Apestados de violencia en las redes sociales

28/04/2017

La vida es una espiral de contradicciones en las que, si bien las cosas están cada vez más a nuestro alcance, me refiero al avance de la tecnología, nuestro pensamiento va en picada en el momento de expresar las ideas en una red social o un foro de reacciones a las noticias publicadas por un periódico.


Posiblemente las noticias que nos llegan sobre las masacres perpetradas en Siria, atentados de los que Europa está siendo blanco, las constantes amenazas de guerras entre un par de locos Trump y Kim Jong-un, una enfermedad contagiosa en el globo terráqueo llamada corrrupción, nos han llevado a convertirnos en seres insensibles con un plus añadido que nos permite la tecnología.


Hoy por hoy, a cualquier hora es fácil encontrar auténticos misiles de insultos, y es evidente que nos dejamos contagiar de esa violencia literaria que afecta en las actividades cotidianas de nuestras vidas. La interrelación internauta es el descubrimiento más poderoso a nivel mundial, pero al mismo tiempo se está convirtiendo en un arma de doble filo si no se sabe utilizar. El fenómeno de las redes sociales y los foros de opinión de algunos periódicos- muchos de ellos sin filtros de moderación- nos ha permitido destapar el “otro yo” que tenemos represado, y nos da la facilidad de desahogarnos de una manera peligrosa despertando sentimientos de odios sobre determinados temas.


Hasta no hace poco conocí a gente que decía ser muy afín a los movimientos migratorios globales, algo normal en la evolución de la humanidad, hoy esas mismas personas escriben en una red social sobre lo fabuloso que sería para la humanidad que a la Moncloa llegara un Trump, o que la corriente Le Pen se apodere de Europa.


Esas afirmaciones me llevan a pensar que si estas personas hubiesen “reencarnado” en épocas de Hitler habrían participado activamente en el exterminio de judíos, solo por citar un ejemplo.


El pasado 21 de abril un periódico local publicaba la noticia sobre “la devolución de la tarjeta sanitaria a 6.411 sin papeles en Baleares”. Esta noticia data de la propuesta electoral que en este pacto de gobierno se llevó a la práctica. Cabe recordar que el decreto 16/2012 dejaba sin cobertura sanitaria a los inmigrantes irregulares a excepción de los menores de 18 años y a las embarazadas.


Al leer los más de 120 comentarios sobre la noticia, la verdad sentí envidia de la especie animal, antes te decían que eran muy pocos los que pensaban de esa forma y eran cuestiones aisladas, quizá los que no están involucrados en el día a día en asuntos de problemáticas sociales lo viven de otro modo, pero desde estas líneas, siento mucho decir que el racismo y la xenofobia en la sociedad se han incrementado por los hechos de terrorismo mundial acaecidos en los dos últimos años.


Pero insisto en lo dicho durante todas las ediciones de este medio. Existe un desconocimiento generalizado sobre las verdaderas problemáticas de un país, en el caso particular de España, el problema no está en que la sanidad pública devuelva la atención a más de seis mil inmigrantes irregulares- dicho sea- muchos de ellos perdieron su residencia por falta de trabajo en la crisis, pero alcanzaron a cotizar a la Seguridad Social. La verdadera lacra de una sociedad comienza desde la semilla, o si no, basta con echar un vistazo a cómo está constituido el organigrama político de Dinamarca, Suecia o Noruega, que son países con altos índices de inmigración.


El desfase de un país arranca desde el desangre a las arcas públicas provocada por quienes lo gobiernan, añadiendo a la cantidad de cargos públicos innecesarios, mientras tanto parece que la inmigración y sus estereotipos fueran el lastre en una sociedad de acogida. No sobraría entrar a judicializar muchos de los aberrantes comentarios en las redes sociales, ojo, no es censura, es simple respeto a los seres humanos.


Compartir esta noticia:    



Baleares Sin fronteras (+34) 971 720 860 (+34) 655 207 019