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Roberto Alonso: “Hay personas con enfermedades terminales que nos manifiestan su deseo de regresar a su país para morir allí”

13/02/2021


Por Juan Pablo Blanco A

En el consulado argentino de Palma, localizado en la calle San Miguel trabajan siete funcionarios. Se estima que la comunidad de este país sobrepase la cifra de los 25 mil, teniendo en cuenta una gran cantidad que tiene pasaporte italiano y otro grupo importante que cuenta con la nacionalidad española.

Tras cinco años como cónsul en Islas Baleares se pone fin al ciclo diplomático de Roberto Alonso, funcionario de carrera, que venía desempeñando el cargo desde 2016.

Nos comenta que su reemplazo será Mónica Abogadro, que llegará en los próximos días para ponerse al frente de la oficina consular.

Antes de que aborde el avión que lo llevará de regreso a su país, Baleares Sin Fronteras visitó el despacho del cónsul saliente, que nos hizo un balance de su gestión, especialmente en este último complejo año de pandemia.

Baleares Sin Fronteras: ¿Qué recuerdo principal se lleva de Mallorca?

Roberto Alonso:
Tuve el privilegio de conocer gente maravillosa, especialmente en Palma, donde estuve residiendo estos cinco años, entre artistas, académicos, autoridades y representantes de asociaciones conocí gente muy valiosa. Quedará en mi memoria la buena gente, y obviamente, la gran cantidad de argentinos con los que compartí buenos momentos. A todas estas personas, les estoy muy agradecido.

BSF:¿ Cómo define a Mallorca en estos cinco años?

R.A:
Como todo en la vida tiene su lado positivo, la idiosincrasia en Mallorca me ha ayudado a entender cómo se puede vivir en un lugar denominado “Sa Roqueta”, una expresión muy utilizada, que tiene un sentimiento especial de valores entrañables hacia la Isla.

BSF: ¿Qué fue lo más complejo en el confinamiento?

R.A:
Ha sido difícil para todo el mundo, es una realidad. Hay situaciones muy complejas de personas que quedaron en la calle de un momento a otro por haber perdido el trabajo. Nos enfrentamos a una situación de personas que estaban de paso por la Isla y les ayudamos a conseguir el vuelo de regreso, desde luego no fue nada fácil. Recuerdo, que se nos presentaron casos de argentinos varados en Valencia residentes en Baleares que no podían llegar a Palma. Estaban restringidas las entradas durante el confinamiento, en esa línea, nos tocó solicitar ayudas de las autoridades locales para que pudieran regresar.

BSF: ¿Cómo funciona el consulado actualmente, a tenor de las limitaciones de la pandemia?

R.A:
El consulado ha funcionado todo el tiempo. Se han prestado algunos servicios por Internet y tenemos teléfonos de guardia. Hay otros que siguen siendo presenciales para la toma de huellas y firmas, algunos trámites no hay manera de hacerlos online.

Todas las gestiones de los jubilados han pasado a hacerse por internet, las fe de vida se realizan telemáticamente. Los usuarios van a nuestra web, nos escriben a un correo específico y nosotros a su vez los contactamos y verificamos su existencia para posteriormente generar este documento en la plataforma.

BSF: ¿Hay familias que han decidido tirar la toalla y regresar a Argentina?

R.A:
Se han presentado casos de todo tipo, personas que trabajaban en el sector servicios ligado al turismo que ha caído en picada. Mucha gente ha decidido regresar a Argentina. Hemos visto que son decisiones muy difíciles de tomar. Estamos hablando de familias con niños o jóvenes lo que conlleva a desarraigar a esas nuevas generaciones que ya estaban integradas en la sociedad de acogida. En este momento se han paralizado los retornos a Argentina, pero el año pasado notamos el incremento de matrimonios con hijos que se devolvieron.

BSF: ¿Algún caso humano que le haya marcado en lo personal?

R.A:
Hay unos casos más difíciles que otros. Personas con enfermedades terminales que nos manifiestan su expreso deseo de regresar a su país para morir allí. No han sido pocas situaciones. Recuerdo a un señor que hemos ayudado a retornar a Argentina que lamentablemente estaba en una fase terminal de cáncer, fase cuatro. Hay dramas humanos que te golpean el alma.

BSF: Por lo general se piensa que los consulados son la salvación a los problemas…

R.A:
Tenemos estructuras presupuestarias para unas cosas y para otras no. Lamentablemente no siempre se puede hacer lo que uno quiere. Las funciones de los consulados son las de coordinar el trabajo, asistir a las personas y realizar eficientemente nuestro trabajo.

BSF: Un mensaje final…

R.A:
Me siento honrado de haber representado a mi país en este lugar del mundo, me llevo recuerdos que perdurarán para siempre. Somos aves de paso, mañana vendrá otra persona, el consulado seguirá funcionando de la misma manera. La institución seguirá, la renovación de personas no hace que nada cambie.



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