Educación ha hecho llegar a los centros educativos orientaciones sobre ventilación en las aulas con bajas temperaturas al exterior

11/01/2021

La Conselleria de Educación, Universidad e Investigación ha hecho llegar a todos los centros educativos de las Baleares un documento con orientaciones para garantizar la adecuada ventilación natural durante los meses de invierno, en los cuales las temperaturas al exterior son más bajas.

Hay que recordar que desde finales del pasado mes de octubre todos los centros educativos fueron informados de la necesidad de contar con medidores de CO₂ a las aulas y, en los casos necesarios, de aparatos purificadores de aire con filtros HEPA. Para la adquisición de estos dispositivos se han destinado 1,2 millones de euros.

Además, se ampliaron los protocolos existentes para incluir una serie de indicaciones especificas sobre ventilación en las aulas. Todas estas cuestiones se explicaron en varias reuniones convocadas con los directores.

A lo largo de estos meses se ha mantenido el asesoramiento constante a los centros en sobre esta materia por medio de de la Dirección General de Planificación, Ordenación y Centros. Y se ha reiterado el apoyo de la Conselleria en los casos en que se encuentren dificultades.

Los protocolos vigentes para la prevención de la COVID-19 en los centros educativos establecen que se tiene que garantizar una adecuada ventilación natural de las aulas y otros espacios de uso común, y que se tiene que monitorizar la calidad del aire interior mediante el uso de medidores de CO₂, de forma que la concentración no supere las 800 ppm.

La necesidad de incrementar la ventilación natural afecta las condiciones de temperatura dentro de los centros educativos durante el invierno, especialmente los meses de enero y febrero en nuestra comunidad autónoma.

Desde la Conselleria se ha recordado que todo y las bajas temperaturas, en ningún caso se puede renunciar a la ventilación natural de las aulas, puesto que esta es una medida clave en la prevención de la COVID-19. Esto no es incompatible con el uso de la calefacción, antes al contrario, se tiene que mantener y, si es necesario, incrementar, puesto que contribuirá a tener temperaturas más elevadas dentro de las aulas.

No se puede dar una solución uniforme en todos los centros, pero se pueden ofrecer orientaciones y ejemplos de medidas que se pueden adoptar cuando sea posible y, dadas las circunstancias, hacer compatibles la ventilación con un mínimo de confort térmico, en los meses más fríos del invierno.

Por eso, ante las posibles dudas que se puedan plantear, se ha considerado oportuno enviar las siguientes indicaciones para mejorar las condiciones ambientales de las aulas mientras se garantiza el cumplimiento de las medidas de prevención frente a la COVID-19:

En cuanto a la apertura de las puertas y ventanas:

No se tiene que pretender obtener una concentración de CO2 similar a la del exterior (400-420 ppm), porque esto obliga a tener puertas y ventanas abiertas todo el tiempo. El objetivo tiene que ser tener unas concentraciones alrededor de 800 ppm, lo que a menudo se puede conseguir con aperturas parciales y no totales (veáis referencias 1, 2 y 3).

Para saber cuando se tiene que abrir, se tienen que probar distintas configuraciones de ventilación, como por ejemplo tener algunas ventanas parcialmente abiertas (10, 15, 25 cm.) todo el tiempo y abrir totalmente durante 10 o 15 minutos al final de la clase, ventilar totalmente durante toda la clase solo con algunas ventanas, ventilar totalmente durante 5 minutos cada 15 minutos de clase, etc.; además de monitorizar como varía la concentración de CO₂, puesto que esta circunstancia dependerá en cada caso de las características del aula, de su situación, del grado de ocupación y de la actividad de las personas, de la fuerza y dirección del viento, etc. (veáis referencias 1, 2 y 3).

Si no hay ocupación del aula o espacio no se tiene que ventilar. Al acabar las clases en una aula determinada se tienen que cerrar las ventanas de forma que el sistema de calefacción pueda calentar de manera más eficaz el espacio.

Para favorecer la renovación del aire del aula en menos tiempo se puede forzar la salida del aire mediante la utilización de un ventilador ante una ventana colocado con el flujo hacia el exterior, de forma que favorezca la extracción del aire interior

Para mejorar el confort térmico:

Se tienen que usar los sistemas de calefacción, siempre que no estén contraindicados y se tienen que programar pata que entren en funcionamiento como mínimo dos horas antes del inicio de las actividades lectivas (o tres si es después de un fin de semana o festivo), para posibilitar que las temperaturas no sean excesivamente bajas durante las primeras horas. Por este motivo, se tienen que cerrar las ventanas y puertas de cada aula al finalizar las actividades lectivas de la jornada.

Se tiene que recomendar al alumnado que se abrigue especialmente y que use preferentemente varias capas de ropa para favorecer la autoregulación de temperatura al pasar de un espacio a otro.



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