Arraigos, expulsiones e incongruencias

14/07/2017

PALMA DE MALLORCA, 12 Jul. (BSF)-

La estancia irregular supone la presencia en España más allá de los tres meses o noventa días que nos permite el Visado de turista o de estancia. Cualquier extranjero que entre en España tiene la posibilidad legal de encontrarse durante tres meses por turismo o por situaciones personales. En caso de querer, o necesitar, quedarse más tiempo de esos tres meses, es preciso tramitar una prórroga del visado o solicitar a extranjería una prórroga de la estancia.

La realidad es que conseguir la prórroga de estancia o del visado no es sencillo, ya que se debe justificar de un modo fehaciente los motivos o necesidad de la prórroga, y será extranjería quien decida si se concede o no.
Si uno supera los tres meses de estancia o de turismo, y continúa en España sin haber solicitado la prórroga, se encontrará en situación de irregularidad.
Otra posibilidad aparte de solicitar la prórroga de estancia, es solicitar una residencia para la que no se precise visado, es decir, una vez en España solo se podrá acceder a la regularidad, sin necesidad de retornar al país de origen a por el visado, en los casos de familiares de ciudadanos comunitarios y en los casos de las circunstancias excepcionales, donde se incluyen los arraigos sociales, familiares o laborales, así como aquellas residencias que se tramiten por ser víctima de violencia de género, colaboración con la justicia, o motivos humanitarios.

LA EXPULSIÓN

La consecuencia de encontrarse en situación de irregularidad implica la apertura de un proceso sancionador por parte de la Policía Nacional. Este procedimiento sancionador es una sanción administrativa.

De igual forma, la sanción que determina la Ley es la multa o la expulsión, la Administración siempre se decanta por imponer la expulsión del territorio nacional, sobre todo desde una reciente sentencia del Tribunal Europeo de Justicia que da margen a la Administración para elegir la sanción más gravosa, en este caso, la expulsión.

Cualquier ciudadano no europeo que se encuentre en España tras pasar los tres primeros meses de estancia, y mientras no regularice su situación, está en situación de ser sancionado con la expulsión.

La sanción de expulsión por estancia irregular no implica necesariamente que ésta se ejecute, ya que uno puede ser sancionado, pero no procederse a su expulsión, ya que expulsar a alguien tiene la complejidad de organizar todo un viaje hasta su país de origen, y por tanto es complicado que todos los sancionados por estancia irregular sean expulsados.

La realidad es que hay muchas personas que tienen una expulsión decretada pero no ejecutada, y se encuentran en España. Aun así, siempre existe el riesgo de que si la policía quiere ejecutar la expulsión lo puede llegar a hacer.

De todos modos, y aunque uno esté sancionado con la expulsión, si la persona llega a acceder a una situación de regularidad, por ejemplo, porque alcance los tres años de estancia en España y tenga derecho al arraigo social, la administración revocará la expulsión y le concederá la residencia.

La ley obliga a la Administración de oficio a que, si alguien cumple con los requisitos de regularidad, sea la que sea, se le quitará la expulsión. Por lo tanto, el hecho de tener pendiente una expulsión no es un obstáculo insalvable para acceder a la residencia.

¿Cómo es un procedimiento de expulsión?

No es inmediato, una vez que la policía ha comenzado un proceso sancionador, tiene seis meses para concluirlo, transcurridos esos seis meses sin resolución la Administración tendrá que archivar el proceso. Pero lo normal es que los concluya y resuelva la expulsión.

El primer paso es la comunicación por parte de la policía al extranjero del inicio del proceso sancionador. La policía deja libre al extranjero y le concede un plazo para presentar las alegaciones contra la sanción. Una vez la policía recibe las alegaciones tiene que decidir si continúa con el proceso o no. Si decide continuar emitirá una propuesta de sanción que elevará a la Delegación de Gobierno. Y finalmente, junto con las alegaciones, la Delegación resolverá si sanciona con la expulsión o no. Si sancionase con la expulsión emitirá un Decreto en tal sentido y desde ese momento el extranjero será expulsable del país.

Solo tendrá la vía del recurso, bien administrativo o judicial, para oponerse a la expulsión, o en su caso acceder a la regularidad y que extranjería decida revocar la expulsión y conceder la residencia.

LA INCONGRUENCIA

Siempre lo comento, pero me parece un juego muy macabro el hecho de que la Ley, la Administración y los tribunales, permiten la expulsión del territorio nacional como primera opción, y por otro lado la propia Ley establezca figuras como el arraigo social, que realmente lo que hace, en cierto modo, es premiar la estancia irregular en España por periodo superior a los tres años. La misma estancia irregular que por otra parte es sancionable con la expulsión. Así son las cosas mientras las normas las impone la economía y el sistema que tenemos montado en este país.

Fdo. Igor Valiente
Compartir esta noticia:    



Baleares Sin fronteras (+34) 971 720 860 (+34) 655 207 019