Guillermo Rocafort: “Vamos a ser el país que más baje en su PIB, en torno a un 20%. Habrá una minoría que se enriquecerá”


10/09/2020


Por Álex Pomar

Baleares Sin Fronteras: Uno de los pilares importantes para una economía es la clase media, ¿en qué posición queda tras el confinamiento?

Guillermo Rocafort:
Lo que hace a una nación estable y viable es tener una clase media que sea económicamente independiente. Debe ser un amplio segmento de la sociedad que tenga capacidad de ocio y que sea inalterable a procesos revolucionarios. Esta clase media ha ido perdiendo poder económico a raíz de la crisis del 2007, de la que aún no estamos del todo recuperados, que junto al encarecimiento de la vivienda, casos de corrupción y otros factores, la ha hecho caer de forma brusca hasta este momento.

BSF: Visto lo visto este verano a nivel económico, ¿qué futuro le espera a España?

G.R.:
Vamos a ser el país que más baje en su PIB, en torno a un 20%. Habrá una minoría que se enriquecerá. La clase política no ha hecho autocrítica y era algo indispensable para intentar buscar soluciones. Algo que sí que llegará será la violencia. No se puede vivir eternamente en esta situación.
Un ejemplo es el caso de Hispanoamérica a principios del siglo XIX. México, parte del antiguo Virreinato de la Nueva España, tenía mayor renta per cápita que Alemania, que era mayoritariamente agrícola y que se estaban muriendo de hambre.
Con la independencia de esos territorios, se produjo una ruralización, es decir, la gente se iba a vivir al campo, aparecía la figura del caudillaje, lo que sería igual a los señores feudales, y se producía una fuerte militarización (aproximadamente un 30% del PIB se dedicaba a temas militares).

BSF: ¿Qué perspectiva económica pronostica?

G.R.:
Lo ideal es que haya pequeños propietarios porque lo que le espera al país es una neo-feudalización, donde vamos a ser siervos de la deuda, y en la que nuestros impuestos van a ir al pago de intereses de ese endeudamiento. El fondo buitre no busca la amortización, sino que se perpetúen los intereses de la deuda.

BSF: ¿Hay alguna solución para evitar el declive de la clase media española?

G.R.:
En el 2011 una persona me dijo que iba a ser la última crisis del capitalismo, y se equivocó. Argentina, por ejemplo vive en una situación de impago que dedica el 50% del gasto público al pago de los intereses de la deuda externa. Los fondos extranjeros, cada vez van a tener una mayor presencia en todos los sectores (inmueble, salud, turismo, banca, entre otros), lo que lo hace una forma de neo-colonialismo. Incluso en algunos países ya han llegado a gestionar el sistema de pensiones. Todo ello nos va a llevar a una precarización de las condiciones laborales. En España nos encontramos como el mayor país con temporalidad del mundo.

BSF: ¿Y que se pretende con esto, según su análisis?

G.R.:
Lo que buscan muchos, y lo están consiguiendo, es aumentar la fiscalidad y con eso nos acercaremos más hacia países como Grecia, lo que va a ocasionar la migración de muchos españoles, sobre todo los mejor preparados. La realidad es que tenemos un sistema fiscal politizado y complejo, y que según la propia Constitución, debe ser progresivo y sobre todo no confiscatorio, es decir, a mayores ingresos y mayor riqueza, debe ser igual a pagar más impuestos.
Por poner un ejemplo, hasta el año 1978 no se pagaba impuesto sobre la renta, y desde entonces se consolidó este impuesto del cual dijeron que iba a ser temporal.

BSF: ¿Qué son las ‘Sociedades SICAV’ y cómo funcionan?

G.R.:
Un empresario tiene una compañía que vende a una multinacional por una cantidad. Y ese dinero que recibe de la venta lo mete en bolsa, lo que le convierte en un especulador. Esa cantidad no produce nada, no genera empleo, y además, tributa al 1%. Además, lo que se consigue no se invierte en España, mientras que en otros países se exige que se invierta en la propia nación. Un ejemplo son Noruega y Rusia, y la empresa estatal, la cual crea riqueza y sabe explotar las fuentes de la misma, como puede ser el gas o el petróleo. Sin embargo, en nuestro país, el Estado crea pobreza. Todo eso genera una destrucción de la capacidad productiva, y es lo que ha estado ocurriendo en los últimos años.

BSF: ¿Hay alguna manera para que se invierta ese proceso?

G.R.:
La única solución sería que la clase política se hiciera el harakiri, tiene que llevar a cabo su desamortización. Hace falta un cambio radical del gestor público, y que no hagan las cosas por interés propio, sino por vocación de servicio.
Se debería llevar a cabo una política económica que descargue de gasto a la Administración Pública. Precisamente los activos de las Administraciones Públicas deben ser puestos en valor para que creen riqueza; tales como el patrimonio, las empresas, entre otros. España debe poner en valor su industria.
Otros puntos importantes para la inversión de todo ese proceso son la centralización de los servicios como el sanitario y educativo, volver a tener un empresariado que apueste por el país y un cambio en la política fiscal.

BSF: ¿Qué reflexión envía a la sociedad?

G.R.:
España tendrá futuro si amortiza la clase política. En el año 1975, con el cambio de régimen político, este país apenas tenía deuda pública (alrededor de un 7%) y el sistema fiscal era mucho más ventajoso para empresarios y trabajadores. En aquella época no se pagaban impuestos y el sector público era mucho más reducido. Ahora representa el 50% y antes se situaba en torno al 25% del Producto Interior Bruto (PIB). Y además, era un sector público productivo, industrializador y dinamizador de la economía.






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