Leandro Zozaya: “El oficio de árbitro es muy complicado. Este deporte atrae a muchísima gente de toda condición y clase social”


30/10/2020

Por Alex Pomar



Baleares Sin Fronteras: ¿Cuánto hace que arbitra? ¿En qué categoría está?
Leandro Zozaya:
Llegué al mundo del arbitraje en la temporada 2012-2013 en la cual arbitré partidos juveniles, además estuve en el fútbol base, e incluso pude actuar como linier en algunos encuentros de categoría regional. No fue hasta la segunda temporada en la que ya estuve como principal en esas categorías, nunca dejando el fútbol base, que es algo que les pasa a la gran mayoría de árbitros.

Esta temporada debuté como árbitro principal en un partido de Tercera División, concretamente el que enfrentó al RCD Mallorca ‘B’ y la Penya Esportiva Sant Jordi (Ibiza), y aunque todavía no tengo una fecha establecida, también debutaré como linier en la categoría de bronce del fútbol español.

BSF: ¿Cómo espera que se desarrolle esta temporada atípica?
L.Z.:
La verdad que con bastante incertidumbre, como todo el mundo. Por otra parte, tengo que decir que hasta el momento me he fijado que el personal de los clubes y jugadores están siguiendo los protocolos señalados por las autoridades sanitarias y por la propia Federación de una forma muy correcta, y por tanto, creo que la temporada terminará, con sus más y sus menos, quizás se pueda ir alterando por el positivo de algún jugador y que se tengan que aplazar partidos, pero se completará este año.

BSF: ¿Qué opinión le merece el nivel del arbitraje balear?
L.Z.:
Primero tengo que decir que el árbitro español a nivel nacional e internacional está muy bien valorado. Ya se ha convertido en una costumbre ver en televisión a colegiados de este país actuando en competiciones internacionales de máximo nivel, como por ejemplo, la Liga de Campeones o la UEFA Europa League, e incluso a nivel de selecciones en partidos decisivos de Eurocopas o Mundiales. Y de eso hay que estar muy satisfechos.
En cuanto a nivel local, creo que es bueno, y eso es gracias a los excelentes profesionales que hay en el ámbito formativo y también a la profesionalidad de los compañeros que deciden cada año presentarse a las pruebas para ir ascendiendo. En referencia a eso, tengo que comentar que los árbitros deben cumplir una serie de requisitos y tienen muchos más controles a nivel físico.

BSF: ¿Cree que hay suficientes colegiados en esta Comunidad Autónoma?
L.Z.:
El Comité de Árbitros sigue queriendo reclutar a nuevos colegiados cada temporada, y por lo que he escuchado, sé que todavía faltan, pero hay que trabajar con lo que hay y poco a poco irán llegando esos nuevos árbitros.
Lo que he podido observar en las pruebas de cada año es que hay de todo, tanto personas que se lo toman en serio como otras que no y al final duran un año. No es tan fácil como puede aparentar.
Por otra parte, también me he fijado que ha habido un repunte de chicas que se animan a entrar a este mundo. Quizás coincide con el auge que está teniendo el fútbol femenino en este país, pero no deja de ser curioso, además que poco a poco están llegando a lo máximo en el arbitraje nacional como es el caso de Amy Peñaver en Baleares.

BSF: ¿Cuáles son los principales problemas o inconvenientes cuando va a realizar su trabajo a un campo de fútbol?
L.Z.:
El oficio de árbitro es muy complicado. Este deporte atrae a muchísima gente de toda condición y clase social, y los malos comportamientos o actuaciones al límite se tienen que sancionar.
Sobre todo, hay que hacer hincapié en el fútbol formativo, donde además de prestarle atención a la evolución del niño como futbolista, también se le están transmitiendo valores, por tanto, hay que ser muy cuidadosos en ese aspecto, ya que muy probablemente en unos años ese joven estará en categorías regionales y actuará conforme haya visto en su etapa formativa.
Me he encontrado casos de familiares colocándose detrás de porterías buscando situar bien las barreras en una falta, o lo que me parece más grave, insultando a miembros del conjunto local o visitante. Es una actuación que se debe penalizar.

BSF: ¿Un mensaje final?
L.Z.:
Quería aprovechar la entrevista para agradecer a la Escuela de Árbitros y en concreto a los profesores Salvador Fornés y Miquel Guardiola, que realizan una gran labor a nivel formativo, y siempre buscan que el arbitraje balear siga aportando grandes profesionales a las categorías más altas del fútbol español.
También quiero enviar un saludo a Juan Pablo Blanco, director de este periódico porque lo conocí en la temporada 2015-2016 y desde entonces siempre ha estado pendiente de cómo me han ido las cosas. Y le agradezco por haberse preocupado de mí en un evento desafortunado que viví hace un tiempo a nivel de arbitraje.





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