EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Editorial 356: Crecimiento de un 900 por ciento en estos últimos 22 años

10/12/2019

No es para menos la importancia que le otorguemos al reportaje que el Diario de Mallorca publicara el pasado 8 de diciembre. En este trabajo periodístico bastante profesional, por cierto, realizado por la redactora Mar Ferragut se hace eco de una serie de situaciones que cronológicamente hemos abordado a través de estos 16 años de Baleares Sin Fronteras, equivalentes a 356 ediciones quincenales, se escribe rápido pero quienes saben de este asunto les consta que ha llovido mucho sobre el tejado cuando se habla de inmigración y sus connotaciones.

De acuerdo al último dato del Instituto Nacional de Estadística, (INE) de 1998 al 2019 hemos pasado de 10.000 a 101.000 residentes latinoamericanos. En veintiún años ha crecido la población latinoamericana en un 900 por ciento, no es poca cosa.

Baleares en relación al total de la población es la Comunidad Autónoma que mayor índice de crecimiento presenta respecto a las otras del territorio nacional. Por este motivo el tema migratorio debe ser una de las prioridades gobierne quien gobierne, sea el color político que sea.
Y cuando me refiero a prioridades en ningún momento apunto a preferencias o privilegios. En mis declaraciones a este diario local tampoco hablo de subvenciones, ni de ningún tipo de ayudas. Simplemente desde hace un tiempo a la fecha observo con preocupación- no soy el único- la falta de políticas de integración social en las Islas, además existe una absoluta y palpable despreocupación de los políticos locales sobre las problemáticas sociales que se presentan con los colectivos de diferente procedencia.

Las problemáticas ya las he enunciado en las ediciones anteriores, pero...¿cuáles son las alternativas para encontrar las soluciones?. Si bien estas propuestas deben presentarse a través del tejido asociativo al área social del Govern balear- no se, si a estas alturas hay alguna conselleria que tenga competencias en inmigración o simplemente no existen- y a las diferentes áreas sociales de los ayuntamientos de las Islas encargadas de abordar esta temática.

Sin embargo, el mundo no debe ir al revés, por lo que es lógico y de responsabilidad civil, que quienes estén al frente de las áreas y se les designe en un alto puesto deben llegar cargados de ideas, especialmente en el comienzo de una legislatura: Concretamente están en la obligación de mejorar lo que había, proponer, innovar y ejecutar.

Y es que para eso la ciudadanía los ha elegido, para que marquen diferencia y pongan sobre la mesa propuestas que fortalezcan la buena convivencia, propongan campañas eficaces de tolerancia y respeto por lo diferente, incrementen la presencia de los mediadores culturales en las barriadas (hay mucha gente preparada) y no ahorren esfuerzos en promover actividades culturales y de pedagogía como hace una década atrás.

De la misma manera, ante el gran espectro poblacional de la gente residente no nacida en las Islas, también sería ideal que se creara una dependencia de información para el arraigo de las personas migradas a la cultura que les acoge, tal y como sucede en otros países europeos.

Nunca se deben escatimar las ideas cuando la pedagogía está de por medio. No se trata de favorecer a los inmigrantes, también la sociedad de acogida lo agradecería. Esta es una de tantas ideas que se podrían llevar a la práctica.

No se trata de criticar por criticar a los políticos, en estas mismas líneas se esbozan iniciativas que pueden resultar eficaces y de buena aceptación. No hay mejor inversión que la hecha a través de la pedagogía e implicación de quienes están al frente de áreas de responsabilidad social. Y reitero lo manifestado en el Diario de Mallorca. Las bonitas palabras y los discursos pro-inmigrante no solo se deben defender en Twitter o Facebook, eso no es suficiente. A la inmigración no se le victimiza, ni se le utiliza. La inmigración se normaliza con políticas eficaces de integración que se deben llevar a la práctica.



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Editorial 355: Una propuesta indecente

28/11/2019

Propiamente no hablamos del guión de la película que batió récords de taquilla, cuyos protagonistas eran el afamado Robert Redford y la atractiva, Demi Moore. Pues no, hablamos de la vida real. De una iniciativa, a mi juicio, “indecente” que se presentaba al Parlament balear el martes 26 de noviembre, un poco antes de que este periódico circulara.

El grupo político que representa a VOX en el Parlament balear presentaba una Propuesta No de Ley (PNL) que consistía en pedir al Ministerio del Interior los datos de delincuencia y condenas por nacionalidad y estatus de residencia en España.

El diputado Sergio Rodríguez en su intervención comentaba que “el año pasado asesinaron a 47 mujeres y el 40 por ciento de los agresores eran extranjeros. En Baleares ha habido un incremento notable de la delincuencia: 13 por ciento en delitos contra la libertad sexual, 46 por ciento de violación con penetración y un 28 por ciento asesinatos”, remataba Rodríguez que las Islas es la comunidad en la que crece más el número de inmigrantes. Esta propuesta como era de esperarse fue desaprobada por el resto de formaciones políticas del Parlament balear.

Entre líneas se puede interpretar perfectamente que con esta regla de tres deducimos que a mayor número de inmigrantes los delitos suben como la espuma.

En vísperas a las elecciones autonómicas y municipales cuando entrevisté a Jorge Campos y al general Fulgencio Coll en la redacción de Baleares Sin Fronteras en ejercicio de la pluralidad de este medio de comunicación, tal y como lo hemos defendido siempre, les manifesté mi punto de vista respecto a las hipótesis totalmente equivocadas de este partido político respecto a la inmigración.

Y es que, siguiendo las directrices del debate y el desmontaje de algunos argumentos con la Ley en la mano que se explican sobre la inmigración, me planteo seriamente organizar unos foros jurídicos con los mejores abogados penalistas y de extranjería para debatir sobre estos asuntos que actualmente son objeto de controversia y están en el ojo del huracán para sacar réditos políticos.

La actual tendencia es ir por las redes insultándose unos a otros. A trata de “fascista” a B y B le responde “comunista”. En eso se han convertido las redes sociales, en fachas o progres. Insulto viene, insulto va.

Respecto a las corrientes que se dicen ser defensoras de los derechos humanos y van en contra de los discursos xenófobos aborreciendo los mensajes de odio, también les recomendaría en el nombre de algún sector del colectivo- no los represento a todos- pero sí que esta vez me atrevo a decir que hay una gran cantidad de gente inconforme por la ausencia de políticas de integración social en estos años en los que ha gobernado el Pacto de Izquierdas en el Govern balear. Y es muy sencillo de explicar.

No me proclamo vocero de nadie, ni nunca lo he hecho; pero en la actual coyuntura existe una plataforma de la inmigración que no se siente representada por nadie y evidencia la ausencia de políticos locales, que aunque no tengan competencias estatales en Madrid, sí que sería ideal que se empaparan, se preocuparan, se mojaran de la problemática social que existe en este momento con los colectivos foráneos, como por ejemplo, la gran cantidad de personas que están expuestas a la exclusión social por no poder renovar sus papeles, a causa de la falta de personal en la oficina de extranjería.

Este es un ejemplo de varios a citar. No se concibe una Comunidad Autónoma con un 25% de población migrada en la que una dirección de inmigración brilla por su ausencia. Y la creación de esta oficina no tendría que apuntar a subvenciones, ni a ayudas de ningún tipo para evitar malos entendidos desde ahora.

La apertura de una oficina de estas características ayudaría a visionar los problemas de los colectivos foráneos, y al mismo tiempo, a analizarlos mediante un trabajo transversal con el tejido asociativo en la aplicación de políticas de integración social eficaces, y dicho sea, salirle al paso a discursos que dividen, y que indudablemente, ponen en jaque a la buena convivencia.



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Editorial 354: Beber de su propia medicina

13/11/2019

Dos días después de las votaciones presidenciales me he abstenido en las redes sociales de emitir un concepto sobre el desenlace del pasado 10N, prefería plasmar el análisis de la resaca electoral a través de esta plataforma de opinión.

Y es que, sin lugar a dudas, a nivel personal- no creo ser el único- en tener la percepción de la carencia absoluta de autocrítica, me sorprende tanto maquillaje adornado de trilladas palabras para disimular las heridas que dejó en la izquierda el 10N.

Es cierto que se ganó, pero a la vez se perdió, parece una frase cantinflesca, sencillamente la amplía ventaja de hace seis meses de la izquierda se redujo ostensiblemente frente a la derecha, que se levantó como Lázaro de su tumba- no propiamente Franco- de entre los muertos, eso no solo incluye la irrupción de Abascal, hasta Casado del PP, cuyas quinielas lo situaban de patitas en la calle en abril pasado por el desastroso resultado, tuvo el tiempo suficiente para tomar nuevos aíres.

No se necesita ser un analista político o un erudito en la materia para concluir que en estas elecciones la izquierda perdió bastante fuelle si se comparan a los resultados del 28 de abril. Y si hubiese unas terceras elecciones, o un tiempo adicional como lo llaman en el fútbol, la cosa se terminaría de complicar aún más.

En cifras, la subida de la derecha y el decrecimiento de la izquierda apuntó al mismo momento en que Pedro Sánchez hizo un llamamiento a nuevas elecciones al no conformar gobierno con Unidas Podemos y por carecer de más aliados que le permitieran la investidura.

Con esto no solo se consumió la exhumación de los restos de Franco, sino que además se revivió a una corriente ideológica como VOX que tan solo tenía 24 escaños y hoy por hoy llega al Congreso de los Diputados con 52 escaños. Un balón de oxígeno, mejor oportunidad imposible de desaprovechar.

Hartazgo, castigo y abstención. No se deben estar haciendo las cosas medianamente bien y el inconformismo generalizado aflora cuando los números cantan por sí solos con un marcado decrecimiento de la izquierda. El 28A, el PSOE ganó en 3992 municipios y el pasado domingo triunfo en 3509; Unidas Podemos de ganar en 73 pasó a triunfar en 56.

El PP obtuvo 363 municipios más respecto a las votaciones anteriores, VOX ganó en 278 municipios, concretamente de triunfar en 72 hace seis meses pasó a ganar representación en 206 municipios más. Me abstendré de ahondar en el desplome de Ciudadanos y la renuncia de su líder, Albert Rivera, simplemente los votantes naranjas fueron perdiendo la credibilidad y hubo un trasvase de votos a VOX y al PP sumando un porcentaje relativo de abstencionismo.

En nuestras Islas, al igual que en el resto de España, la tendencia fue la misma, aunque el PSOE sigue siendo la fuerza política mayoritaria, aun así se perdieron 21.563 sufragios comparados con abril y Unidas Podemos, la segunda más votada obtuvo 10.501 votos menos.

El PP en las Islas también evidenció una notable mejoría al incrementar en 16.141 electores respecto a abril y VOX disparó su electorado en 18779.

En resumen las matemáticas no mienten, es la voluntad popular, más que hablar de fascismo o de VOX, partido con el que no comparto en absoluto el programa electoral sobre inmigración y el discurso populista (es asunto para otra edición), opino que si los corrientes denominadas progresistas no se reinventan y aprovechan estos cuatro años para trabajar por y para los ciudadanos, seguramente las urnas no perdonarán en las elecciones del próximo cuatrienio.

Más que lanzar dardos y defenestrar al rival político en las redes sociales, es hora de jugar su propio partido haciéndole recuperar la confianza al potencial elector con programas de bienestar social, que incluya salud, educación, vivienda y verdaderas campañas de integración social en una Comunidad Autónoma en la que casi el 25% del total de la población residente es foránea. Y respecto a la situación global. ¡Qué Dios nos agarre confesados si llegamos a unas terceras elecciones!, al cierre de esta edición se anunciaba un pacto de gobierno de Sánchez e Iglesias.



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Editorial 353: Muchas más alegrías que decepciones

29/10/2019

Incontables veces el ser humano habrá tenido la sensación de no valorar suficientemente los méritos profesionales conseguidos con el trascurrir de los años, o incluso, no dar crédito a lo que potencialmente es capaz de llegar a hacer. La tendencia es que con el día a día todo se convierte en un ir y venir por lo que no nos detenemos a pensar acerca de la influencia que un acto o un emprendimiento nuestro puede tener sobre los demás.

Los recientes 19 y 20 de octubre en el festejo de los 16 años de este periódico en el Parque de las Estaciones en Palma nos llegó un mensaje claro. No deja de resultar exultante que a pesar del trascurrir de los años salgan de la nada muchos lectores con los que por primera vez interactuábamos, los que aprovechaban el festejo para manifestarnos personalmente su aprecio y fidelidad por las noticias e incidencias quincenales del Baleares Sin Fronteras, la pista siempre nos la han seguido, o mejor, muchos anónimos nos han tomado “la matricula” desde que en el 2003 circula este periódico, insospechada coyuntura pero a la vez gratificante sensación.

No es para menos, sentir orgullo cuando no pocas personas residentes en Mallorca, que han emigrado de sus países de origen hace diez, veinte, treinta años nos transmiten su reconocimiento por acercarlos a su cultura, a su historia, a sus asociaciones o a sus consulados a través de las páginas de este periódico.

Trescientas cincuenta y tres salidas contando esta edición, desde luego, no es para menos sentir felicidad cuando escuchamos frases regocijantes que nos invitan a no parar. Y es que si bien es cierto que con el surgimiento de la era digital y el fenómeno de las redes sociales, el papel pierde fuerza -muchos periódicos han desaparecido- también es innegable que dependiendo de la temática social aún tenemos vida para largo rato.

En esa misma línea, el éxito de la labor integradora que siempre ha pretendido este medio se suma a la voluntad de los cargos de responsabilidad política con amplia visión social respecto al trabajo proactivo de integración, conocer de cerca a los colectivos inmigrantes residentes, que dicho sea, constituyen entre el 20 y 25% del total de la población en esta Comunidad Autónoma.

Las páginas de Baleares Sin Fronteras siempre han hecho eco de las diferentes iniciativas y programas sociales puestos en marcha por los políticos que no se conforman con lograr el objetivo del sillón o de pasar sin pena ni gloria en una legislatura –como hemos visto a algunos-, sino que hacen todo lo que esté al alcance de su mano para trabajar arduamente con el tejido asociativo serio, además de ingeniarse iniciativas que generen políticas de buena convivencia, respeto y tolerancia en un lugar multicultural como lo es Baleares.

Nos ha sido grato encontrarnos en estas cuatro legislaturas en mayor o menor grado con el apoyo y reconocimiento institucional de algunos Ayuntamientos de la Isla, el Consell de Mallorca y el Govern balear, también es cierto que nos hemos tropezado con situaciones decepcionantes, específicamente, de gente que tras lograr su objetivo pasa olímpicamente de todo y llega a calentar el asiento del despacho, pero nos quedamos con lo positivo.

Hay discursos que a los oídos resultan bonitos, pero sin contundencia a la hora de llevarlos a la práctica, sencillamente porque no existe tal apuesta de la que hablan, no todos los que dicen decantarse por la multiculturalidad lo hacen de corazón, unos lo hacen por ganar réditos políticos y otros simplemente por aparecer socialmente correctos de cara a la galería, de lejos se alcanzan a divisar. ¡Gratitud por quienes sincera y desinteresadamente valoran el esfuerzo editorial de cada quince días, seguimos con otra edición!.



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Editorial 352: Dieciséis años de conclusiones

12/10/2019

Ha llovido muchísima información acerca de inmigración en estas páginas desde el 10 de octubre del 2003, día en el que salía a la calle un periódico con una denominación a la que, aún hoy por hoy y especialmente con los tiempos que corren, alguna gente lo contempla con cierto resquemor, unos se hacen los desentendidos, comentan detalles en sus círculos más cercanos sin atreverse a exteriorizar lo que piensan para quedar políticamente correctos, otros, los más desconfiados pero sinceros, demuestran a las primeras de cambio su rechazo a nuestra línea editorial. Lo escribo tal cual lo percibo, y es que para no plasmar la realidad como la observo, prefiero cerrar el “chiringuito”, mejor explicado, dejar de editar un periódico.

La tendencia paranoica de los actuales tiempos es que ciertos mensajes definen a la inmigración com el “arte” de llegar de los países de origen a chupar del bote, a recibir ayudas, a ser beneficiario de subvenciones, a tener prioridad sobre los nativos en los servicios básicos, y como si fuera poco, a quien tiene la desgracia de estar “irregular” se le vincula inmediatamente a la delincuencia.

Tristemente no me canso de escribirlo en casi todas las ediciones, las redes sociales se han convertido en un nido de sujetos que destilan odio en cada palabra cuando se refieren a los llegados de afuera. Ya en la praxis recuerdo a una joven taxista mexicana de los Ángeles, California, que recientemente durante el trayecto al aeropuerto LAX, me contaba cómo miles de xenófobos habían salido del closet y promulgaban su odio al inmigrante desde la llegada de Trump al poder, tema tabú del que antes solo se hablaba entre las paredes de las casas, sencillamente antes estaba muy mal visto, ahora no.

Lo mismo está sucediendo en gran parte de Europa con el discurso cansino de que la inmigración es la causa de todos los males de una sociedad, ignorando el resto de desgracias. Por todo esto, la temática que abordamos en este periódico desde hace 16 años es motivo de análisis en positivo para quienes realmente desde los cargos de responsabilidad política trabajan por la real integración de los nuevos ciudadanos y el verdadero tejido asociativo- no solo de fiestas- que verdaderamente dedica su trabajo social a la gente que dice representar.

Hoy después de 16 años recuerdo a los altos cargos en áreas sociales de los ayuntamientos, del Govern y de los Consells insulares que han puesto durante sus mandatos empeño y dedicación para sacar adelante los proyectos de integración real de los llegados de afuera, y es que el integrar abarca muchas definiciones que van desde los derechos hasta las obligaciones como nuevos ciudadanos.

Pese a haber avanzado en políticas de integración falta aún mucho por hacer, no bastan los discursos reivindicativos en Twitter o Facebook. A mi criterio falta bastante pedagogía, que en la práctica se sigue descuidando. La experiencia profesional en estas cuatro legislaturas me convence cada vez que la inmigración no se puede relacionar únicamente a una tendencia o corriente ideológica. No por el hecho de ser de un color político se es más o menos proclive a la inmigración, muchas veces las apariencias nos confunden y hasta nos asaltan en nuestra buena fe.

Agradecemos a los lectores, a la empresa privada y a quienes desde los cargos de responsabilidad trabajan con hechos y no con palabras por una sociedad más tolerante, amable y solidaria.



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Editorial 351: Papeles caducados

26/09/2019

Antes de entrar en materia sobre el tema central de estas líneas, decir que no son nada alentadoras las noticias esta edición. El efecto domino del cierre del tour operador Thomas Cook puede convertirse en un golpe devastador para todos los sectores. No se necesita ser analista económico para deducir que si el epígrafe turismo, el padre de los pollitos sufre un duro revés, los demás también acarrearán graves consecuencias.

Hablamos de la restauración, la construcción y los servicios que también, sin duda, quedarán malheridos. Conozco a muchas personas que trabajan en estos sectores, por ejemplo, en reformas de hoteles en invierno. Seguramente usted tendrá conocidos que ya le han expresado su preocupación por el inminente decrecimiento de los puestos de trabajo respecto al otoño-invierno del año pasado.

Es un batacazo que no se esperaba nadie. Veintidós mil puestos de trabajo menos, y miles de turistas tirados a su suerte en las Islas, entre los lugares más afectados..

El panorama sombrío no deja perspectivas de ver la luz al final del túnel, y ahora más que nunca cuando la clase política va de mal en peor, y si no son capaces de pactar entre ellos, menos aun cuando se tenga que resolver un problema mayúsculo como el terremoto económico que ha supuesto el cierre de este gigantesco tour operador. Esperemos como transcurren las cosas, ojala el golpe sea leve y no sea el comienzo de otra crisis en la que la peor parte la lleven los destinos cuyo sustento en un gran porcentaje depende del turismo.


No hay funcionarios suficientes


Y si la pasada edición hablamos de trámites administrativos, papeles en regla, plazos para la obtención de la nacionalidad, en esta quincena desde luego que no pasaremos por alto la noticia publicada en estos días por el Diario de Mallorca (ya anunciada desde hace tres meses en Baleares Sin Fronteras) sobre la otra crisis administrativa que se avecinaba con las personas que estaban expuestas a quedarse con los papeles caducados, y efectivamente ha ocurrido.

Es aterrador que el gobierno a estas alturas no haya podido cubrir las plazas de funcionarios en la Oficina de Extranjería de Baleares, por no mencionar a otras de la Administración para evitar salirme del tema.

Hay personas de diferentes nacionalidades en las empresas que no han podido seguir trabajando. La explicación es muy sencilla: los papeles les han caducado y por más que hagan el intento de renovarlos cumpliendo con todos los requisitos exigidos, todo se convierte en una odisea. Es imposible acceder a la cita previa.

Con esto se está abriendo el camino para otro nuevo tipo de irregularidad administrativa que afecta gravemente a quienes están cotizando, no solo para renovar sus papeles, sino para acceder a la nacionalidad española, hacer una reagrupación, o incluso, un trámite bancario.

Lo que está sucediendo en la Oficina de Extranjería de Palma no es cualquier chiste. Las abogadas que escriben para este periódico, concretamente Beatriz Tobón y María Sabater se han mostrado preocupadas por las estrictas políticas de las empresas de negarse a prolongar o renovar contratos a trabajadores con papeles caducados.

Simplemente lo que hacen las empresas es curarse en salud, obviamente no quieren meterse en líos por muy buenos y eficientes que sean esos trabajadores. Y lo peor de todo es que las asociaciones de inmigrantes que hace tres meses se reunieron con la delegada del gobierno en ese entonces, Rosario Sánchez y el delegado de gobierno en funciones, Ramón Morey, al día de hoy no tienen respuestas concretas sobre las soluciones que se avizoran. La tecla está muy seguramente en Madrid, pero si no hay voluntad política este problema se puede salir de las manos a tenor de la gran cantidad de personas que en la práctica van quedando en situación irregular.



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Editorial 350: Cuando la mediocridad se maquilla

14/09/2019

Es normal escuchar despropósitos en boca de personas que desgraciadamente no han tenido la oportunidad de formarse, no solo académicamente, sino que provienen de hogares desvertebrados, muchas veces con problemas de diverso índole contextual que son el reflejo de la personalidad forjada desde la niñez.

Cada vez confirmo más la teoría de que quienes culpan a los demás de sus desgracias están condenados a ahogar su desdicha, su odio y su resentimiento en el mar de los fracasos para terminar muriendo en los propios inventos que su mente les marca.

Estamos en una sociedad en la que desahogamos todas las penas en nuestro propio espectro comunicativo denominado redes sociales, en donde ponemos a parir a Raimundo y todo el mundo, y todo lo que se cruce por nuestro camino, incluso según el humor con el que amanezcamos, o las frustraciones personales que queramos disimular. Es evidente que las redes han servido para delatar la verdadera personalidad de individuos que han sacado a relucir lo que siempre tenían atragantado y no eran capaces de sacar a la luz pública por aquello denominado políticamente incorrecto o mal visto socialmente.

Incomprensible resulta leer en redes sociales comentarios o pensamientos del copia y pega tendenciosos y de mala leche apuntando a fomentar el odio, la rivalidad y el egoísmo entre los mortales de diferentes procedencias. Pero más incompresible es que esos mensajes provengan de personas de las que hasta hace poco consideraba con un alto nivel de análisis de la realidad e idoneidad suficiente de diferenciar una noticia falsa o verdadera.

El caso de la inmigración es uno de los perfectos ejemplos a citar dado el surgimiento de partidos políticos que se han apoyado en esta temática para irrumpir con fuerza. Simplemente han visto en el fenómeno migratorio su caballo de batalla para ganar réditos en lo que en la práctica equivale a votos, pero realmente eso no me preocupa, siempre he sido de los que he pensado que en política todo se vale, basta con estudiar el tema en una especialización de comunicación política en la que me formé para ver cientos de ejemplos de marketing de las grandes campañas presidenciales y conocer que muchas de las ideologías que nos venden constituyen una verdadera farsa, el fin justifica los medios.

Lo que realmente no es una farsa es el anómalo comportamiento de gente que hasta ayer consideraba objetiva e imparcial, de profesionales formados en las aulas escribiendo todo el día en Twitter y Facebook mensajes cargados de resentimiento y odio. Y lo peor, no hay que ser muy listos para deducir que muchas de estas personas achacan sus fracasos, concretamente, la falta de empleo y oportunidades sociales a la llegada de miles de inmigrantes “ilegales”.

No faltan los que escriben todo el día acerca de la aparición de los refugiados, de las ayudas a los “ilegales” (fake news la inmensa mayoría), del Paro que cobran los forasteros, del incremento de la inseguridad por culpa de los inmigrantes…en fin apuntan directamente que la causa de las desgracias propias es por la inmigración, definitivamente existe una marcada obsesión por esta temática.

Estoy plenamente convencido que lo de los refugiados y todo este etcétera negativo de la inmigración ligada con la delincuencia no va asociada únicamente a los irregulares administrativamente (no defiendo la teoría del papeles para todos). Pero indudable que la excusa inmigración se ha convertido en un argumento de muchos –aunque lo nieguen –para ocultar su mediocridad personal, y por qué no, ese sentimiento xenófobo que nunca había podido vomitar públicamente.

Tengo amigos españoles, incluso sin ideología política, que son grandes emprendedores y van por la vida triunfando, y a los que les cuesta llegar a final de mes no culpan a los demás, ni al sistema de sus propias desgracias. ¡El mundo es nuestro, es de todos!, achacar a los demás las limitaciones propias no es buena consejera.



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Editorial 349: Nada cambiará, mientras haya miseria en otros lugares

16/08/2019

Muy pocas cosas nuevas que agregar sobre el problema humanitario de los inmigrantes a bordo del barco de la ONG, Open Arms. Desde los primeros días de nacimiento de este periódico he dejado muy clara mi posición.

No es un razonamiento progresista, buenista, sentimental o de pretender convertirme en el Robin Hood de la humanidad. Lo digo por quienes se van lastre en ristre en contra de la inmigración ilegal, sea en Europa o en Estados Unidos, no, es simplemente cuestión de entender, tocar un poco de mundo, de haber viajado algo y de por lo menos mínimamente estudiar los eternos conflictos sin resolver de los países de origen, es decir, de la otra media humanidad podrida de injusticia social, harta de violaciones de derechos humanos, cuyo instinto de supervivencia les obliga a enfrentarse a misiones peligrosas, miles de personas hastiadas de tocar los umbrales de la pobreza absoluta.

Con estos problemas pueden poner a miles de Trump, Salvinis o Le Pen, o quienes renieguen en contra de la inmigración ilegal y la cosa seguirá intacta. Nada importará si construyen miles de muros como los que pretende levantar el mandatario estadounidense en la frontera con México.

El asunto seguirá así y a la gente que está jodida y hasta las narices de aguantar miseria en sus países de origen, nada, ni nadie les persuadirá de no arriesgar sus vidas por un mundo mejor, para cómo viven actualmente, igual les da morir en el intento, la gloria sería llegar a otro mejor mundo, nada que perder, pero sí mucho que ganar.

Y que la inmigración irregular muchas veces trae consigo pobreza, inseguridad y exclusión social, sí claro, el riesgo está latente y seguirá acechando, pero eso es imposible de cambiar mientras persistan las desigualdades abismales en África y en la mayoría de los países latinoamericanos.

Las mafias de traficantes de inmigrantes siempre han existido en todo el planeta, no solo en el continente negro, en Centroamérica pasando por USA, estas organizaciones criminales siempre han estado a la orden del día.

Remontándome veinte años atrás en el tiempo, cuando viví en Estados Unidos. Concretamente en New York, tuve la oportunidad de cubrir cualquier cantidad de noticias sobre inmigración irregular, gente que atravesaba el hueco desde Centroamérica por México, algunos coronaban el destino y otros se quedaban tan solo en el intento.

No es nada nuevo lo que estoy viendo en relación a hace dos décadas atrás, me remito a la expresión popular, el mismo perro con diferente collar (refiriéndome al contexto del problema). ¿De qué nos aterramos en Europa?, si siempre ha sido la constante, ahora la diferencia es que hay barcos con insignias de ONGS cuya misión es la de salvar vidas, aunque algunas personas insistan en que son subvencionados para que sus directivos ganen pasta.

En ambos casos es como estar en la misma situación, pero con diferentes protagonistas, en definitiva, por mucho que critiquen, se suban por las paredes con la llegada de pateras o que nos digan a los que entendemos de otra manera el problema “acógelos en tu casa”, la cosa seguirá siendo igual.

Apelar al sentido común es la mejor opción, mientras el hambre, la miseria, la corrupción, la falta de oportunidades, y peor aún, las guerras y los desplazamientos sigan en aumento en media humanidad la tendencia del desplazamiento será la misma, nadie puede rasgarse las vestiduras, es luchar contra la corriente, esa misma corriente de aguas que ha segado miles de vidas en el mediterráneo que simplemente claman a gritos un mundo decente para ellos y sus familias.



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Editorial 348: Malinterpretación y el respeto por el dolor de una familia

27/07/2019

Las redes sociales definitivamente se han convertido en los jueces que te condenan por una palabra que escribes a la ligera, o por algo que expresas por las experiencias que observas en la calle. Esta semana escribía en mi perfil de Facebook una opinión respecto a algunas personas que estaban en el Paro o cobraban ayudas a las que les resultaba más rentable cobrar la prestación que interesarse por sus propios medios en hacer cursos de formación y capacitación en aras de ampliar y mejorar su espectro laboral.

No lo hice con intención de ofender a nadie, ni mucho menos de tachar de vagos, sinvergüenzas o maleantes a quienes cobran el Paro. Si se tratara de esta premisa estaría señalando a mis propios amigos, conocidos e incluso a mí mismo que en mis comienzos en esta tierra me vi obligado a acudir a esta prestación, no por mucho tiempo pero también he probado los efectos de lo que es estar sin trabajo.

Creo que algunas personas entendieron el mensaje antes de editarlo, el propósito era el de informar y llamar la atención por el pasotismo de algunos, pero jamás la intención era herir ni ofender a nadie, quienes me conocen saben que nunca lanzaría un mensaje que atentara en contra de los derechos de alguien, simplemente se trataba de una reflexión, y no mía exclusivamente, sino de personas que sí aprovechan estos cursos de formación promovidos desde el SOIB.

Hacíamos eco del testimonio de un alumno que estaba recibiendo instrucción en unos cursos de técnicos de instaladores de gas, que nos manifestaba su preocupación por la falta de gente interesada en inscribirse, que obviamente, repercutiría en el cierre de un curso que ofrece la posibilidad de acceder a empleos directos especializados con un salario base de 1200,00€ y todas las prestaciones del caso garantizadas.

No es un despropósito, ni se está inventando. Si bien en este país cuesta bastante conseguir empleo en algunos sectores, en otros ámbitos especializados como el descrito faltan candidatos, quizá porque no están informados o sencillamente no están interesados. Pero el mensaje apuntaba al desaprovechamiento de estas oportunidades al alcance de muchas personas que tras finalizar de cobrar el Paro quedan a media luz. ¡Simplemente eso!

Aún estamos a la espera de obtener respuesta de los encargados de esos cursos para dar a conocer la problemática que existe, y si ya se ha arreglado por estos días pues mucho mejor.



Milagros Alanis Moyano, una chica argentina, 19 años moría envenenada tras haber ingerido una pastilla tóxica antes de entrar a un concierto el pasado 14 de junio en Sos Fusteret. Como lo comenté en mi perfil de Facebook, antes de ser periodista soy padre de familia de dos pequeñas y jamás se me ocurriría caer en la trampa sensacionalista de los linchamientos colectivos a los padres de la chica sin conocer primero las circunstancias que antecedieron al hecho.

Los que critican, e incluso se mofan en los momentos trágicos de dolor deben obrar con cuidado, no sea que se reviertan todas las sandeces que bajo el desconocimiento opinan. Debe ser un viacrucis para la familia soportar cantidad de barbaridades que ahondan en la herida.

Recordemos que todos tenemos una familia y el escupir para arriba es muy mal consejero, nadie conoce a fondo las connotaciones sociales que derivan una tragedia de estas características. Por el momento les envío a los familiares mis sentimientos de condolencias, y a Lautaro, hermano de Milagros, a quien conocemos por un entreno en nuestro equipo de fútbol, le enviamos un abrazo fraterno y un mensaje solidario. Esperemos que este tipo de hechos poco se repitan y a quienes se dedican a lucrarse con este deleznable negocio del trapicheo les caiga todo el peso de la justicia.



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Editorial 347: No es demagogia, ni defender lo indefendible

13/07/2019


Leía estos días una noticia sobre las ayudas a los inmigrantes “ilegales” en Mallorca que estaban en grave riesgo de exclusión social. Y desde luego, repasaba comentarios de personas, generalmente los jueces de las redes sociales, que realmente están muy distantes de conocer a ciencia cierta la raíz del problema.

En uno de los muros de un reconocido periodista mallorquín, Miguel Ángel Ariza, por cierto, afincado en Cali, Colombia, me permití, escribir lo siguiente, a tenor de la cantidad de mensajes que solo culpaban a los irregulares de ser prácticamente la raíz de los problemas de este país, pero que en mi humilde opinión, nada más y nada menos, es un sofisma de distracción para maquillar los verdaderos problemas y el cáncer que no solo corroe a este país, sino al resto de lugares de geografía universal.

Por supuesto, ahora, yo mismo también podría investigar y redactar un artículo sobre la cantidad de inmigrantes que cotizan a la Seguridad Social en esta Comunidad Autónoma generando Estado de Bienestar, sí así como se lee para los íncredulos

A estas Islas llega gente que se lo curra y no solo vive del cuento como muchos creen y opinan a priori, esos mismos que no analizan el problema desde la semilla y prefieren hacerlo desde la óptica superficial.

Tenemos que decir que Baleares es la cuarta Comunidad Autónoma en la que los extranjeros cotizan más a la Seguridad Social respecto al resto de Comunidades de España. (Datos recientes del Ministerio)

No justifico la avalancha desmedida de gente de afuera a países con limitaciones para acoger. No comulgo con quienes hacen mal uso de esas ayudas, pero tampoco me posiciono a favor de los estigmas, o en hacer la más fácil señalando a la inmigración como si se tratara de una de las peores pestes de la humanidad, tal y como leo en algunos comentarios, incluso de gente aparentemente ilustrada. pero me hago varias preguntas:

¿Por qué los medios no hablan de lo que se maneja en B en este país?. Prácticas muy comunes hasta en las “mejores familias”. 

Eso también hace parte del hueco presupuestario y del déficit catastrófico para que los jubilados no tengan derecho a una pensión digna.

¿Por qué no se ahonda más en la corrupción política y en los estrambóticos sueldos de quienes están en el hemiciclo o los altos cargos públicos?. Eso también afecta a nuestros pensionistas. 

¿Recuerdan el caso de las preferentes?. ¿Fueron los inmigrantes los que arruinaron la vida de miles de ancianos?. Hasta donde tengo entendido Rodrigo Rato y compañía no venían de África o de Sudamérica. 

Miles de españoles e inmigrantes también desfalcan al erario público cobrando en B, o cotizando lo que no corresponde por aquello de los falsos empresarios o autónomos, que dicho sea, es un mecanismo para liberar a las empresas de sus obligaciones. Eso también afecta a nuestros pensionistas, pero casi nadie lo menciona en los medios o redes. 

Conozco en Mallorca muchísimos negocios regentados por empresarios sudamericanos, cuya fuente de trabajo genera ingresos, y por consiguiente, impuestos que engordan las arcas públicas para los futuros pensionistas.

El sector de la propia salud es un rubro en el que los propios profesionales de la salud llegados de otros países aportan, cifras nada ínfimas a la SS.

Sería ideal que los medios reflejarán el otro contexto desconocido. Así como se habla de “ilegales” que no equivale a convertirlos a todos en delincuentes, también que se mencione a los millones de inmigrantes que aportan pasta al erario público.  

Y lo peor: mientras sigan existiendo los niveles de injusticia y desigualdad social en esos países con la venia europea y norteamericana, nadie detendrá los flujos masivos migratorios por mucho que los jueces de las redes sociales renieguen y se rasguen las vestiduras.



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