Madre boliviana residente en Mallorca lucha para traer a sus pequeñas nietas a Mallorca, tras la muerte de su hija por violencia de género

11/10/2017

Lo que era una ilusión de ofrecer una vida mejor a su familia en el 2005 cuando llegó a Mallorca, se ha convertido en una triste pesadilla de la cual hoy se destapa desde Bolivia una truculenta historia de feminicidio en la que todo indica, que la sombra de la corrupción está al acecho.


Teresa Caballero arribó a Mallorca cargada de motivaciones, uno de sus objetivos a corto plazo era traer a su hija menor, Aracely Aguilera Caballero. Sin embargo, el 30 de octubre del 2016 los sueños de esta joven de 21 años se apagaron. Ese día, comenta Teresa, su pareja sentimental con la que tenía dos hijas, una recién nacida de dos meses y la otra de dos años, segó la vida de su hija.


La apesadumbrada madre que en aquel entonces se encontraba en Mallorca, donde trabajaba, recuerda la llamada en la que le decían que su hija se encontraba en estado crítico. Nada más conocer la noticia, Teresa compró el billete de avión para viajar a Bolivia. Al llegar las noticias eran pésimas, Aracely no alcanzaba a sobrevivir de los golpes recibidos por su pareja en plena calle en las horas de la madrugada.


Asegura que se trata de un caso de violencia de género, y no oculta su impotencia rompiendo en llanto mientras nos cuenta la historia. El 31 de octubre del año pasado, los principales medios de comunicación de Bolivia sacaban a la luz la trágica noticia.


En un comienzo el médico forense de Muyupampa determinó que Aracely había fallecido por traumatismo encéfalo craneal por posible golpe o caída, situación que todavía estaba en investigación. Mientras tanto, el día de la tragedia “Mayber Rodas Rojas fue detenido en completo estado de ebriedad e inculpado del crimen”, tal y como lo citaba el Correo del Sur.


En visita a la redacción de Baleares Sin Fronteras, Teresa nos contaba que nunca había confiado en Mayber, su yerno. Un 24 de diciembre, “me la robó cuando era menor de edad, mientras me encontraba trabajando en Mallorca”.


Desde un comienzo, afirma que nunca se enteró de la violencia ejercida de la pareja contra Aracely porque estaba lejos, pero ella presentía que las cosas no iban bien. “Me comentaban que bebía bastante alcohol y casi nunca tenía trabajo, lo que ocurre es que provenía de una familia que lo protegía, pues su madre trabaja en la gobernación de Chuquisaca en el cargo de Directora de Gestión Social.


Lo único que le pide Teresa a la justicia es que le entreguen a sus nietas, que actualmente tienen uno y tres años que está bajo la tutela de la familia paterna.



Suplantación
de identidad



Y como si fuera poco el dolor de esta madre, en el proceso de investigación de los hechos se enteró que en la gobernación había un cheque a nombre de su hija por un importe de 239.568 bolivianos, equivalentes a 34.883 euros.
Según publica El Correo del Sur, Teresa supo de la existencia del cheque en los primeros días de mayo, cuando la buscó Jorge Céspedes Terrazas, representante de una asociación de semillas de Muyupampa, provincia Luis Calvo de Chuquisaca, para pedirle que viabilizará el reconocimiento “del matrimonio de hecho de su hija con el hombre que la mató para que éste se declare heredero y pueda cobrar un cheque”.


Entonces, agrega el medio, solicitó a la Gobernación de Chuquisaca, vía requerimiento fiscal, informar sobre este caso. El gobierno departamental le respondió que efectivamente había un cheque a nombre de Aracely Aguilera Caballero por un cuarto de millón de Bolivianos por la adquisición de emergencia de productos agrícolas, pecuarios y forestales.


El cheque fue emitido el 30 de noviembre de 2016, un mes después que Mayber Rodas Rojas  -según la madre- matara a su hija.  Teresa cuenta que Aracely sobrevivía vendiendo comida y refrescos, pero la gobernación tenía un cheque con el antecedente adicional de que había recibido antes otro monto similar, dijo la madre. “¿A quién prestó su nombre Aracely?”, cuestiona Teresa.


Los periódicos bolivianos dan cuenta de que la madre de Aracely acusó directamente a Nancy Rojas, madre de Mayber de haber usado la identidad de su hija para cobrar un dinero en complicidad con personas de la entidad oficial, algo que evidencia un claro caso de corrupción.


“Se trata de un hecho de corrupción flagrante”, dijo el abogadio, Vildozo y explicó que “ese fue el origen de la violencia que terminó con la vida de Aracely,  pues ella anunció su decisión de abandonar a su pareja y  migrar a Mallorca, al lado de su madre; si eso ocurría, se quedaban sin ‘palo blanco’ (chivo expiatorio) para cubrir la corrupción”.


La madre de Aracely no vacila en afirmar que las influencias políticas lograron que el imputado por feminicidio se quede detenido preventivamente en la carceleta de Monteagudo, provincia Hernando Siles. Por ahora, reclama justicia para esclarecer la muerte de su hija y poder traer a sus dos nietas pequeñas a Mallorca.



Compartir esta noticia:    



Baleares Sin fronteras (+34) 971 720 860 (+34) 655 207 019