Reactivación Palma fase 2

Por Redacción BSF





EDITORIAL | Por Juan Pablo Blanco
Editorial 361: El Palma Futsal y la UD Ibiza cero tolerancia al racismo

28/02/2020

En la edición número 360 de este periódico, un mes atrás, hablamos en esta misma columna sobre la lacra del racismo en los recintos deportivos y las medidas tibias que se aplicaban para aniquilar a esta lacra social. Pues bien, el fin de semana pasado un jugador del Palma Futsal fue víctima de insultos racistas durante un partido que su equipo disputaba en Zaragoza.

Vicente Engonga, ex jugador del Real Mallorca y de la Selección de España recordaba en un documental de Bein que lo importante era que este tipo de repudiables hechos fueran denunciados a gran escala por los clubes afectados.

Enhorabuena a José Tirado, director deportivo del equipo. El ex jugador de este deporte no tuvo reparos en colgar en la WEB del club el sentimiento de impotencia tras un contundente comunicado emplazando a las autoridades deportivas a sentar un precedente importante.

En estos casos no se puede ir de rositas ni con paños de agua tibia, ni con cartelitos para la foto de los dirigentes. De lo que se trata es de identificar a los intolerantes y vetarles la entrada a un recinto deportivo. No hay precedentes y mientras no los haya será imposible eliminar el racismo en el deporte.

Mientras el jugador brasilero Nunes del Palma Futsal “estaba jodido” por esta experiencia deleznable, tal y como explicaba Tirado en el comunicado, en Gijón, Christian Joel, portero de origen cubano del filial B del Sporting de esa ciudad, que disputaba un partido frente a la UD Ibiza, también pasaba un trago amargo tras recibir un video de unos niñatos recogepelotas con un mensaje asqueroso: “aquí está tu sudadera, inmigrante”

El portero del Sporting B antes del partido en Ibiza había perdido su sudadera en el calentamiento. Los jóvenes se la habían literalmente robado. Chapó también por el equipo ibicenco que no dudó en apartar de las filas de la Academia a los ayudantes del club.

No obstante, en el segundo caso preocupa la edad de los agresivos recogepelotas, no sobrepasan los 20 años. Y poco cuesta adivinar, salvo equivocaciones, de dónde habrán aprendido esas agresivas manifestaciones de odio desde tan temprana edad, además del ingenio de aprender a insultar a alguien con la ingenuidad añadida de colgar el video en redes sociales.

Nada que agregar, solo que poco o nada se está haciendo para que se tomen medidas contundentes. Pero la pelota sigue estando en el tejado de los políticos y los dirigentes deportivos que creen que con una foto y un cartel la cosa se va a arreglar.

En el fútbol modesto lo hemos vivido desde hace diez años con nuestro Baleares Sin Fronteras Fútbol Club en categorías aficionadas en donde la invisibilidad de estos degradantes episodios es evidente, salvo unos pocos árbitros se pronuncian en las actas, y ni qué decir de las medidas correctivas que brillan por su ausencia.


Mujeres en el 8 de marzo

Dedicar estas líneas a las mujeres trabajadoras que han luchado por ellas mismas para salir adelante en homenaje al Día Internacional de la Mujer. A todas las inmigrantes, muchas españolas que también han salido de este país en búsqueda de un mejor porvenir. Ellas representan un símbolo de igualdad. No deben existir los 24 de diciembres o el Día de Reyes para ser más solidarios, o el 14 de febrero para impresionar en las redes sociales con una foto besando a la pareja. El 8 de marzo deben ser todos los días del año representados en la igualdad y el agradecimiento a las mujeres emprendedoras, luchadoras y a quienes lo han dado todo por sus hijos, sacrificando gran parte de su vida. En el entorno que me rodea, difícil no ser esclavo de tres mujeres que representan lo que soy como hombre en el presente y la mujer que en el pasado me permitió ser lo que hoy soy al traerme al mundo. Por todas ellas, la vida siempre será mejor.



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Editorial 360: No tenga miedo a denunciar aunque esté irregular

13/02/2020

No todo lo que se escucha o se ve en la calle es para publicarlo por muy noticioso que parezca. A pesar de que siempre me haya apasionado esta profesión, siempre he antepuesto el factor humano, especialmente cuando se trata de proteger la identidad de las personas vulnerables que puedan resultar gravemente perjudicadas por una información.

Me he abstenido de publicar informaciones de historias escabrosas que llegan al alma. Siempre me pregunto lo conveniente que resulta publicar una noticia con los pro y los contras que pueden causar.

La responsabilidad social es esencial en esta profesión y ya con 30 años de ejercicio, el ego, la vanidad o la figuración pasan al baúl de los olvidos. Firmar una noticia que pueda perjudicar a alguien para preservar su intimidad no es un trofeo de guerra, por el contrario, la conciencia nos puede despedazar por no cumplir a cabalidad aquello denominado “sigilo periodístico”.

Hemos regresado el tiempo. Nos encontramos en una época en la que la irregularidad administrativa en las Islas es una constante. Palabras menos, hay mucha gente que está a punto de arreglar su estatuto migratorio como existen otras personas a las que aún les falta tiempo para hacerlo.

El hecho apunta a que desde hace un año a la fecha me he encontrado en diferentes lugares con personas que me cuentan sus penurias del día a día, experiencias traumáticas a las que son sometidas por no tener los papeles en regla. Algunos pidiéndome toda la reserva del caso me han contado que los contratan hasta por dos euros la hora para hacer trabajos pesados del campo, realizan trabajos extenuantes en determinados lugares a los que las inspecciones de trabajo no alcanzan a llegar.

Existen también mujeres inmigrantes trabajando largas horas en casas de familias por sueldos precarios sin Seguridad Social y obviamente sin ningún tipo de prestación por no tener su situación migratoria en regla.

Situaciones de las que me he enterado por las propias víctimas que prefieren muchas veces callar hasta que cumplan los tres años para optar a la regularización. Realmente temen a hablar más de la cuenta para no meterse en ningún tipo de problema que ponga en riesgo su permanencia en España.

Y es que de esa desgraciada coyuntura es de la que se aprovechan algunos impresentables para sacar beneficio propio. Me he enterado por boca de los propios afectados de algunos inescrupulosos empresarios que “contratan” a jóvenes sin papeles para luego no pagarles. Y sí existe una deuda pendiente les recuerdan que están “sin papeles en este país”, no tienen ningún derecho y les dicen que cuentan con todo un arsenal de amistades influyentes para hacerlos expulsar del territorio nacional.

Literalmente los amedrentan, les meten miedo en el cuerpo para que no cobren lo que han trabajado. Las deudas para estos impresentables nunca las pagan y siguen tan tranquilos porque saben que el inmigrante irregular que ha trabajado para ellos está muerto del miedo y no se atrevería ir a una comisaría de Policía a interponer una denuncia. Ahondando más en el asunto tengo conocimiento de que algunos de estos jóvenes explotados no solo han sido engañados sino también son víctimas de agresiones físicas.

Es cruel, y hay historias horripilantes como la de unos jóvenes que hacían trabajos de cargar muebles. Dos de ellos fueron acusados de haberse robado una suma elevada de dinero de una maleta. El contratante del servicio duró chantajeándolos un tiempo para que le devolvieran un dinero que jamás ellos tocaron so pena de denunciarlos a la Policía por estar irregulares.

Afortunadamente quien obra bien en la vida a nada le debe temer. Los afectados acudieron a una abogada penalista que les asesoró correctamente. El supuesto perjudicado del robo interpuso una denuncia con argumentos débiles ante la policía.

Tras una buena asesoría de una abogada penalista, la supuesta víctima del robo en el juicio desistió de la denuncia pues a la vez también había sido denunciado por estos chicos. El daño estaba hecho, pero el honor nadie lo restituía. Esté en la situación administrativa que esté no tenga temor a la denuncia. No lo deportarán y si contribuirá para quitarle la máscara a estos aprovechados de la desgracia ajena.

(Recomendamos lectura del artículo página 9)



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Editorial 359:Proliferan en el fútbol muchos Iñakis Williams de élite y aficionados

31/01/2020

A la espera del pronunciamiento de la Liga respecto a los insultos racistas proferidos por una parte de la grada del Cornellà al jugador del Athletic de Bilbao, Iñaki Williams, nacido en esa ciudad hace 25 años, hijo de una pareja de inmigrantes ghaneses refugiados en un campamento de Buduburam. El hecho se presentó en un partido de la Liga Santander jugado en ese estadio, que enfrentaba al Espanyol y al Athletic de Bilbao el pasado 25 de enero.

Si se actuara de oficio de acuerdo a la normativa FIFA, el Espanyol lo tendría cuesta arriba. Si a Luís Suárez, jugador uruguayo lo defenestraron públicamente prohibiéndole la entrada a los partidos por haberle mordido la oreja a un rival italiano en el mundial de Brasil 2014, además de la multa de 117 mil dólares y los nueve partidos de sanción y cuatro meses para no ejercer ninguna actividad ligada al fútbol, en este caso puntual el comité de sanciones de la Liga posiblemente impondrá una multa al club con los otros añadidos sancionatorios como el precinto de la parte de esa tribuna y la apertura de un expediente para prohibir la entrada a los violentos e intolerantes.

Una de las clausulas impuestas a Suárez fue negarle la entrada a un recinto deportivo mientras que la sanción no expirara como si se tratara de un delincuente, por consiguiente, estos impresentables, deleznables y resentidos sociales no tendrían que volver en vida a pisar las instalaciones de un recinto deportivo.

Ahora con el avance de la tecnología en el fútbol deberían aplicarse castigos sin ningún tipo de contemplación para evitar que a esa gentuza, que destila odio por los poros se le permita entrar a un espectáculo público por el resto de sus vidas.  Esta semana vi un documental en Bein sobre racismo en el fútbol. En el trabajo periodístico jugadores como Roberto Carlos, Kameni, Eto´o, el ya fallecido Wilfred, todas víctimas de esta lacra, ofrecían testimonios que vivieron en sus propias carnes en varios campos durante su carrera deportiva.

Episodios que degradan la moral de cualquier persona, que por bastante dinero que ganen en este deporte, no dejan de menoscabar públicamente la dignidad humana, causando daños morales irreparables. Valga decir que la justificación de estos impresentables generalmente apunta a que el insultado siempre va de víctima. Es un argumento para maquillar su conducta agresiva y excusar el odio acumulado en su personalidad. En ese mismo documental, Vicente Engonga, de origen ecuatoguineano, ex mallorquinista, que dicho sea, alcanzó a enfundarse la roja de la Selección de España se refería a una cruel realidad.

Los Iñaki Williams, los Eto´o, los Robertos Carlos y todos los demás deportistas de elite- pero con fama- víctimas de racismo han podido desahogar su enfado ante los ojos del mundo, e incluso plantando cara a los intolerantes. La pregunta del millón que se hacía Engonga, y por qué no, todas las personas que estamos alrededor del fútbol modesto era: ¿Qué ocurre con los jugadores inmigrantes del fútbol regional víctimas de esta situación? Le respondo al ex mallorquinista: no supera el castigo de un mes, incluso, hasta el mismo informe de un acta arbitral denunciando racismo en un partido, o un insulto xenófobo pasa desapercibido para muchos comités de disciplina de las respectivas federaciones autonómicas.

Con nuestro equipo, Baleares Sin Fronteras Fútbol Club lo hemos vivido en algunos campos desde hace una década. No en todos, las generalizaciones son muy malas consejeras, reconozco también haber conocido gente con un grandioso talante humano en este mundillo del fútbol aficionado.

Sin embargo, los castigos ejemplares contra el racismo siguen aflorando por su ausencia. Si en el fútbol de élite no pasa nada, ¿qué se puede esperar de los categorías inferiores?.

Las federaciones y las ligas de cualquier competición, sea cual sea, deben ceñirse a la actual normativa FIFA para desterrar esta lacra. De lo contrario, nunca avanzaremos dejando en evidencia que interesa más el negocio que la dignidad humana.


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Editorial 358: Por el camino equivocado…

15/01/2020

Las personas que han tenido la oportunidad de conocerme saben perfectamente que soy un ser alejado de los radicalismos, extremismos o fanatismos vengan de la corriente ideológica que vengan. (Y eso no es ser tibio)

Por eso hoy, al estrenar la segunda semana del año veinte del siglo veintiuno, me preocupa seriamente los atisbos de odio, rencor, rabia, chulería o cómo lo quieran llamar.

Por el libre derecho a la democracia y a la libertad de expresión, creo que una cosa es salir a defender un posicionamiento en torno de lo “mejor para mí país” y otra muy diferente es aprovechar la oportunidad para vomitar odio y resentimiento mediante el insulto y la apología al nazismo como símbolo de unidad nacional.

Estamos retrocediendo años luz, las redes sociales son infalibles al mostrar imágenes que nos van a llevar a un clímax de intolerancia con altos niveles de peligrosidad para la convivencia.

Y como últimamente, a muchos niveles, la costumbre es tirar la piedra y esconder la mano, déjenme decir que no se trata de paranoias, o delirios de racismo o que afloren los fantasmas de persecución por procedencia u origen.

Hace unos días en un campo de fútbol cualquiera de un municipio mallorquín unos chavales de entre 18 y 22 años, desde la tribuna le comenzaron a gritar “maricón” a un jugador del equipo rival que jugaba en contra de los suyos. A mi compañero de trabajo, David Zurita, que estaba al lado grabando con su móvil algunas secuencias del partido le mandaron a apagar el dispositivo.

No atendiendo a sus exigencias les llamé la atención sobre su altanera conducta, especialmente con un par de personas mayores que ellos. Y aproveché para recordarles que a nadie se le insultaba desde la grada. Estupefactos quedamos cuando los niñatos al notar nuestro acento comenzaron en coro a gritarnos “Vox”. Y luego, entre ellos comentaban que serían los de las tres letras los encargados de echarnos de este país. No podíamos creer lo que estábamos escuchando, testigos sí que los hay y no se trata de montar un guion de película sobre estas líneas.

Al final, la conclusión que saqué giraba en torno de la información que procesaban estos imberbes desde sus casas por lo que habrán escuchado de los mayores. En fin, creo que andamos por muy mal camino. Cuántos de estos jóvenes comienzan a crecer en medio de prejuicios y adoctrinamientos que creía desterrados en pleno siglo XXI.

Preocupa que se esté creando una tendencia o una moda en el que lo diferente o lo diverso no tiene cabida en ciertos sectores. España siempre ha sido un país acogedor, y si bien se cuelan personas que vienen a delinquir, también existe una inmensa mayoría que honrada y dignamente se gana la vida y aporta su grano de arena en el desarrollo social y económico, algo que generalmente pasa desapercibido, salvo cuando salen los datos reales del Instituto Nacional de Estadística.

Hay gente muy adaptada y familias súper-arraigadas, generaciones de niños y niñas de diferentes orígenes que comparten aulas de clase desprovistos de prejuicios y distinciones. Los prejuicios los imponemos siempre los adultos y mal los estamos encaminando por culpa de la política. Al final, los de a pie somos los que nos rompemos el lomo trabajando para por lo menos dejarles un legado digno en valores y principios a las generaciones venideras. Pero creo que vamos por un rumbo equivocado, quisiera equivocarme.



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Editorial 357: En 2020 seguiremos siendo “palmeros” de lo positivo

24/12/2019

En días pasados luego de que le hiciere una crítica en mi perfil de Facebook a un redactor de un medio escrito de la Isla, sobre la forma de abordar las nacionalidades en las noticias de sucesos - difiero con el trasfondo de su estilo - nada más transcurridos cinco minutos su enérgica reacción no se hizo esperar. El tipo me puso a parir en Twitter tratándome de “palmero”, lo que equivale a aplaudir todo lo que los demás hacen, concretamente, como dicen en España la persona que le hace la pelota a todo, o en términos de mi país, el típico lambón soba-chaquetas.

Por lo tanto, más allá de un simple incidente de conceptos sobre una noticia, sí que me llegó al fondo del alma ese término “palmero”, que hasta con el tiempo, por qué no, lo incorporaré en el léxico habitual de la lengua de Cervantes, que dicho sea, compartimos cientos de millones de hispano-hablantes.

En resumen, este redactor sí que tenía ampliamente razón en sus apreciaciones, debo reconocerle absolutamente todo el acierto a la denominación de palmero. Él señalaba que en mis artículos todo lo encuentro bien, algo casi imposible de lograr hoy por hoy en el periodismo de la crítica voraz.

Recuerdo que antes de incorporarme a la Universidad Complutense de Madrid, transcurría el año 1997, la despedida en mi casa radial Todelar Radio apuntaba a un reto que nuestro director de aquel entonces, César Fernández nos ponía sobre la mesa a los periodistas de los cuatro informativos diarios que emitíamos en la FM.

Acabábamos de vivir una de las épocas más sangrientas en Colombia con los coches bombas del narcotrafico. En las grandes ciudades hubo cientos de fallecidos, además del pleno auge de la mal llamada guerrilla y el surgimiento del paramilitarismo que también cobró cientos de vidas.

Hastiados de publicar tantas malas noticias decidimos lanzarnos al reto periodístico de buscar personajes por el mundo y narrar historias en positivo durante cien horas seguidas con el condicionante de que ocurriese lo que ocurriese, por ejemplo, un hecho luctuoso que pudiera empañar esta maratón informativa de buenas noticias, no sería interrumpido. Finalmente ningún incidente grave de orden público logró desestabilizar el programa y el objetivo se cumplió.

No es un secreto para nadie que la línea editorial de Baleares Sin Fronteras, entre sus prioridades, siempre se ha basado en resaltar lo positivo del tejido asociativo serio y comprometido por su colectividad, reconocer el aporte foráneo de la gente que hace empresa y genera empleo y destacar a los profesionales anónimos procedentes de varios países que llegan a aportar bienestar y progreso.

Y si eso es “palmeriar”, bienvenida esa nueva expresión, la verdad que el tipo atinó a su descripción. Eso sí, tal vez le haya faltado ver la otra parte de la película. Concretamente quienes han seguido la trayectoria de estas 357 ediciones y 16 años- se escribe rápido- saben que por no compartir discursos y acciones manipuladoras y no aplaudir, según qué cosas en el ámbito de la inmigración, nos han castigado quitándonos la publicidad oficial, incluso cuando alguien del empresariado privado ha pretendido imponer condiciones a nuestra línea editorial han salido despedidos por la puerta de la redacción.

Es reprobable cuando aplaudes lo que está mal hecho. Quien venga a delinquir no tiene cabida aquí ni en ninguna sociedad de acogida, además que no faltan aquellos que por sus fobias interiores tiendan a meter a todos en el mismo saco.

Quien utilice la inmigración para ganar votos bien sea para victimizarla o demonizarla tampoco merece ninguna clase de reconocimientos, o quienes se hagan pasar por angelitos de la guarda o voceros de los llegados de afuera para encontrar réditos personales a través de asociaciones están en fuera de juego de nuestro argumentario periodístico.

Les deseamos a nuestros lectores unas felices fiestas y un venturoso 2020, seguiremos haciendo eco de lo positivo en nuestras futuras ediciones, o mejor sea dicho, “palmeriando” lo que merezca reconocerse.



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Editorial 356: Crecimiento de un 900 por ciento en estos últimos 22 años

10/12/2019

No es para menos la importancia que le otorguemos al reportaje que el Diario de Mallorca publicara el pasado 8 de diciembre. En este trabajo periodístico bastante profesional, por cierto, realizado por la redactora Mar Ferragut se hace eco de una serie de situaciones que cronológicamente hemos abordado a través de estos 16 años de Baleares Sin Fronteras, equivalentes a 356 ediciones quincenales, se escribe rápido pero quienes saben de este asunto les consta que ha llovido mucho sobre el tejado cuando se habla de inmigración y sus connotaciones.

De acuerdo al último dato del Instituto Nacional de Estadística, (INE) de 1998 al 2019 hemos pasado de 10.000 a 101.000 residentes latinoamericanos. En veintiún años ha crecido la población latinoamericana en un 900 por ciento, no es poca cosa.

Baleares en relación al total de la población es la Comunidad Autónoma que mayor índice de crecimiento presenta respecto a las otras del territorio nacional. Por este motivo el tema migratorio debe ser una de las prioridades gobierne quien gobierne, sea el color político que sea.
Y cuando me refiero a prioridades en ningún momento apunto a preferencias o privilegios. En mis declaraciones a este diario local tampoco hablo de subvenciones, ni de ningún tipo de ayudas. Simplemente desde hace un tiempo a la fecha observo con preocupación- no soy el único- la falta de políticas de integración social en las Islas, además existe una absoluta y palpable despreocupación de los políticos locales sobre las problemáticas sociales que se presentan con los colectivos de diferente procedencia.

Las problemáticas ya las he enunciado en las ediciones anteriores, pero...¿cuáles son las alternativas para encontrar las soluciones?. Si bien estas propuestas deben presentarse a través del tejido asociativo al área social del Govern balear- no se, si a estas alturas hay alguna conselleria que tenga competencias en inmigración o simplemente no existen- y a las diferentes áreas sociales de los ayuntamientos de las Islas encargadas de abordar esta temática.

Sin embargo, el mundo no debe ir al revés, por lo que es lógico y de responsabilidad civil, que quienes estén al frente de las áreas y se les designe en un alto puesto deben llegar cargados de ideas, especialmente en el comienzo de una legislatura: Concretamente están en la obligación de mejorar lo que había, proponer, innovar y ejecutar.

Y es que para eso la ciudadanía los ha elegido, para que marquen diferencia y pongan sobre la mesa propuestas que fortalezcan la buena convivencia, propongan campañas eficaces de tolerancia y respeto por lo diferente, incrementen la presencia de los mediadores culturales en las barriadas (hay mucha gente preparada) y no ahorren esfuerzos en promover actividades culturales y de pedagogía como hace una década atrás.

De la misma manera, ante el gran espectro poblacional de la gente residente no nacida en las Islas, también sería ideal que se creara una dependencia de información para el arraigo de las personas migradas a la cultura que les acoge, tal y como sucede en otros países europeos.

Nunca se deben escatimar las ideas cuando la pedagogía está de por medio. No se trata de favorecer a los inmigrantes, también la sociedad de acogida lo agradecería. Esta es una de tantas ideas que se podrían llevar a la práctica.

No se trata de criticar por criticar a los políticos, en estas mismas líneas se esbozan iniciativas que pueden resultar eficaces y de buena aceptación. No hay mejor inversión que la hecha a través de la pedagogía e implicación de quienes están al frente de áreas de responsabilidad social. Y reitero lo manifestado en el Diario de Mallorca. Las bonitas palabras y los discursos pro-inmigrante no solo se deben defender en Twitter o Facebook, eso no es suficiente. A la inmigración no se le victimiza, ni se le utiliza. La inmigración se normaliza con políticas eficaces de integración que se deben llevar a la práctica.



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Editorial 355: Una propuesta indecente

28/11/2019

Propiamente no hablamos del guión de la película que batió récords de taquilla, cuyos protagonistas eran el afamado Robert Redford y la atractiva, Demi Moore. Pues no, hablamos de la vida real. De una iniciativa, a mi juicio, “indecente” que se presentaba al Parlament balear el martes 26 de noviembre, un poco antes de que este periódico circulara.

El grupo político que representa a VOX en el Parlament balear presentaba una Propuesta No de Ley (PNL) que consistía en pedir al Ministerio del Interior los datos de delincuencia y condenas por nacionalidad y estatus de residencia en España.

El diputado Sergio Rodríguez en su intervención comentaba que “el año pasado asesinaron a 47 mujeres y el 40 por ciento de los agresores eran extranjeros. En Baleares ha habido un incremento notable de la delincuencia: 13 por ciento en delitos contra la libertad sexual, 46 por ciento de violación con penetración y un 28 por ciento asesinatos”, remataba Rodríguez que las Islas es la comunidad en la que crece más el número de inmigrantes. Esta propuesta como era de esperarse fue desaprobada por el resto de formaciones políticas del Parlament balear.

Entre líneas se puede interpretar perfectamente que con esta regla de tres deducimos que a mayor número de inmigrantes los delitos suben como la espuma.

En vísperas a las elecciones autonómicas y municipales cuando entrevisté a Jorge Campos y al general Fulgencio Coll en la redacción de Baleares Sin Fronteras en ejercicio de la pluralidad de este medio de comunicación, tal y como lo hemos defendido siempre, les manifesté mi punto de vista respecto a las hipótesis totalmente equivocadas de este partido político respecto a la inmigración.

Y es que, siguiendo las directrices del debate y el desmontaje de algunos argumentos con la Ley en la mano que se explican sobre la inmigración, me planteo seriamente organizar unos foros jurídicos con los mejores abogados penalistas y de extranjería para debatir sobre estos asuntos que actualmente son objeto de controversia y están en el ojo del huracán para sacar réditos políticos.

La actual tendencia es ir por las redes insultándose unos a otros. A trata de “fascista” a B y B le responde “comunista”. En eso se han convertido las redes sociales, en fachas o progres. Insulto viene, insulto va.

Respecto a las corrientes que se dicen ser defensoras de los derechos humanos y van en contra de los discursos xenófobos aborreciendo los mensajes de odio, también les recomendaría en el nombre de algún sector del colectivo- no los represento a todos- pero sí que esta vez me atrevo a decir que hay una gran cantidad de gente inconforme por la ausencia de políticas de integración social en estos años en los que ha gobernado el Pacto de Izquierdas en el Govern balear. Y es muy sencillo de explicar.

No me proclamo vocero de nadie, ni nunca lo he hecho; pero en la actual coyuntura existe una plataforma de la inmigración que no se siente representada por nadie y evidencia la ausencia de políticos locales, que aunque no tengan competencias estatales en Madrid, sí que sería ideal que se empaparan, se preocuparan, se mojaran de la problemática social que existe en este momento con los colectivos foráneos, como por ejemplo, la gran cantidad de personas que están expuestas a la exclusión social por no poder renovar sus papeles, a causa de la falta de personal en la oficina de extranjería.

Este es un ejemplo de varios a citar. No se concibe una Comunidad Autónoma con un 25% de población migrada en la que una dirección de inmigración brilla por su ausencia. Y la creación de esta oficina no tendría que apuntar a subvenciones, ni a ayudas de ningún tipo para evitar malos entendidos desde ahora.

La apertura de una oficina de estas características ayudaría a visionar los problemas de los colectivos foráneos, y al mismo tiempo, a analizarlos mediante un trabajo transversal con el tejido asociativo en la aplicación de políticas de integración social eficaces, y dicho sea, salirle al paso a discursos que dividen, y que indudablemente, ponen en jaque a la buena convivencia.



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Editorial 354: Beber de su propia medicina

13/11/2019

Dos días después de las votaciones presidenciales me he abstenido en las redes sociales de emitir un concepto sobre el desenlace del pasado 10N, prefería plasmar el análisis de la resaca electoral a través de esta plataforma de opinión.

Y es que, sin lugar a dudas, a nivel personal- no creo ser el único- en tener la percepción de la carencia absoluta de autocrítica, me sorprende tanto maquillaje adornado de trilladas palabras para disimular las heridas que dejó en la izquierda el 10N.

Es cierto que se ganó, pero a la vez se perdió, parece una frase cantinflesca, sencillamente la amplía ventaja de hace seis meses de la izquierda se redujo ostensiblemente frente a la derecha, que se levantó como Lázaro de su tumba- no propiamente Franco- de entre los muertos, eso no solo incluye la irrupción de Abascal, hasta Casado del PP, cuyas quinielas lo situaban de patitas en la calle en abril pasado por el desastroso resultado, tuvo el tiempo suficiente para tomar nuevos aíres.

No se necesita ser un analista político o un erudito en la materia para concluir que en estas elecciones la izquierda perdió bastante fuelle si se comparan a los resultados del 28 de abril. Y si hubiese unas terceras elecciones, o un tiempo adicional como lo llaman en el fútbol, la cosa se terminaría de complicar aún más.

En cifras, la subida de la derecha y el decrecimiento de la izquierda apuntó al mismo momento en que Pedro Sánchez hizo un llamamiento a nuevas elecciones al no conformar gobierno con Unidas Podemos y por carecer de más aliados que le permitieran la investidura.

Con esto no solo se consumió la exhumación de los restos de Franco, sino que además se revivió a una corriente ideológica como VOX que tan solo tenía 24 escaños y hoy por hoy llega al Congreso de los Diputados con 52 escaños. Un balón de oxígeno, mejor oportunidad imposible de desaprovechar.

Hartazgo, castigo y abstención. No se deben estar haciendo las cosas medianamente bien y el inconformismo generalizado aflora cuando los números cantan por sí solos con un marcado decrecimiento de la izquierda. El 28A, el PSOE ganó en 3992 municipios y el pasado domingo triunfo en 3509; Unidas Podemos de ganar en 73 pasó a triunfar en 56.

El PP obtuvo 363 municipios más respecto a las votaciones anteriores, VOX ganó en 278 municipios, concretamente de triunfar en 72 hace seis meses pasó a ganar representación en 206 municipios más. Me abstendré de ahondar en el desplome de Ciudadanos y la renuncia de su líder, Albert Rivera, simplemente los votantes naranjas fueron perdiendo la credibilidad y hubo un trasvase de votos a VOX y al PP sumando un porcentaje relativo de abstencionismo.

En nuestras Islas, al igual que en el resto de España, la tendencia fue la misma, aunque el PSOE sigue siendo la fuerza política mayoritaria, aun así se perdieron 21.563 sufragios comparados con abril y Unidas Podemos, la segunda más votada obtuvo 10.501 votos menos.

El PP en las Islas también evidenció una notable mejoría al incrementar en 16.141 electores respecto a abril y VOX disparó su electorado en 18779.

En resumen las matemáticas no mienten, es la voluntad popular, más que hablar de fascismo o de VOX, partido con el que no comparto en absoluto el programa electoral sobre inmigración y el discurso populista (es asunto para otra edición), opino que si los corrientes denominadas progresistas no se reinventan y aprovechan estos cuatro años para trabajar por y para los ciudadanos, seguramente las urnas no perdonarán en las elecciones del próximo cuatrienio.

Más que lanzar dardos y defenestrar al rival político en las redes sociales, es hora de jugar su propio partido haciéndole recuperar la confianza al potencial elector con programas de bienestar social, que incluya salud, educación, vivienda y verdaderas campañas de integración social en una Comunidad Autónoma en la que casi el 25% del total de la población residente es foránea. Y respecto a la situación global. ¡Qué Dios nos agarre confesados si llegamos a unas terceras elecciones!, al cierre de esta edición se anunciaba un pacto de gobierno de Sánchez e Iglesias.



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Editorial 353: Muchas más alegrías que decepciones

29/10/2019

Incontables veces el ser humano habrá tenido la sensación de no valorar suficientemente los méritos profesionales conseguidos con el trascurrir de los años, o incluso, no dar crédito a lo que potencialmente es capaz de llegar a hacer. La tendencia es que con el día a día todo se convierte en un ir y venir por lo que no nos detenemos a pensar acerca de la influencia que un acto o un emprendimiento nuestro puede tener sobre los demás.

Los recientes 19 y 20 de octubre en el festejo de los 16 años de este periódico en el Parque de las Estaciones en Palma nos llegó un mensaje claro. No deja de resultar exultante que a pesar del trascurrir de los años salgan de la nada muchos lectores con los que por primera vez interactuábamos, los que aprovechaban el festejo para manifestarnos personalmente su aprecio y fidelidad por las noticias e incidencias quincenales del Baleares Sin Fronteras, la pista siempre nos la han seguido, o mejor, muchos anónimos nos han tomado “la matricula” desde que en el 2003 circula este periódico, insospechada coyuntura pero a la vez gratificante sensación.

No es para menos, sentir orgullo cuando no pocas personas residentes en Mallorca, que han emigrado de sus países de origen hace diez, veinte, treinta años nos transmiten su reconocimiento por acercarlos a su cultura, a su historia, a sus asociaciones o a sus consulados a través de las páginas de este periódico.

Trescientas cincuenta y tres salidas contando esta edición, desde luego, no es para menos sentir felicidad cuando escuchamos frases regocijantes que nos invitan a no parar. Y es que si bien es cierto que con el surgimiento de la era digital y el fenómeno de las redes sociales, el papel pierde fuerza -muchos periódicos han desaparecido- también es innegable que dependiendo de la temática social aún tenemos vida para largo rato.

En esa misma línea, el éxito de la labor integradora que siempre ha pretendido este medio se suma a la voluntad de los cargos de responsabilidad política con amplia visión social respecto al trabajo proactivo de integración, conocer de cerca a los colectivos inmigrantes residentes, que dicho sea, constituyen entre el 20 y 25% del total de la población en esta Comunidad Autónoma.

Las páginas de Baleares Sin Fronteras siempre han hecho eco de las diferentes iniciativas y programas sociales puestos en marcha por los políticos que no se conforman con lograr el objetivo del sillón o de pasar sin pena ni gloria en una legislatura –como hemos visto a algunos-, sino que hacen todo lo que esté al alcance de su mano para trabajar arduamente con el tejido asociativo serio, además de ingeniarse iniciativas que generen políticas de buena convivencia, respeto y tolerancia en un lugar multicultural como lo es Baleares.

Nos ha sido grato encontrarnos en estas cuatro legislaturas en mayor o menor grado con el apoyo y reconocimiento institucional de algunos Ayuntamientos de la Isla, el Consell de Mallorca y el Govern balear, también es cierto que nos hemos tropezado con situaciones decepcionantes, específicamente, de gente que tras lograr su objetivo pasa olímpicamente de todo y llega a calentar el asiento del despacho, pero nos quedamos con lo positivo.

Hay discursos que a los oídos resultan bonitos, pero sin contundencia a la hora de llevarlos a la práctica, sencillamente porque no existe tal apuesta de la que hablan, no todos los que dicen decantarse por la multiculturalidad lo hacen de corazón, unos lo hacen por ganar réditos políticos y otros simplemente por aparecer socialmente correctos de cara a la galería, de lejos se alcanzan a divisar. ¡Gratitud por quienes sincera y desinteresadamente valoran el esfuerzo editorial de cada quince días, seguimos con otra edición!.



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Editorial 352: Dieciséis años de conclusiones

12/10/2019

Ha llovido muchísima información acerca de inmigración en estas páginas desde el 10 de octubre del 2003, día en el que salía a la calle un periódico con una denominación a la que, aún hoy por hoy y especialmente con los tiempos que corren, alguna gente lo contempla con cierto resquemor, unos se hacen los desentendidos, comentan detalles en sus círculos más cercanos sin atreverse a exteriorizar lo que piensan para quedar políticamente correctos, otros, los más desconfiados pero sinceros, demuestran a las primeras de cambio su rechazo a nuestra línea editorial. Lo escribo tal cual lo percibo, y es que para no plasmar la realidad como la observo, prefiero cerrar el “chiringuito”, mejor explicado, dejar de editar un periódico.

La tendencia paranoica de los actuales tiempos es que ciertos mensajes definen a la inmigración com el “arte” de llegar de los países de origen a chupar del bote, a recibir ayudas, a ser beneficiario de subvenciones, a tener prioridad sobre los nativos en los servicios básicos, y como si fuera poco, a quien tiene la desgracia de estar “irregular” se le vincula inmediatamente a la delincuencia.

Tristemente no me canso de escribirlo en casi todas las ediciones, las redes sociales se han convertido en un nido de sujetos que destilan odio en cada palabra cuando se refieren a los llegados de afuera. Ya en la praxis recuerdo a una joven taxista mexicana de los Ángeles, California, que recientemente durante el trayecto al aeropuerto LAX, me contaba cómo miles de xenófobos habían salido del closet y promulgaban su odio al inmigrante desde la llegada de Trump al poder, tema tabú del que antes solo se hablaba entre las paredes de las casas, sencillamente antes estaba muy mal visto, ahora no.

Lo mismo está sucediendo en gran parte de Europa con el discurso cansino de que la inmigración es la causa de todos los males de una sociedad, ignorando el resto de desgracias. Por todo esto, la temática que abordamos en este periódico desde hace 16 años es motivo de análisis en positivo para quienes realmente desde los cargos de responsabilidad política trabajan por la real integración de los nuevos ciudadanos y el verdadero tejido asociativo- no solo de fiestas- que verdaderamente dedica su trabajo social a la gente que dice representar.

Hoy después de 16 años recuerdo a los altos cargos en áreas sociales de los ayuntamientos, del Govern y de los Consells insulares que han puesto durante sus mandatos empeño y dedicación para sacar adelante los proyectos de integración real de los llegados de afuera, y es que el integrar abarca muchas definiciones que van desde los derechos hasta las obligaciones como nuevos ciudadanos.

Pese a haber avanzado en políticas de integración falta aún mucho por hacer, no bastan los discursos reivindicativos en Twitter o Facebook. A mi criterio falta bastante pedagogía, que en la práctica se sigue descuidando. La experiencia profesional en estas cuatro legislaturas me convence cada vez que la inmigración no se puede relacionar únicamente a una tendencia o corriente ideológica. No por el hecho de ser de un color político se es más o menos proclive a la inmigración, muchas veces las apariencias nos confunden y hasta nos asaltan en nuestra buena fe.

Agradecemos a los lectores, a la empresa privada y a quienes desde los cargos de responsabilidad trabajan con hechos y no con palabras por una sociedad más tolerante, amable y solidaria.



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