las generalizaciones por culpa de bestias humanas

09/03/2019

Me uno a los millones que piensan que entre las mujeres y los hombres no debe haber distinción para el acceso de oportunidades, discriminación por cargos, diferencia de salarios, si estás al mismo nivel profesional del hombre o desempeñas las mismas funciones.

A nivel personal rechazo las vejaciones, las imposiciones y las humillaciones al género femenino, no quiero quedar bien con nadie, lo escribo como lo siento y me enseñaron desde pequeño dentro de los valores que me inculcaron en mi hogar.

Es innegable que el machismo es uno de los problemas de esta sociedad avanzada de la tecnología. Respecto a la violencia de género estoy de acuerdo en que se incrementen las penas para aquellos que no solamente se conviertan en el terror de sus parejas, sino del resto del núcleo familiar, es imperdonable que las nuevas generaciones no tengan derecho a disfrutar de la inocencia de su niñez y juventud y formen traumas en edad adulta por culpa de descerebrados maltratadores.

Es cierto que en todas las sociedades deambulan las bestias humanas encargadas de hacer estragos y desarticular familias enteras generando dolor y desolación por actitudes y violentas reacciones no propias de nuestra especie.

El machismo en todas sus expresiones está mandado a recoger, y desde luego se aplauden todo este tipo de manifestaciones del 8M para recordar la valía y el respeto que debe existir por el género femenino.

Esta es una fecha simbólica para rendir tributo a la tragedia de las trabajadoras en New York, pero nada más, sin embargo, estamos tan atrasados en el tiempo que el 8M es un día en el que debemos recordar cosas que se deberían caer de su propio peso, nada más y nada menos que estamos hablando del respeto por los derechos fundamentales, en este caso hacía las del género femenino.

De la misma manera soy de los hombres que piensan que por bestias, maltratadores o asesinos, no se puede generalizar al resto de la población masculina. Soy de los hombres que piensa que en este siglo XXI no nos podemos inventar modas o guerras de géneros.

El mundo le pertenece a la gente buena sin diferenciar sexos, no busquemos tendencias o conflictos absurdos donde no existen, ni transmitamos mensajes que generen odios o aversiones hacía los hombres. Somos infinitamente más los que valoramos y apreciamos el rol en la sociedad de las mujeres, que aquellos que causan daños irreparables.

Soy de los que piensa que por culpa de algunos malnacidos, a algunos hombres no se les puede desconocer el rol de padres de familia por unas leyes que están desequilibradas en el ámbito familiar de los hijos cuando se presentan casos de divorcio.

Así como repudio cualquier acto que atente contra la dignidad e integridad física de la mujer, la Ley debe también debe mirar con lupa cada denuncia de género que se haga. No afirmo que la mayoría sean falsas, que no se malinterprete, pero conozco allegados que no le harían daño a su pareja ni con el pétalo de una flor, e injustamente están siendo juzgados, señalados por su entorno y separados inexplicablemente de sus hijos o hijas por situaciones que nunca se presentaron, causando un daño irreversible en las familias.

Simplemente no podía dejar pasar esta última reflexión que también se ignora desde la administración de justicia, la opinión pública y los propios medios de comunicación.

Finalmente envío un reconocimiento especial a las mujeres que salieron de sus países en busca de una vida mejor.

E insisto: no es una batalla de sexos, ni de quién gana a quién, la humanidad tiene muchos problemas como para añadir uno más. Es simplemente una reivindicación por la igualdad de oportunidades y luchar contra todo tipo de violencia.

Somos una inmensa mayoría de hombres quienes las valoramos, respetamos, queremos y nos unimos a la reivindicación de sus derechos.



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Editorial 338: Me declararon la guerra por una pregunta

23/02/2019

Pocos días después de que circulara la anterior edición fuimos a cubrir una convocatoria de prensa sobre la situación en Venezuela en la plazoleta del Ayuntamiento de Palma. Al llegar me encontré con una docena de personas que sostenían una gigantesca lona, cuyo mensaje era la no intervención de Estados Unidos en Venezuela para evitar una guerra.

Hasta ahí todo normal. Acto seguido me dirigí al portavoz de la plataforma convocante para realizarle las preguntas que cualquier periodista con un mínimo de sentido común le haría. ¿Quiénes eran los organizadores de la convocatoria?, ¿el propósito de la misma?, ¿qué conocían a la distancia de Venezuela? y los pormenores de la manifestación que se realizaría al siguiente día a las puertas de la Delegación del Gobierno.

No obstante, me llamó la atención algo que a cualquier entrevistador con un poco de olfato periodístico preguntaría. Nada más y nada menos, indagué si había un venezolano o venezolana entre los convocantes. La reacción no fue parsimoniosa, pues por los gestos y la subida de tono a quien le habían declarado la guerra era a mí.

Pues sí, por fortuna apareció de la nada una señora venezolana en el extremo de la lona que se me acercó para darme unas declaraciones en las que afirmaba que en Venezuela la situación era compleja pero que no se aguantaba hambre. Sin embargo, cuando me volví a acercar a uno de los portavoces al notar mi acento colombiano pegó un alarido explayándose en críticas hacía mi país y convirtiéndome en su inmediato verdugo por el apoyo del gobierno de Duque a Juan Guaidó, como desahogando su enojo en mi nacionalidad para acabar de completar.

Los ánimos se apaciguaron a medida que me pidieron que me retirara porque le llegaba la hora de hacer preguntas a la “prensa seria”. Abandoné la Plaza de Cort con la sensación del deber cumplido y ratificando aquella premisa de objetividad del periodismo que “para hacer las preguntas que los convocantes quieren escuchar, mejor me quedo en la redacción o en mi casa, y no salgo a perder el tiempo o a cumplir el papel de idiota útil”, así de claro, al que lo entendió lo entendió.

Y hablando de periodismo, la sorpresa mayúscula me llegó en la noche cuando leo en el Diario de Mallorca, versión digital, la noticia de un redactor de apellido Adrover que me tuvo a dos metros de distancia, titulando un artículo de la siguiente manera: “Incidente en Palma entre un periodista colombiano y concentrados a favor de Maduro”.

Y lo que siempre he criticado desde estas mismas líneas, en estos casos cuando en los periódicos sobresale la nacionalidad por encima de la noticia, ese día lo viví en carne propia, pero por lo menos tengo un medio en el que me puedo defender y sacar mi propia conclusión, y la pregunta es: ¿qué ocurre con la gente que no se puede defender cuando le publican algo con lo que no está de acuerdo y le restriegan la nacionalidad en un titular de prensa?. Al buen entendedor pocas líneas más.

El cronista, en la edición digital en un comienzo y en la de papel después, omitió mi nombre y el medio al que representaba. Era la primera vez en muchos años de ejercicio periodístico en el que leía que le faltaba el nombre del protagonista a una noticia, eso sí, sin dejar de resaltar la procedencia del susodicho en cuestión y, para rematar, ilustrada con una foto que me fue tomada sin percatarme en uno de los momentos en que los ánimos se tensaron. En fin, en épocas en las que las redes sociales nos convierten a todos en opinadores, y sin el ánimo de ser ostentoso, la verdad sea dicha: la facultad es la facultad e iría cuantas veces fuese necesario para seguir aprendiendo.



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Editorial 337: La pluralidad periodística por encima de todo

09/02/2019

“¿Sin Fronteras”? “¿Y os traéis a ese islamófobo, catalanófobo?”, era el reproche de uno de los contactos de nuestra página de Facebook de Baleares Sin Fronteras, la misma persona proseguía el alud de críticas hacía nosotros con esta frase: “hacéis propaganda de un fulano fascista que os echaría a todos si pudiera... sois como negros apoyando al Kukuxklán”.

Y proseguía otro de los internautas: “a estos ni agua, son fascistas, homófobos, machistas, racistas y clasistas, y para rematar, un ciudadano de origen ecuatoriano comentaba: “increíble que un periódico que es de inmigrantes de cabida justamente a quienes odian a los inmigrantes es decir a unos nazis. Ya veo por dónde van los tiros en este periódico”.

Sí, estos son apenas unos ejemplos de una sociedad en la que las redes sociales cumplen su función. Ahora con esta inmediata interactuación gracias a la divina providencia de la tecnología, miles de ciudadanos se han convertido en fiscales y jueces de los medios de comunicación.

Apenas son tres ejemplos de una sociedad intolerable en la que queremos leer lo que nos gusta, o algo que nos apasione ideológicamente y obviamos de nuestra mente la realidad que no nos gusta, o quizá si somos apasionados o sectarios, una realidad que solo queremos enfrentar tras un ordenador despotricando del prójimo a diestra y siniestra.

Y es que la realidad a los medios de comunicación les obliga a ser plurales y a adelantarse a los acontecimientos. Me parece no solo de estos tres “fans” del periódico, sino de algunos otros más que con esto de la tecnología le tienen miedo al debate cara a cara y prefieren seguir en idealismos y apasionamientos por mucho que los tiempos cambien .

¿A quién le parece extraño que un partido como VOX, cuya temática es la inmigración irregular, sea invitado por un periódico con contenido de inmigración?. Parece lo más normal del universo, incluso, lo anormal sería que no se invitara a Jorge Campos, presidente de VOX en esta Comunidad Autónoma, a debatir sobre un tema que está en el ojo del huracán. Tenebroso es que un medio de comunicación pase desapercibido un tema social y sensible que nos afecta a todos los que hemos decidido buscar mejores horizontes lejos de la tierra natal.

Triste sería que nuestros lectores- la mayoría inmigrantes- nos reprocharán por no haberlos puesto al tanto sobre lo qué piensa un partido que tiene en el tema migratorio un instrumento letal para la captación de votos.

Agradecemos la deferencia de Jorge Campos por haber visitado nuestra redacción para estar dispuesto al debate, que dicho sea, en el asunto de la inmigración irregular me asaltan algunas dudas de sus respuestas y habrá más tiempo para seguir aclarando estos contenidos profundizando más en el Derecho de Extranjería.

El tema de los “sin papeles” no es tan fácil de abordar teniendo en cuenta lo que me dicen las abogadas que escriben para este periódico sobre el reglamento de expulsiones masivas de la Directiva Europea. No es tan simple como se plantea en el papel, ni en las propuestas electorales, tampoco resulta un chollo expulsar a un ciudadano africano a su país de origen, puede costarle al Estado Español más o menos unos diez mil euros teniendo que ser escoltados por dos policías que acompañan al expulsado. Y multiplíquelo casi por más de medio millón de “ilegales” en España. Entonces, ¿cómo es que se va a hacer?.

En fin, son conclusiones interesantes que únicamente se sacan de una entrevista, el o la que quiera estar informado puede seguir leyéndonos o sintonizando nuestro Canal YouTube Baleares Sin Fronteras, y los que quieran seguir viviendo en una metáfora o en una burbuja de fantasía están en la libertad de sintonizar otro canal o leer un medio diferente. Al periodismo plural nunca renunciaremos.

Feliz comienzo de febrero.



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Editorial 336: Venezuela en el punto de mira

26/01/2019

No podía ser menos dedicar estas líneas de opinión a lo que se está viviendo en Venezuela. Lo del país sudamericano es preocupante como lo es el calvario de naciones en guerras o territorios africanos que carecen de los servicios primarios básicos en donde son pocos los que subsisten dignamente.

El jueves 23 de enero de 1958, fecha simbólica para los venezolanos por el derrocamiento del poder del dictador militar, Marcos Pérez Jiménez, fue aprovechada, 61 años después, por millones de manifestantes que se congregaron en el país y en diferentes ciudades del mundo para pedir una salida digna a la emergencia social por la que atraviesa la nación sudamericana.

Palma de Mallorca no fue la excepción, a pesar de no haber tramitado con antelación el permiso ante la Delegación de Gobierno, un grupo de venezolanos se congregó en el Parc de la Mar para pedir que el Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guairó asumiera la Presidencia por considerar inconstitucional el nuevo mandato iniciado el pasado 10 de enero por Nicolás Maduro.

Estuvimos cubriendo la noticia por considerarla de interés general, es lo mínimo que puede hacer un medio de comunicación, máxime por la temática de este periódico. No obstante, después de colgar la noticia en las redes sociales y un vídeo en nuestro canal de YouTube, comenzamos a recibir insultos simplemente por haber ejercido nuestro derecho al trabajo y a la información.

Sin embargo, como en este medio hay un apartado para la opinión, libremente y sin ningún tipo de fanatismo ni sectarismo, no tendré inconveniente en expresar mi punto de vista. Primero lo que más debe preocupar es el sufrimiento de millones de personas, las muertes por el hambre, la insalubridad, la inseguridad, los asesinatos a mansalva y el masivo éxodo de venezolanos en la ley del sálvese quien pueda. Por ejemplo, a Colombia han llegado más de un millón de venezolanos en estos dos últimos años, sin contabilizar los que se han ido a otros países cercanos o los que han embarcado a Europa o Estados Unidos.

Aquí no se trata de hablar de invasión yanqui, ni de defender a Trump con el que no comulgo por su discurso xenófobo e intolerante, que dicho sea, se está extendiendo como una mancha de aceite por los países europeos y de la propia Latinoamérica.

Pero una cosa es una cosa y otra muy diferente es que vivamos todavía en los años sesenta y setenta con el cansino discurso de la invasión yanqui, típica frase de la época de las películas de vaqueros e indios que se emitían en blanco y negro, aún lo recuerdo.

Para nadie es un secreto que Estados Unidos pone el ojo donde le conviene, y es que hablar del imperio estadounidense es la repetición de la repetidera, es como un pleonasmo subir para arriba, bajar para abajo o afirmar que el agua moja. Lo preocupante es la aparición en el reparto de estelares protagonistas en este conflicto como lo son Rusia y China.

Y lo que me parece muy extraño de los acérrimos defensores del régimen de Maduro es que permanezcan callados ante lo hipotecada que está Venezuela con el “imperio chino y el ruso”, de eso poco se habla.

Ambos países no están defendiendo desinteresadamente a Venezuela, a ellos poco les interesa la legitimidad de un país con el que históricamente tienen pocos lazos, les importa únicamente algo que les corresponde, les preocupa. China ha concedido a Maduro hasta el momento créditos por 70 mil millones de dólares y por el mismo camino va Rusia. Sencillamente ven amenazados sus intereses, la deuda. Ni más, ni menos.

Al igual que el imperio estadounidense, los chinos y los rusos no van por arepas a Venezuela. Y una última reflexión. Para quienes defienden ahora a Putin por su “solidaridad” con Maduro y su séquito, parece que se olvidan rápidamente del lado de intolerancia y radical del líder ruso y tampoco recuerdan la advertencia continua de Amnistía Internacional sobre flagrantes violaciones de derechos humanos en China. ¡Memoria selectiva!



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Editorial 335: Conviene estudiar las propuestas que se hagan en materia de extranjería

12/01/2019

Cincuenta y dos mil inmigrantes irregulares, o “ilegales”, o “potenciales delincuentes” en Andalucía expulsados a sus países de origen. Multiplicado por el resto de comunidades autónomas podría sobrepasar el millón o mucho más, no es poca la cifra sobre la cantidad del total de la población en España.

Al comienzo de esta semana sorprendía a propios y extraños la osada propuesta de VOX de expulsar a los inmigrantes de esa Comunidad Autónoma que no tuvieran en regla sus papeles. Y es que más que ser una propuesta pre-electoral y un condicionante para permitir la formación del gobierno en la Junta de Andalucía junto al PP y Ciudadanos, no dejaban de llamar la atención algunos puntos que a nivel personal por trabajar en este tema de inmigración desde hace quince años me quedaban flotando en el aíre.

No podía entender, y es que en definitiva existen ideas que aunque no nos gusten se deben de aceptar, en la política como en el deporte se gana o se pierde, pero es que en este caso no se trata de eso, simplemente es cuestión de planteamientos con una gran cantidad de elementos carentes de fundamentación jurídica, no lo digo yo, lo afirman los eruditos en la materia de extranjería, ellos lo explican mucho mejor, pero no es muy difícil de entender.
En resumen tal y como está conformado el organigrama de este país, existen competencias autonómicas y estatales, y según entiendo las de extranjería se rigen por la estatal, es decir desde Madrid. Nada está exento de cambiar, pero en el caso de los inmigrantes sin papeles a los que VOX propone echar del país, primero deben pasar por un procedimiento que nuestra abogada Margarita Palos Nadal, una de las mejores intérpretes de la Ley de Extranjería, no sólo en Baleares, sino a nivel estatal, nos explica con lujo de detalles en la página 7 de esta edición.

Por Ley, las modificaciones a la normativa de extranjería siempre han sido competencias de Madrid, y por consiguiente, desde las áreas de inmigración de las Comunidades Autónomas no se puede hacer absolutamente nada, más allá de proponer una iniciativa a través de una conselleria en el caso de Baleares.

Recuerdo cuando existía la Conselleria de Inmigración en Baleares en el Govern de Jaume Matas entre los años 2005 y 2007. Y se me viene a la memoria cuando en las reuniones de la consellera de aquel entonces, Encarnación Pastor, algún que otro despistado ciudadano foráneo o representante de algún colectivo le pedía a la consellera solución a los problemas de los indocumentados, la respuesta inmediata era que las Comunidades Autónomas no tenían competencia y hoy por hoy siguen sin tener injerencia en las leyes de extranjería cuyas directrices dependen de Madrid y éstas a su vez de una directiva europea.

Las propuestas populistas con visos de pasión y entrega hacia un potencial electorado ansioso de que las cosas cambien generalmente nunca terminan bien, y ya no lo digo en este caso por VOX, sino por la política en general que adopta la estrategia del marketing apuntando a un tema sensible como la inmigración para la captación de votos, eso sucede en la derecha, en el centro y en la izquierda.

Cierro con este apartado de la abogada Margarita Palos: “Convendría que todos nos dedicáramos a estudiar la legislación vigente, comunitaria e interna y las decisiones de los Tribunales de Justicia para acertar en esta materia como en otras. La expulsión de un extranjero irregular en nuestro país, de un ser humano en situación de irregularidad, está sometida a garantías jurídicas”, las expulsiones masivas están sujetas a los principios generales del Derecho Comunitario, las decisiones que se tomen en el marco de la presente directiva deben adoptarse de manera individualizada, (de ahí que no caben las expulsiones masivas), así de sencillo.



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Editorial 334: No acabamos bien el 2018

21/12/2018

Se acaba mal un año en medio del repudio por el asesinato de la joven profesora, Laura Luelmo a manos de una bestia criminal. No se le puede llamar animal, sería ofender a toda la especie. Desde luego que todo tipo de condena es válida, hay que clamar al cielo y protestar enérgicamente por esta serie de deleznables hechos que a todos nos ponen a reflexionar.

Y la pregunta que me hago, creo que se la habrá hecho el común de la gente. ¿Qué le puede aportar a la humanidad o a una sociedad un tipo con semejantes alcances, capaz de lo peor, sin un atisbo de sentimiento por el sufrimiento del prójimo?.

Es hora de pensar seriamente de reformar el Código Penal, de imponer la cadena perpetua para gente que nada tiene que hacer en la calle. Es un peligro social para los vecinos y representa una amenaza para nuestras familias.

Mientras salimos a demostrar en las calles nuestra indignación – lo cual es absolutamente razonable- quién sabe cuántos sigan estando sueltos para seguir perpetrando crímenes, arruinando la vida de familias enteras y constituyendo un peligro que muy difícilmente será imposible de erradicar.

Estos asesinos no entienden de campañas, de mensajes, de manifestaciones o protestas. Son delincuentes innatos que no tienen piedad de seguir haciendo daño. En este país tan politizado en todos los estamentos se habla mucho, mientras que poco se hace. Parece que de cierta manera estuviéramos inmersos en un Sálvame llevado al Congreso de los Diputados en donde todos hablan al mismo tiempo, se tiran los trastos a la cabeza, se ningunean, pero finalmente es el país del “aquí no ha ocurrido nada”.

En otro orden de cosas, este final de año nos deja la cosa política muy movida de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas. Escribía en el editorial anterior que percibo en las redes sociales pánico con el irrumpimiento de lo que se denomina la extrema derecha en España en el escenario político. Desde mi punto de vista- lo reitero- la solución no es lanzarse a las calles a protestar por protestar, o a gritar por gritar, esto más que una reivindicación lo que deja entrever es clara impotencia y desespero.

El temor se debe vencer con argumentos sólidos y sobre el cuestionamiento de si se pueden cumplir todas las promesas electorales en el momento de gobernar. Hay programas populistas imposibles de llevar a rajatabla, pero eso se logra desvirtuar desde la tribuna del debate y no con acciones no razonadas que terminan por hacer añicos a cualquier formación política.

Desde este espacio de opinión siempre me he mostrado a favor de que las personas que vengan a empañar la imagen de sus compatriotas, dependiendo del grado del delito, deben ser devueltas a sus países de origen. Los inmigrantes de bien no quieren estar entre malandros, ni menos que los metan a todos en el mismo saco. Este realmente es el problema que a diario se observa en las redes sociales atizado por algunos políticos que encienden la mecha con tal de comenzar a ganar adeptos, aunque es normal dentro de la propia estrategia del marketing o de la comunicación política.

En este final de año doy las gracias a todas los lectores del periódico, a mi equipo de trabajo, al empresariado que sigue mostrando su apoyo a nuestro medio, a los amigos que nos hablan de frente mirándonos a la cara, o por qué no, con un mensaje en una red debatiendo respetuosamente sobre algún tema.

Baleares Sin Fronteras siempre tendrá las páginas abiertas a nuestros lectores y a quienes siempre obran desde el sentido del respeto y la sinceridad.

Un feliz venidero 2019.



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